Saturday, September 30, 2006

Las dos primeras ciudades australes - otro ignoto suceso obviado por la Historia "oficial"

De navegantes y marinos legendarios.
De cómo ignoramos nuestra Historia.


“Nombre de Jesús” y
“Rey Felipe”

Historia de las dos ciudades australes
más antiguas del mundo
y
Reseña Histórica de Sarmiento de Gamboa



Por Ricardo E. Polo



Ahora, la más antigua es Ushuaia. Nacida a fines del siglo pasado. Pero en los albores de los grandes descubrimientos y a costa de horrorosos sacrificios, los grandes navegantes españoles acometieron hazañas increíbles. Una de ellas es la de Sarmiento de Gamboa, que fundó aquellas ciudades a fines del siglo XVI en el Estrecho de Magallanes. En el confín de nuestra Patagonia. Esta es una síntesis de esa historia.


* * *

El primero en llegar hasta los 50 a 52 grados de latitud Sur, fue Américo Vespuccio, tal vez también el primero que avistó las Malvinas y la Patagonia. Tiene en su haber, el que pusieran su nombre al Nuevo Continente y lograr que sus contemporáneos quisieran desentrañar el misterio austral y desafiar lo absolutamente desconocido.

Hacia allí navegó Fernando de Magalhães, quien descubrió el estrecho del Atlántico al Pacífico que lleva su nombre; muerto trágicamente durante el viaje, lo suple Juan Sebastián Elcano. Y este completa en 2 años, 11 meses y 17 días la circunnavegación de la Tierra, por primera vez, regre-sando a España con 18 desarrapados marinos, de doscientos sesenta y cinco que zarparan de Sanlucar de Barrameda, el 20 de septiembre de 1519.

Luego vinieron: el Capitán General Frey García Jofre de Loaisa; Don Simón de Alcazaba Sotomayor; lo harán mas tarde las expediciones organizadas por Gutiérrez Vargas de Carvajal, obispo de Plascencia, con una flota al mando de don Alonso de Camargo; Don Juan Bautista Pastene; Fernández Ladrillero y Sir Francis Drake, redescubridor del Estrecho de Magallanes, corsario inglés enviado a destruir y saquear las posesiones españolas. Y a consecuencia de sus desaguisados, la intervención de Sarmiento de Gamboa, designado por el Virrey del Perú don Francisco Toledo, como Capitán Mayor y Jefe de la Expedición despachada desde El Callao, para, entre otras misiones, atrapar al pirata que incursionaba en el Estrecho.

De aquel navegante español, es de quien nos vamos a ocupar en esta nota.

HAZAÑAS


Digamos primero que muy poco se difunde hoy día sobre las hazañas de aquellos audaces marinos. Poco de las tragedias que se desencadenaban en los remotos días de fines del Siglo XVI. Hoy por hoy, apenas si se tiene conciencia de la absoluta precariedad de las "naos", "galeones" y barcos en los que los navegantes incursionaban por mares, costas y tierras desconocidas. Y de sus inmensas penurias.

Con esta nota intento motivar la reflexión. Precisamente para lograr que nuestros jóvenes puedan ponderar el ejemplo de tantos "esfuerzos" y "sacrificios"; conocer su magnitud y poder tener parámetros para medirlos y medirse.

Sarmiento de Gamboa no era profeta en su tierra. Fue militar, marino, escritor de elocuentes relatos y autor de una "Historia de las Indias". Durante sus múltiples aventuras en el Nuevo Mundo, parece que "...era la misma persona que el Santo Oficio de México castigara con azote público en la Plaza de Puebla de los Ángeles, antes del año 1557 y la misma que el Santo Oficio de Lima condenara al destierro en 1578 por hacer anillos astrológicos y prácticas cabalísticas misteriosas". Este, natural del Reino de Galicia era hijo del gallego "don Bartolomé Sarmiento y de doña María de Gamboa, de la vizcaína ciudad de Bilbao..." (1) Menuda mezcla para definir un genio...

Su destierro en el Virreinato del Perú y la fama que adquirió por sus trabajos de todo tipo, llevó al Virrey don Francisco de Toledo a encomendarle la tarea de preservar como marino, la paz en las costas del Pacífico. Pero el 10 de octubre de 1579 nuestro personaje a bordo del "Nuestra Señora de Esperanza", junto a la nave "San Francisco", inicia un viaje que hará que su nombre quede atrapado a la historia del Estrecho de Magallanes.

Las instrucciones recibidas del Virrey fueron celosamente guardadas en su memoria y decían: "...tomareis posesión en nombre de su Majestad de todas las tierras de las provincias y partes donde llegaredes..." Cosa que cumplió acabadamente, con la firme intención de poblarlas y fortificarlas para obtener el dominio de ambos océanos a través del Estrecho... Además del intento de atrapar a Drake. (2)

Genial y estratégica decisión. Inglaterra por entonces elucubra el dominio del Estrecho, paso obligado hasta entonces para unir el Atlántico y el Pacífico, enviando a Sir Francis Drake para explorarlo, investigarlo, abordar barcos españoles, saquearlos, destruir todo asentamiento en esas latitudes, y en fin, menoscabar el poderío ibérico en el Nuevo Continente que ya lleva el nombre de Américo Vespucci...

En dos meses, Sarmiento de Gamboa reconoce costas y aguas de la región chilena hasta el paralelo 52 de latitud; Verifica miles de isletas, islas y peñones. Separada por una tormenta la "San Francisco" de la nave capitana, el almirante Villalobos de Figueroa, a su mando, llega hasta los 56 grados de latitud sur comprobando que nada había de la legendaria Tierra Australis...(3) que hasta entonces era un misterio.

No podemos relatar pormenorizadamente las increíbles aventuras del navegante durante la expedición... Digamos simplemente que no encontró a Sir Francis Drake, a la sazón a cientos de millas al Norte del Pacífico, saqueando y destruyendo.

Gamboa, luego de capear tremendos temporales; horrísonos bramares del mar, al decir de Espronceda; soportar inmensas olas y demostrar su tozudez y valentía en aguas del Pacífico sur, logra embocar la entrada occidental del Estrecho de Magallanes y repite la travesía de Oeste a Este que hiciera en su momento Fernández de Ladrillero.

Contra toda adversidad, investiga, realiza relevamientos, escudriña, consigna cabos, caletas, angosturas, islas, todo lo que ve mientras navega hacia la boca del Estrecho. El 24 de febrero de 1580, dice la crónica "...Sarmiento admiraba desde la proa y a través de la boca oriental del Estrecho, el abierto y azul Mar del Norte: Solo faltaba pasar entre el Cabo de la Virgen María –que así llamó al de las Once Mil Vírgenes- y el cabo del Nombre de Jesús, un poco mas lejos, a la derecha, flanqueado por el cabo de Sancti Spiritu para hender "Nuestra Señora de Esperanza" las aguas del océano azul...", el Océano Atlántico.(3)

Mucho, muchísimo ocurrió luego, cuando cumplida su misión a fines de marzo debe poner proa a España. Hubo de todo. Desembarcos, peleas, motines, ajusticiamientos, aventuras, hazañas, asombros. Finalmente el 15 de agosto de 1580, seis meses después, unos pocos arriban a España, "...cuarenta hombres habían cruzado el Estrecho, de ellos nueve se habían separado para regresar al Virreinato del Perú, dos fueron desterrados y uno muerto por garrote vil en Cabo Verde... de los que desembarcaron en suelo español había un mulato y , que después de este viaje excepcional volverían a embarcarse para iniciar la segunda de las grandes empresas descubridoras y colonizadoras de Sarmiento de Gamboa"... motivo de esta nota.(4)

2da. parte

Como ya hemos dicho, no es posible relatar todos y cada uno de los detalles de los episodios vividos por el navegante español. Desearía incentivar la curiosidad de los lectores en la búsqueda de los legendarios episodios vividos por ese personaje. Ese es, entre otros, mi propósito.

Sin embargo, vale relatarles por qué y cómo fundó las ciudades del "Nombre de Jesús" y "Rey Felipe", que fueron las primeras y más australes del mundo, ubicadas en la margen Patagónica del Estrecho de Magallanes.

Para ello es necesario mencionar que el 6 de febrero de 1580 durante sus relevamientos del Estrecho, Gamboa desembarcó en una bahía al sur de Punta Santa Ana y tomó posesión de esas tierras "en nombre del Rey". Cumplió así con el mandato del virrey del Perú.

Ya en España y luego de múltiples pero no estériles luchas, consigue convencer al Rey, en Badajoz, de "...poblar y fortificar el Estrecho de Magallanes, con elementos y armas que sean necesarios para asegurar el cierre del tránsito de naves enemigas".(5) No olvidemos la decisión de Inglaterra de "piratear" las posesiones españolas en aquellas latitudes, seguramente para lograr el control del tráfico marítimo y las riquezas del "Nuevo Mundo".

Lo cierto es que se implementa una expedición de veintitrés barcos; tres mil personas integradas por colonos, soldados, marinos, treinta mujeres y veintitrés niños... El Rey nombra Jefe de la Expedición al general Diego Florez de Valdés, (con la disconformidad de Gamboa), a éste lo nombró Gobernador del Estrecho y a Alonso de Sotomayor gobernador de Chile.

No estaba tan equivocado Gamboa en sus temores respecto de Valdés. El 25 de septiembre de 1581, por su orden y contra toda lógica "meteorológica", zarpan desde San Lucar de Barrameda. Ni bien se hacen a la mar, las tempestades dieron por ciertos los pronósticos agoreros. El 9 de octubre, luego de varios días de increíbles tragedias, habían naufragado cuatro barcos, entre ellos la histórica "Nuestra Señora de Esperanza", nave que fuera la capitana del navegante y que ya no retornaría al Estrecho. Murieron ahogadas 171 personas. Pero entre muertos, heridos y fugados, son contabilizadas 800 bajas.

El 9 de diciembre de 1581, dos meses después, zarpan rumbo a Cabo Verde. Pese a su importancia, los bastimentos, pólvora, ropas y armas, eran lenta pero inexorablemente hurtados por muchos pillos abordo de los barcos, mermando la carga. Gamboa lucha contra esto, vanamente. Sus planes peligraban. También en las Islas hubo deserciones, bajas y problemas. Pero finalmente el 2 de febrero de 1582, 16 navíos zarpan rumbo a Río de Janeiro.

Arriban el 25 de marzo. El calor, las enfermedades y la gente abarrotada en las naves, es causa de muchas muertes. También deserciones, robos, luchas contra el gusano que trepana la madera de las naos, y discrepancias entre Gamboa y el general Valdés. Doscientos cincuenta muertos durante la estadía. Entre ellos, los tres "Indios del Estrecho". Parten finalmente rumbo al austro el 2 de noviembre de 1582, luego de más de 200 días en la Bahía de Río.

Mientras navegan hacia el Río de la Plata, son informados por Fray Juan de Rebadeneira, al que cruzan en alta mar, que el pirata Fentón ha abordado sus naves, las ha saqueado y robado documentos del Rey de España dirigidos al Virrey del Perú, en los que se le informa de las intenciones de fortificar el Estrecho. Los ingleses habían tomado la decisión de ir a Oriente por él... Malos augurios para la expedición.

Pero sus males no terminan. Sotomayor, designado gobernador de Chile decide desembarcar en Buenos Aires con sus tropas y dirigirse marchando a Chile. No desea seguir por mar y piensa que no ha de ser peor hacerlo por tierra. Quedan cinco naves con las que zarpan hacia el sur. El 17 de febrero de 1583 están en la boca del Estrecho. Sobreviene nuevamente la adversidad. Vientos contrarios, fuertes marejadas los alejan. No pueden entrar al Estrecho. Ante tantas dificultades, Valdés, impaciente, ordena regresar a Río y de allí a España. Lo hacen sorteando dificultades y padeciendo penurias.

En Río reciben bastimentos pues el Rey no los ha olvidado. Provisiones y cuatro buques mas se incorporan a la flota diezmada. Sin embargo, Valdéz insiste, desiste y regresa a España. Asume entonces Sarmiento de Gamboa. Persistente, audaz, curtido, hidalgo, tenaz, seguro de su sino. Varios meses le llevan reorganizarse. El 2 de diciembre abandona Río con 538 expedicionarios y cinco buques. Esta vez si, el 1 de febrero de 1584 logran entrar al Estrecho y llegan hasta la segunda angostura, de la que son llevados en retroceso, por la marejada, hasta Cabo de las Vírgenes. Allí desembarcan. Es el 4 de febrero. Gamboa con un grupo de capitanes, tripulantes y colonos, con una gran cruz de madera y en emotiva ceremonia, espada en mano y todas las galas, toma posesión de las tierras, enarbolando el pabellón del Rey Felipe.

Deseo que los lectores mediten. Aquellos desventurados habían salido de España dos años y medio antes. Rumbo a remotas regiones desconocidas e inhóspitas. Y con múltiples desgracias a cuestas. Naufragios, intrigas, enfermedades, en especial el escorbuto; traiciones; motines; deserciones; inmensos sacrificios. Sin otros medios de comunicación que el barco y la buena suerte. "A la buena de Dios", como dirán los castellanos. Hombres simples. Alejados de sus hogares por años y sin saber a ciencia cierta de su posible regreso. Con la visión de cientos de muertos. Terribles tormentas. Confiados solo a sus fuerzas; conocimientos precarios, su fe en Sarmiento de Gamboa y con el objetivo de cumplir el mandato del Rey.

FUNDACION DE LAS CIUDADES

Sin embargo, a pesar de terribles vientos y temporales propios del lugar, (tal como son hoy día) el 11 de febrero de 1584 el navegante español funda, a tres kilómetros de lo que hoy es Cabo de las Vírgenes, en el Valle de las Fuentes (Boca Oriental del Estrecho de Magallanes), la ciudad "Nombre de Jesús", primera y más austral del mundo.

Según lo relata Antonio Álvarez en su "Crónica de la Patagonia y Tierras Australes", de inmediato se "traza la planta urbana y se adjudican los solares; con barro, maderas y arbustos, levantan viviendas, la Casa Real y la iglesia de Nuestra Señora de la Purificación. Pero sorpresivamente tres naves se pliegan al capitán Diego de la Ribera, (amotinado contra Gamboa) se marchan a España y abandonan en Cabo Vírgenes a trescientos treinta y ocho desdichados, malamente vestidos y peor calzados, con provisiones insuficientes, sin abrigos ni frazadas. Entre ellos, hay trece mujeres y diez niños... y quedan con un solo buque: el "Santa María de Castro"...

De allí en más son horrendas las múltiples odiseas ocurridas a quienes fueran los primeros pobladores europeos de nuestra Patagonia, en aquellas remotas regiones australes.

Sarmiento de Gamboa comprende que la naturaleza del lugar (ciudad "Nombre de Jesús") no podrá sostener a tanta gente. Entonces recuerda Punta Santa Ana, ubicada a 80 leguas de distancia, lugar muy acogedor, del que tomara posesión en 1580. Ordena que la mitad de la población se traslade al lugar. Un centenar a pie y 50 a bordo del "Santa María de Castro". Quince días tardan los de a pie. Hay incidentes con los indios y la desaparición misteriosa de algunos hombres. Finalmente, luego de muchas vicisitudes, el 25 de marzo Gamboa arriba al lugar y funda la ciudad "Rey Felipe".

Lo hace en una caleta de Bahía Buena, al Norte de Punta Santa Ana. Allí procede a construir alojamientos, depósitos y entre muchas otras obras, construye la Iglesia de la Encarnación y proporciona madera para la tablazón y leña, que extrae de un monte cercano. Pero no está pródigo en alimentos. Ni los tiene.

Aunque entre sus provisiones trae semillas que darán sus frutos, no cabe duda que ello significa esperar... Mientras tanto siembran y crían alguna hacienda, gallinas y cerdos. Pero algunas sombras se ciernen sobre la aparente tranquilidad. La soledad, el desamparo, la incomunicación, el miedo, la desconfianza, son algunas de las razones que inducen al motín. No pasa algún tiempo sin que se produzca y es reprimido con el ajusticiamiento de los cabecillas.

Agreguemos que los minuciosos planos de las fortificaciones a construirse, ya no existían; los proyectos para las balsas con cañones para proteger los pasos y las cadenas de madera y de hierro destinadas a impedir el avance de buques enemigos, un sueño irrealizable; todo fue una desgraciada utopía. Sin embargo, Gamboa persistió en fundar sus proyectadas ciudades-fortaleza. Lo hizo. No importa lo precario y fallido. Imperó su voluntad por sobre la adversidad. Ejemplo de hombría, tenacidad y orgullo. No importó cuánto sacrificio para lograrlo.

Fundada la ciudad de "Rey Felipe" el 25 de marzo de 1584, Gamboa, con los escasos recursos que aún le quedaban después de todas sus odiseas, persiste en el propósito de consolidar los asentamientos planeados.

Suponemos qué angustias padeció por sus precariedades materiales. El hambre acechaba con fuerza a esos sacrificados aventureros a miles de leguas de sus hogares y sin otra esperanza que la esperanza misma y la fe que a pesar de todas las tragedias, tenían en sus corazones.

El lugar en el que funda la ciudad, que más que eso tenía el propósito de ser un baluarte, crece de inmediato a causa de la madera que el frondoso bosque cercano les suministra. Construyen viviendas, un cerco perimetral y algunas fortificaciones artilladas. Son demarcados los solares, el depósito de municiones, las chozas, la herrería y hasta el Cabildo y un pequeño hospital... Las tareas se distribuyen y comparten. Unos forjan, otros edifican y... labran la tierra en la que siembran hortalizas y ¡ hasta trigo crece...!

Se instala la ciudad con frente al mar y también la ilusión de una fortificación para la protección del Estrecho, que quedará a cargo de un veterano artillero de Flandes y de Italia, el alférez Francisco de Garnica...

Pero una cosa es lo que anhelaba el bravo Sarmiento de Gamboa y muy otra la que pensaban sus subordinados...

Ya desde su salida de la ciudad Nombre de Jesús, se aventaba la conjura.

La tripulación del "Santas María de Castro" se hallaba subvertida. La disciplina y la moral muy cuestionadas. Pero Gamboa se entera y adopta una drástica decisión. En la picota, fue clavada la cabeza del piloto de nao Antonio Rodríguez; Juan Alonso, Francisco Gutiérrez de Godoy y otros conspiradores fueron juzgados y presos. El descontento en la ciudad es grande. La creencia de que el clima sería benigno, había sido una quimera. La nieve, el frío, los vientos y la inmensa soledad descorazonaban a esos españoles cuyos sacrificios parecían inútiles. Además, el temor a los salvajes se acrecienta a medida que se suman las evidencias de su asechanza en las inmediaciones.

El ya Gobernador del Estrecho convence, organiza, adopta decisiones, inflama de promesas y pasión a los pobladores. Pero todo es inútil... debe regresar. Nombra Corregidor y Alcalde Mayor al capitán Juan Juárez de Quiroga y el 24 de mayo zarpa con su nao rumbo a ciudad "Nombre de Jesús", en momentos de un eclipse total de Luna, del que todos creen es un mal presagio...

Arriba a la ciudad y debe ajusticiar a Sebastián Salvador, causante de otro motín en ciernes. Durante su ausencia, cuarenta hombres despachados por el teniente Biedma en busca de Gamboa, debido a su tardanza, desaparecen en el trayecto hacia el Oeste. Por otra parte, otros cuarenta hombres al mando del maese de campo Iñiguez han partido a reconocer el Río Gallegos, remontándolo hasta sus fuentes. Libran una batalla con los indios Patagones. Muere un español y cae un cacique. Regresan maltrechos y temerosos. No obstante, Sarmiento de Gamboa logra cohesionar a sus hombres y a los colonos. Y procura sobrevivir...

Resuelve entonces regresar a España en busca de bastimentos y ayuda para las ciudades del Estrecho. Veía sus bastiones endebles y precarios. Había imaginado fortalezas seguras y eficientes, pero solo ha conseguido increíbles precariedades. Pero con una visión geopolítica extraordinaria.

Finalmente zarpa rumbo al Norte. Superando tempestades, vientos, oleaje y grandes dificultades el 29 de junio de 1584 arriba al puerto de Santos. Fueron treinta y cuatro días de navegación durante los cuales los marinos comieron gatos, ratones y hasta cueros que se hallaban a bordo del "Santa María de Castro". Sin embargo, Gamboa registra minuciosamente todas las alternativas del viaje, los accidentes geográficos y hasta consejos sobre el viaje desde el Estrecho hasta Río de Janeiro.

Las autoridades lusitanas en el entonces incipiente Brasil, reconocen y admiran la tarea de Gamboa. Lo abastecen de alimentos, cadenas, pólvora, armas y bastimentos y le brindan el aliento... que el navegante no precisa. Su fe, su constancia, su decisión inquebrantable de "cumplir con la palabra empeñada" lo son todo para él. Y eso, además, inspira a quienes lo siguen.

Zarpa otra vez rumbo al Estrecho. Abastecido, con madera para construcciones, con más bríos. Pero en las inmediaciones de Bahía, una tempestad destruye la "Santa María de Castro" que se hunde con toda su carga de esperanza. Sarmiento de Gamboa junto a un fraile abrazados a una tabla, se salva con la ayuda milagrosa de un negro. Algunos tripulantes murieron y las pérdidas fueron totales.

El 3 de octubre de 1584, luego de grandes peripecias entre jesuitas y nativos, logran regresar a Bahía cuyo gobernador los conforta y ayuda y nuevamente socorre a Gamboa. Este le regala un navío ("patacho") de 60 toneladas en el que cargan harina, vestimentas, y bastimentos generales, entre ellos maderas de Brasil y el 13 de enero de 1585 zarpan nuevamente rumbo al Estrecho de Magallanes.

Las desgracias de este osado marino español, fanáticamente decidido a concretar sus sueños, cumplir con el mandato recibido y auxiliar a sus hombres, siguen y lo persiguen. Al llegar a los 33 grados de Latitud Sur es sorprendido por una tempestad que le hace escribir: "...tan espantable, que fue juzgada por la más terrible que hubiésemos visto, que todos los elementos andaban hechos un ovillo..." Según lo menciona Jorge Taiana, en su libro La Gran Aventura del Atlántico Sur, "Con las velas arriadas flotaron a palo seco en la mar gruesa: arrojaron carga por la borda, primero los cueros y el ganado, al ultimo y a toda prisa, los objetos apilados sobre cubierta: la harina, las herramientas, la ropa..."

Finalmente, Gamboa debe regresar, destruido, abatido con una tripulación de hombres desnudos y descalzos, con la desesperanza en su corazón; con el convencimiento de que alguna extraña fuerza se opone a sus propósitos. Pero en un último esfuerzo contra toda lógica, nuevamente intenta retornar al Estrecho. Pero ahora, el "patacho", generosamente abastecido una vez mas por los lusitanos no le responderá, como no lo harán sus tripulantes que instigados por el desánimo, las penurias y un deseo ferviente de regresar a España, se amotinan.

Sarmiento de Gamboa, espada en mano, hiriendo e imponiendo su autoridad, desarma el motín, encarcela a los culpables, pero finalmente entiende que debe regresar a España, que su barco no volverá al Estrecho y que toda razón le impone el retorno y hallar la forma más apta de auxiliar a quienes, en el mayor de los desamparos, se encuentran en las dos ciudades australes que él ha fundado.

3ra. parte

El 22 de junio de 1586 emprende su regreso a España. Aún no han terminado sus desgracias. En el viaje su nave es atacada por tres navíos piratas ingleses, al mando del corsario Widhorn, quien lo aborda, piratea y además, lo tortura al igual que a sus oficiales, para lograr obtener un presunto oro y plata que traerían... A buen puerto iban por leña... Según su propio relato, cuando los piratas descubren de quién se trata, lo llevan de inmediato a Inglaterra. Sarmiento de Gamboa escribe: "llegamos a Plemua postrero de agosto (1586); estuve aquí preso y desnudo hasta el 11 de septiembre, y este día llegó hasta aquí el general Joán de Aquines, con 22 naos... había cuatro días que un corsario inglés, llamado Telariscandi, había partido para el Estrecho..."

Aquellas palabras tan solo significaban que el 11 de septiembre había arribado a Plymouth la flota de John Hawkins y el terrible corsario Thomas Cavendish navegaba hacia el Estrecho... Imaginemos el tremendo dolor que estaría experimentando el Gobernador del Estrecho... Cuánta su desgracia, qué inmensa su soledad e incierto su destino...

Sin embargo, conocida la identidad del navegante español, Sir Walter Raleigh favorito de la Reina y ella misma, con la natural especulación política que es de imaginar, lo dotaron de finos ropajes y excelente trato y luego de otorgarle pasaporte, mil escudos y muchas perlas de la India, al igual que papeles y mapas sustraídos por los piratas, el 30 de octubre de 1586 y con todos los honores imaginables, lo envían de regreso a España, ahora como embajador de paz ante el Rey Felipe II.

Arribado a Francia y en camino a los Pirineos para llegar a España, lo atrapa "un capitán de Bandona, vizconde de Bearni y arcabuceros". No podemos contar en esta nota las increíbles tribulaciones del navegante, ahora prisionero en Francia a merced de las intrigas palaciegas del castillo de La Rochelle. Solo diré que fueron trece meses "en tinieblas infernales" y según sus propias palabras "me tapiaron entre cuatro murallas, metido en un infierno terrible, sin luz ni día ni claridad..."

La Reina de Inglaterra no abandona al temerario marino, que a la sazón y en defensa de su Rey a quien los franceses ofendían de palabra y que a pesar de hallarse prisionero e inerme, los reta a duelo... Mezcla de gallego y vasco, no puede con su sino... La Reina pide por él.

Pero serán necesarios primero mil escudos, que luego serán quince mil y cuatro caballos, para impedir que Gamboa fuera decapitado, muerto a golpes y estocadas o arrojado al río. Finalmente el Rey Felipe II, enterado de todo, paga el rescate pedido y Gamboa emerge del fantasmal castillo de Mont-de-Marsan y retorna finalmente a España.

Diremos que desde el mismo momento en que pisó su tierra, imploró al Rey y a quien quisiera escucharlo, el envío de ayuda a sus "vasallos", sus "hijos" del Estrecho, que habían quedado desamparados y a la "buena de Dios..."

Luego vendrán la derrotada y destruida "Armada Invencible"; los ingleses dueños del mar y hoy, entre amarillentos y centenarios documentos de la época, emerge, retorna como un fantasma el nombre de Sarmiento de Gamboa como asignado a las "tareas de protección" de los, diríamos, desamparados buques españoles que osaban transitar los mares en posesión de Inglaterra... Poco sabemos de qué intereses influyeron para "olvidar" a quienes habían quedado abandonados en las remotas comarcas australes...

Finalmente, nadie sabe ni cómo ni cuándo murió este increíble marino, gobernador del Estrecho de Magallanes y fundador de las dos ciudades más australes del mundo... Ni qué fantasmas rondaban su mente cuando seguramente en muchos de sus sueños y pesadillas, recordaba a sus "vasallos" perdidos...


Final, final

Mientras tanto y luego de la partida de Gamboa hacia España en agosto de 1584, 193 pobladores de "Nombre de Jesús" arriban luego de haber caminado millas y millas, a la ciudad "Rey Felipe" en la convicción de hallar junto a sus pobladores, mejores condiciones de vida, pues las suyas eran desesperantes.

Cómo serían las cosas allí, que el teniente Andrés de Biedma, ordena el regreso de 200 de los soldados nuevamente a "Nombre de Jesús", antes que verlos caer de hambre.

Los que quedan en "Rey Felipe" intentan ponerse a salvo y para ello construyen dos pequeñas embarcaciones en 1585. Pero es inútil, no servirán sino para acelerar su fin...

Según se ha sabido, a fines de ese año todavía vivían allí quince hombres y tres mujeres, que aguardaban ya casi sin esperanza alguna, el paso por el Estrecho de algún barco. En un momento dado deciden ir a "Nombre de Jesús" y mientras lo hacen deben enterrar por el camino, cadáveres de sus camaradas. En la ciudad ya no hay nadie. Por fin, en total y absoluto desamparo, esas dieciocho almas ven en enero de 1587, las anheladas figuras de los buques que habrán de rescatarlos... Pero son en realidad tres navíos ingleses al mando nada menos que del terrible pirata Tomás Cavendish...

Este, ofrece a tres de los españoles sacarlos de allí. Aceptan y uno regresa para darles la noticia a los sobrevivientes. Pero los piratas, imprevistamente, zarpan y se marchan dejando a catorce hombres y tres mujeres en el mayor desamparo y desesperación. En aquellas tremendas soledades... Se dice que lo ocurrido fue a causa de los vientos favorables que se desataron y llevaron a Cavendish a levar anclas, sin piedad alguna para los desesperanzados sobrevivientes de "Nombre de Jesús".

Poco después arriba con su flota pirata a ciudad "Rey Felipe". Allí, contempla los estragos de la soledad, el clima, la desgracia, el abandono y la miseria. Un cadáver pende aún de la horca, otros yacen en descomposición en las chozas. (id.)

Nada ha quedado del sueño de Sarmiento de Gamboa. Los piratas destruyen lo que queda, rapiñan enseres, cadenas y se llevan la artillería, destinada precisamente a impedir lo que ellos ahora están haciendo. Finalmente, como una ironía despiadada, Cavendish rebautiza la ciudad y coloca una leyenda que la define como él la ve: "Port Famine", Puerto Hambre y poco después, cumplida su obra, al lograr cruzar el Estrecho, se lanza a nuevas correrías por el Océano Pacífico.

De los 17 desgraciados sobrevivientes que quedaron en "Nombre de Jesús" en el mayor de los desamparos imaginables, solo uno sobrevivió, el que fue recogido por el pirata Andrew Merrick a fines de 1590, pero para ahondar aún más la desgracia de aquellos sacrificados hombres, murió durante el viaje.


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Cavendish, luego de sus correrías por los mares del mundo, regresa nuevamente a nuestras costas. Con cinco naves y cuatrocientos hombres, luego de realizar incursiones en las costas Africanas y en Brasil, decide atacar Buenos Aires. Pero malos aires para él, los embates del mar y sus tormentas lo hacen desistir y en viaje hacia el Estrecho desembarca en Deseado y en abril de 1592 intenta entrar en el Estrecho. Como ha ocurrido con tantos navegantes, las tormentas y marejadas se lo impiden y luego de un amotinamiento intenta regresar a Inglaterra, pero muere durante el viaje.

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Así, con este final, final; dueños ya los ingleses de los mares del mundo, la hazaña de Sarmiento de Gamboa, pese al fracaso de fortificar el Estrecho de Magallanes con las dos ciudades mas australes del mundo, se advierte como una de las más extraordinarias de los marinos españoles.

Como bien hemos señalado, estos hechos tan poco difundidos y apenas sintetizados en esta nota, para la gloria de nuestros antepasados, también son oscuros para la propia gloria. Porque estas cosas ocurrieron en nuestras latitudes y forman parte, sin duda alguna, del acerbo histórico de la Patagonia. Y debiéramos incorporarlas como tales.

Pero, como corolario de esta nota, advierto que el primer Gobernador del Estrecho y al menos sus circunstancias, pudieran ser paradojas en el decurso de la historia.

Jorge Taiana, en su libro La Gran Aventura del Atlántico Sur, dice: "Si el fanatismo y el apetito por los rescates que caracterizaron a los hugonotes (franceses) estos no hubiesen apresado y retenido a la persona de Sarmiento de Gamboa, en las proximidades de los Pirineos, muy cerca de la frontera salvadora, otro habría sido, probablemente, el curso de los acontecimientos españoles. Quizá con la oportuna intervención del navegante hispano, el conde de Nottingham no habría derrotado a la Armada Invencible en 1588, por la sencilla razón de no haberse producido la famosa batalla naval..."

Nada menos. Y a causa de las vicisitudes de quien fuera gobernador del Estrecho de Magallanes y fundador de las ciudades más australes del mundo. don Sarmiento de Gamboa.

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(1), (2), (3), (4) La Gran Aventura del Atlántico Sur, de Jorge Taiana, editorial El Ateneo.
(5) Crónica de la Patagonia y Tierras Australes de Antonio Álvarez

Patagónicas y trágicas - Cosas de la Argentina ignorada

leyendas australes

Patagónicas y
Trágicas


por Ricardo E. Polo

Dos Islas. Dos mujeres.
Dos destinos australes.
Dos historias. Todas son leyenda. Revela ciones trágicas.
¿Quién fue Mestivier?...¿ Quién era Mila?

Intento develar misterios surgidos del olvido, ver­bo que es muy propio en nuestras latitudes.
Con la intención de resca­tar historias, he querido incursionar por las regio­nes australes, que han sido pletóricas de humana riqueza.

Algunas historias hoy son leyenda. Como la de "Mila", la joven esposa de un capitán finlandés que al mando de la fragata "Rubestein", naufragó en la Isla de los Estados.

Ese episodio, al que habré de referirme, ha sido, y no cabe duda alguna, el que inspiró a Julio Veme su li­bro El Faro del Fin del Mundo. Todo lo que el francés escribió, ha sido parcialmente cierto. Si bien un toque de imagina­ción signa la novela, esta se basó en sucesos rea­les.

Pero no lograré mi propósito, el de amalgamar historia y leyenda, si no hago referencia sobre aspectos de aquellas remotas regio­nes del Sur.

SENTIMIENTOS

No siempre la razón debe primar por sobre las sen­saciones y los sentimien­tos. Pero tampoco debe existir un divorcio entre ellas.

Todo lo que es y todo lo que somos, es herencia. Hoy asombran los hechos cotidianos. Cosas como la corrupción o la impuni­dad, arredran. Pero no deberá asombrarnos. Mirando asuntos del pasa­do, podemos ver, por caso, aquel que el 3 de febrero de 1883 movía a la impunidad, enviando a la horca en la Plaza de Marte a siete cobardes asesinos. Pero otro, el capitán Mila, instigador y principal responsable del crimen, defendido por el general N/colas de Vedia, salva su vida con­denado a un escandaloso exilio provinciano. Fue tra­ta de uno de los primeros delitos de encubrimiento de nuestra historia.

El homicidio del Sargento Mayor Esteban José Francisco Mestivier y la violación de su esposa encinta, Gertrudis Sánchez de Mestivier, fue un crimen abyecto. Pero, quién era ese hombre y quién su mujer... Mestivier fue nada menos que el úl­timo Comandante Políti­co y Militar (interino) de Malvinas, cargo al que fue designado el 10 de septiembre de 1832, a ins­tancias de don Luis Vemet. Este, por ejercer nuestra soberanía en los territorios australes y traer preso a Buenos Aires al Iobero norteamericano David-son, capitán de uno de los tres buques apresados, tuvo increíbles pro­blemas. Acusado por el embajador norteamerica­no de "p/ratería"; debió pe­regrinar ante Rosas para "justificarse"; Davison huyó -porque andaba suelto por la ciudad- en el buque de guerra "Lexington", al mando del comandante Duncan. Este fue el tristemente célebre usurpador de Puerto Luis, en Malvinas, al que cañoneó, destruyendo la colonia argentina que Vemet había construido. Lo hizo instigado por el Iobero Davison, que de acu­sado, se convirtió en acu­sador del gobernador argentino, Coincidencias... ?

En 1832, a instancias de Vemet que le pide repre­sentar sus intereses en Malvinas, el Sargento Mayor­ Mestivier debe pedir rumbo a Puerto Luis acompañado de su espo­sa embarazada. A poco de llegar, el 10 de octubre de 1832, toma posesión del cargo. Dos semanas después y celebrando el segundo aniversario de su matrimonio, es atacado por una parte de la solda­desca borracha y sublevada, que desata la tragedia.

La historia es penosa. Solo puedo decir que la agonía de Gertrudis duró un mes, hasta el arribo de la Sarandi al mando del capitán Pinedo, que la res­cata de los mal nacidos. Entre ellos Manuel Sáenz Valiente, al que antes de ahorcarle le cortan la mano derecha por ser el asesino de Esteban José. Mientras Pinedo trata de poner orden en el caos que era Puerto Luis, apa­rece la fragata "Clio", al mando del capitán John J. Onslow, quien termina lo que empezó la "Lexington". Perdimos Malvinas a manos de su Majestad Británica y ten. dimos un manto de sombra sobre los "detalles' de esa historia...

Mestivier y su esposa Gertrudis merecen nues­tro homenaje. Los genera­les del Estado Mayor y el general "don" N/colas de Vedia, experto en ironías solo merecen el juicio de la historia .....


AUSTRALIS

Los territorios australes han sido históricamente poco atractivos para el poder centralizado en Buenos Ai­res. No importa qué poder o qué in­tereses. Ha sido así.

Desde la toma de posesión de aquellos planetarios, desolados, pero bellísimos territorios que el general Roca confirmó al firmar los acuer­dos de 1881, ha corrido mucha agua bajo los puentes; acumulado la tur­ba que cubre los ancestrales suelos de Tierra del Fuego y la Isla de los Estados; consolidado la geología, sumadas a la vivencia del Hombre para que la patria sea.

Y desde don Luis Piedra Buena y su esposa Julia Dufour, hasta los ac­tuales pobladores que son herederos de una mística... aunque algunos no lo sepan...

Estoy convencido de que el general Julio Argentino Roca fue un gran estratega. Su acierto mayor, luego de la firma de los acuerdos de 1881, fue, sin duda alguna, la toma de posesión de los territorios australes, a través de la División Expedicio­naria al Atlántico Sur.

Creo que en el extremo austral del continente, en la Isla de los Esta­dos, el 25 de mayo al habilitarse la Subprefectura y en la Bahía de Ushovia, el 12 de octubre de 1884 al hacerlo con la Subprefectura de Ushuaia, junto a la cual nace la ciudad más austral de/mundo, la Patagonia Argentina se consolida como tal. Y sin embargo, viejos sue­ños chilenos siguen atentos a nosotros... y a nuestras decadencias...

Las Subprefecturas, o Delegacio­nes Mar/timas, que junto con la pre­sencia de la Armada Argentina en aquellas latitudes, reconoce que los argentinos debemos rescatar a tra­vés de la investigación tanto la historia como las leyendas de aquellos territorios. Conocemos y a medias, las de Argentina al Norte del río Co­lorado. Es el momento de difundir aquellas ocurridas al Sur de ese río...

La tierra y la patria se aman, por todas las razones que nos asistan para ello. Pero aún mas, por los sen­timientos que ambas nos inspiran.

Argentina tiene, entre sus caínes más estrictos, el centralismo capita tal/no, que ha sido permanentemente indiferente a las realidades de aquellas remotas regiones del país.

Y por extrañas razones que han hecho ignorar la historia pormenorizada y verdadera de tantos hombres y mujeres que las habitaron.

LA LEGENDARIA "MILA"

Lo ocurrido en Malvinas con Gertrudis Sánchez de Mestivier, que fue a las Islas por amor a su espo­so, tiene parangón con "Mila", recién casada, esposa de un capitán finlandés, Ingmar Rosson, curiosamente también asesinado, que naufragó en la Isla de los Estados.

Por aquellos tiempos medraban en el Atlántico Sur desde Malvinas al Cabo de Hornos, los "raqueros". Dice de ellos Antonio Álvarez en su · 'Crónica de la Patagonia y Tierras Australes" que "por entonces tenía asiento en Malvinas una vieja y abyecta actividad: los raques. Como el cuervo, el "raquero" está al acecho de siniestros marítimos: si un buque está en peligro se negocia previamente el salva-taje con la usura que es de imaginar, y si está perdido, se lo saquea sin perder tiempo en negociaciones..."

Imaginemos. ¿Qué sentimientos po­dían alentar quienes a fines del si­glo pasado, debían navegar en aquellas latitudes...? No solo por los pe­ligros ciertos que aquellos "piratas" inspiraban, sino porque sus activi­dades se extendían hasta el Cabo de Hornos o el Estrecho de Magallanes. Y fundamentalmente, por los peligros que encarnaban las tempestades y los violentos temporales existentes en ese sec­tor austral, en la ruta hacia el Cabo que señalaba el Faro de San Juan de Salvamento; en el Estrecho de Le Maire y en el mismo Cabo de Hornos para entrar al Pacífico.

El alférez Mariano F. Beascoechea, comandante de la "Golondrina'; pe­queño buque que prestó servicios en la Isla de los Estados, dice en su libro "La novela del mar'; (1930), escrito sobre aquellos parajes en la década de 1880: "El que no conozca la Isla y no haya pasado un invierno por sus bahías desamparadas, jamás po­drá darse cuenta de las inclemencias que rodean aquella inmensa piedra...; Allí van las aguas a convertirse en re­molinos entre gemidos y clamores sal­vajes que aúllan según el diapasón de las tormentas....; las olas danzan, se irritan, se rompen y rugen y convertidas en masas de espuma vuelven al mar, saltan-do, sacudiéndose entre los escollos que les estrecha el paso....; No es posible imaginar nada más de­solado....; Todo su paisaje es triste y pro­duce una sensación de angustia....; Se suelen encontrar en sus cale-tas vesti­gios de campamentos, trozos de velamen que sirvieron de carpas, restos de fogones, utensilios abandonadas que indican la presencia de los náufragos...; el viento grita y gime entre sus peñas­cos desnudos, cuando los ímpetus del mar estremecen sus moles gigantescas. ! Ay ! entonces aquel pedazo de planeta parece una maldición petrificada, envuelta en los rugidos del caos..."


Los extraños designios de Dios hi­cieron que Dietrich, con quien "Mila" había crecido y amaba desde siem­pre, se embarcara en la fragata.

Siempre hacia el Cabo de Hornos, la "Rubestein" zarpó desde Sveavoro hacia Río de Janeiro y desde allí hacia el Sur.

Ya no es preciso mas detalles. Digamos tan solo que al llegar a las cercanías de la Isla de los Estados, un furioso temporal arremetió con­tra el barco. El capitán, viejo marino curtido en temporales y tormen­tas, ordenó capear. Pero de nada valió la acertada decisión. El vien­to, las olas gigantescas, la borras­ca, el fragor de los elementos desencadenados en horrísona sinfonía, destrozó los palos, las jarcias, el velamen y finalmente, empujada hacia los arrecifes cuyas afiladas aristas desgarraron el casco, la fra­gata comenzó a hundirse.

Allí se desata el drama. El capitán ordena a Dietrich, contramaestre, que busque a "Milla". A Federick, marinero, que baje el bote. Pero este no reacciona. El terror lo paraliza. Porta en su mano un revolver. Quién sabe por que razón, lo ha sacado de la cintura donde habitualmente lo porta. El capitán lo intima. Es ne­cesario reaccionan Ya no hay tiem­po. Federick, enajenado, dispara. El capitán cae. Ha muerto. Otton, fiel marinero, contempla la escena aterrorizado. La naturaleza desata su furia. Viento y mar son gigantescos elementos que se abaten sobre el buque. Todo es locura, terror y muer­te. Pero por sobre la tragedia, la naturaleza humana impone la vida. Sobrevivir. Salvarse. Federick, en un súbito instante de lucidez, se ha dado cuenta de su acto. Se arroja a las aguas, que lo juzgan y condenan. Luchando contra el mar enloquecido, Dietrich ha tomado a "Mila". Se lanza a las aguas. Otton lo ha visto. Grita desaforado, afe­rrado al bote. Logran subir. Dietrich se despoja del pesado abrigo que lo envuelve y cubre a "Mila", aterida de frío, aterrorizada y con los ojos fue­ra de las órbitas. Reman. Desespe­radamente, Otton y Dietrich y Wilson, cocinero, reman. Ahora en círculos, orzando para no alejarse de la costa. Así, un largo día en medio del temporal y sin ver la cos­ta. Finalmente, cede el viento, se calma el mar, lo oyen arremeter con­tra los acantilados y ven la luz del Faro. Y saben que se han salvado...

Fritz Gottliel, náufrago del “Pactolus” y voluntario en la Isla de los Esta­dos, ha visto desde las alturas del Morro, la trágica escena. Y así lo cuenta al alférez Beascoechea, que seguramente en sus noches en la isla habrá creído escuchar un lamen­to quejumbroso entre el ulular del viento... la voz de "Mila" que sobrecogiendo el corazón del marino, tal vez le dijo su trágico sino...

Dietrich, "Mila", Otton y Wilson, lo­gran refugio en la Subprefectura, donde curtidos hombres que doblegan desesperanzas, están para el rescate de náufragos que recalan en la Isla. Ese páramo donde el Faro del Fin del Mundo, e., la última esperanza... Y comparten alimentos, calor, mantas y también racionamiento... Entre salvadores presos y náufragos, se comparte y sobrevive. No siempre los relevo, llegan. No existen allí ni la telegrafía ni la radio. Dietrich ya no alienta odios hacia "el viejo capitán "que osó poner sus manos" en la tierna pie de "Mila". Va a recuperar el tiempo perdido. Ama a la joven desde niño Y allí en esa "Isla del Diablo" donde ha recalado luego del naufragio piensa que el amor florecerá superados el terror y la adversidad.

Pasa el tiempo. Un día, abordo del “Villarino” arriba a San Juan de Salvamento don Félix Paz, gobernador de Tierra del Fuego. Y con él, e nuevo subprefecto. Y con él Paúl "un joven de buena figura, que llegaba a la isla para que en Buenos Aires olvidaran sus locas aventuras..." Un tilingo que dilapidó la fortuna de sus padres 1 andaba a la deriva... Lo acompañe Manuel, un indio tono y ladino.

Dos meses después, el subprefecto cae enfermo. Y abordo del Villarino regresa a Punta Arenas. En el ínterin sucede lo inevitable. Hablar florido requiebros de porteño; golosina cajetlila de un tiempo romántico y funesto. Paúl encierra en sí lo que Borges definió de infamia. Y enamora a "Mila". Es de imaginar. '"Dietrich padecerá los celos propios" de las circunstancias. La tragedia se avizora. Fritz, náufrago para siempre y heredero de Piedra Buena desde la llegada de Mila miraba al mundo y a la Isla como si el paraíso hubiera retornado después del pecado y la soberbia. Imagina el porvenir y vigila todo.

Un día, Paúl y el Indio Manuel, envían a Dietrich y a Otton a reparar un muelle. Pero es una trampa. No volverán. El bote se hundirá en las heladas aguas. Dietrich y Otón se unirán en un abrazo fatal.

Todo es inútil. Desde los acantila­dos, las caletas, las bahías, los hom­bres de la Isla buscarán en vano. Ni rastros del bote, ni restos. Nada.

Poco tiempo después, Paúl y el In­dio Manuel desaparecen de San Juan de Salvamento y con ellos, la lancha ballenera, la grande, la que rescata náufragos...

Mila intuye la farsa. Su amor des­venturado. La increíble tragedia. En su delirio, recuerda su lejana Finlandia; su esposo asesinada; Dietrich víctima de los celos; Paúl, canalla imprevisto pero cierto.
Recorre las laderas de los montes, otea el horizonte aguardando un im­posible. Un día, Fritz no calla. Reve­la la verdad. Paúl había saboteado el bote ballenero. Era el culpable de la muerte de Dietrich y de Otón. Burlado el amor de "Mila" y sabien­do que tarde o temprano su felonía seda grito, huye con el indio...

El contramaestre Fritz, del "Pactolus'" los doloridos hombres de la Subprefectura y hasta los mis­mos presos de la isla, miman a "Mila". Tienden colchonetas en el pasillo, cerca de su cuarto, intentan do ofrecerle patemal protección para su desventura. Y temen por ella.

Pero es inútil. "Mila", una mañana gris, como son las de la Isla, se le­vanta sigilosa y desaparece...

Cuenta el alférez Mariano Boascoechea, que con lágrimas en sus ojos, Fritz le revela que: "...cansa­do de buscar en vano, una mañana al llegar al Faro, bajó por la pendien­te occidental hacia los arrecifes que allá en el fondo de la profunda que­brada baten sin descanso las rom­pientes. Entre un montón de piedras ancestrales, pulidas por el viento y el rozar de las olas, encontró a "Mila", la joven Finlandesa recién ca­sada, que naufragó por segunda vez, ya para siempre ... "

Una tosca cruz, recordó hasta prin­cipios de siglo aquella tragedia in­sospechada en tales lejanías de la Tierra... Quién podría imaginar tamañas cosas en tamañas latitudes. Soledades increíbles. Extraños parajes de una patria que es tan in­mensa...

Pero Julio Veme lo supo. Lo escu­chó. Juntó a los "raqueros"; al Faro; a la Isla; a "Mila" y al misterio de aquellos australes parajes, y escri­bió "El Faro del Fin del Mundo '; Sobre un mundo que sí, que esta­ba al final de todo...

Rescato el episodio y lo escribo con unción, asombro y un sordo dolor existencial de tiempo y angustia... Cuantas cosas ocurrieron aquí. al Sur, en esa rayita al final de Tierra del Fuego, que pocos argentinos co­nocen... y de la que pocos saben... Y que se amalgaman, con ese os­curo y tal vez hasta oculto suceso del Sargento Mayor Esteban José Francisco Mestivier, último Co­mandante interino de las Islas Malvinas, vil mente asesinado a ins­tigación del canalla capitán Gomila.

Episodio del que emerge la figura de Gertrudis Sánchez de Mestivier, como víctima de las miserias huma­nas y del encubrimiento que eximió del castigo necesario, a quien fuera causa del crimen y el deshonor de una mujer que ama a su esposo y en una Isla, en este caso Malvinas, naufragó también y para siempre.


Cuando en 1978 viajé a la Isla de los Estados, no imaginé que para mi seria el principio de una Iliada y una Odisea, que seguramente finalizarán al fin de mis idas. No solo descubrí un inigualable sitio en mi Tierra, sino el sig­nificado profundo de redescubrir lo que en ella subyace.

Historias, leyendas, tantas vidas que hicieron huella y tantas otras que al Sur del Río Colorado, en esa Patagonia que perfila el futuro de la patria argentina, sin saberlo tal vez nos dejaron un mensaje críptico y misterioso a descifrar, para que podamos soñar y cimentar el porvenir que merecemos.

Ojalá que las voluntades, talentos, e inquietudes de muchos argentinos, lo­gren rescatar el mensaje austral. Aun­que no mas sea conociendo sus anti­guas vivencias.

Cómo se perdieron las Malvinas el 3 de enerto de 1833

Cómo Argentina perdió las Islas Malvinas
Aspecto histórico tal vez sepulto y en el olvido

En las tratativas para recuperar la soberanía Argentina sobre las Malvinas, sugestivamente la diplomacia no exhibe esta pieza histórica relevante.

Perspicacia en recordar
Historias de las Islas Malvinas

Cómo se suelen celebrar
equívocos históricos

por Ricardo E. Polo

Resulta cierto el que la memoria suele perderse a consecuencia del transcurso del tiempo. Y considero un gesto de cordialidad civilizada, contribuir a consolidar la memoria de los hechos para que moren en el recuerdo.

Tal como muchos perseverantes autores se han esforzado en reivindicar, por caso, episodios históricos como el de Fitz Roy y Darwin con su Beagle; al misionero Allen Gardiner junto a sus desgraciados compañeros; al capitán Snow con el “Allen Gardiner” o a los heroicos y cristianos evangelizadores británicos, que pagaron con sus vidas el propósito de civilizar a los que como Jemmy Button, se hallaban en los extremos más obscuros de la naturaleza humana, resulta necesario acoderar otros sucesos posibles de relacionar como causa y efecto.

Aquellos episodios ocurridos a mediados del siglo XIX, epopeya en la historia de los confines australes precisamente en la Tierra del Fuego, pasaría de interesante argumento editorial, éxito de autores de investigación y hasta presagio de buena literatura, si no fuera porque fueron sucesos contemporáneos a otros que tienen profunda significación en aquél y en este tiempo.

Veamos por qué. El Parlamento argentino, en 1983, dispuso nuevamente (el primer Decreto, como de Afirmación, fue promulgado en 1974) que el 10 de junio de cada año, sea celebrado el “Día de la Reafirmación de los Derechos Argentinos sobre las Islas Malvinas y Sector Antártico”.

Durante 1998, poco antes de “conmemorarse” ese Día, un estudiante universitario dijo a un medio nacional argentino que: “...en el país se implementó una política de olvido del pasado”. Tal interesante opinión venía dentro de una encuesta que indicaba, entre otras cosas y con curiosa precisión, que “...al igual que la mayoría de los argentinos, los estudiantes de derecho desconocen el porqué de la fecha que se evoca el 10 de junio...” Imaginemos entonces, que pensarán quienes no conocen el país y habitan otras tierras...

Esa fecha, según el criterio de los legisladores, se fijó a consecuencia de que el general Martín Rodríguez y Salvador María del Carril, firmaran el Decreto del 10/6/1829, al que se toma como el que instaura la “Comandancia Política y Militar” de nuestras irredentas islas. De tal manera, se crea un precedente “como si a partir de allí”, comenzaran nuestros derechos insulares en aquellos territorios.

Sin embargo, y con la intención esclarecedora del primer párrafo, vale referir que:

En la Biografía Argentina y Sudamericana, del marino Jacinto Yabén, Tomo 5 (editorial Metropólitan, Bs.As.), rarísima y erudita obra, se menciona en el capítulo referido al general Martín Rodríguez y luego de reseñar sus antecedentes hasta 1828, que “...apareció nuevamente en la escena... apoyando al movimiento del 1º de diciembre de 1828. (Se trata del derrocamiento de Dorrego y posterior fusilamiento por parte del general Lavalle, que lo sucede en el cargo) El general Rodríguez, acompañó a Lavalle en el combate de Navarro el 9 del mismo mes. Nombrado “Comandante General de Armas” el 3 de marzo de 1829, dejó el puesto pasando a desempeñar el cargo de “General en Jefe del Ejército de la Provincia de Buenos Aires” y el de “Ministro de Guerra”. Poco después, el 4 de mayo del mismo año, el General en Jefe del Ejército, Rodríguez, reemplazó en el gobierno... al almirante Brown, (que había sido designado por Lavalle “delegado interino” de la Provincia de Bs.As.) ocupando tal cargo que ejerció desde el 7 del mismo mes hasta el 26 de junio en que Lavalle reasumió el mando”.

Este dato señala que el General Martín Rodríguez era “Delegado Interino de la Provincia” no su “gobernador”. Tal circunstancia queda clara, pues luego del pacto celebrado con Rosas, cesa el general Lavalle en aquél cargo y lo sucede Viamonte, hasta la asunción del Rosas con la suma del Poder Público.

El dato, uno de los pocos que enmarca la actividad del general Martín Rodríguez entre los años 1828 y 1829, esclarece sobre un aspecto de gran importancia en la gestación y trascendencia del Decreto mencionado.

Porque en realidad, la primera Comandancia Militar de las Islas Malvinas (denominación esta que reemplazó a la de Gobernadores y Comandantes Marítimos del Virreynato), a partir de la Revolución de Mayo, fue ejercida por el Coronel de Marina “de las Provincias Unidas de Sudamérica, David Jewet”, quien abordo de la fragata “Heroína”, fondeada en la Bahía Anunciación, lo consigna en el Acta del 2 de noviembre de 1820, fecha en que procede a izar el Pabellón Nacional junto a las construcciones españolas de Puerto Soledad (Puerto Luis) tomando posesión de las Malvinas en nombre del Gobierno ahora argentino.

Tal acto lo hizo “Comisionado por el Supremo Gobierno de las Provincias Unidas de Sudamérica”, según consta en el texto del Acta. David Jewet, en principio marino corsario al servicio de la joven Nación y luego designado Coronel de Marina. Ese mismo año fue nombrado Comandante de la “Heroína”, con bandera nacional.

Este hecho es “fundamental” para la historia Argentina. Porque ese día, el 6 de noviembre de 1820, Jewet reocupa formalmente las islas, (sin gobierno desde 1811 a 1820 mientras se consolidaba la Revolución de Mayo, gesta que permitió la Emancipación nacional) con toda seriedad y protocolo. Para afirmarlo, emite una “comunicación” mediante la cual notifica, a loberos y pescadores ingleses, españoles y norteamericanos que “incursionaban” en el mar argentino, de tal acto, “sin que ningún gobierno a los que pertenecían aquellos marinos, a pesar de tomar conocimiento y ser notificados del comunicado y el hecho en sí, en periódicos ingleses y españoles, formulara reclamación alguna”.

Al punto, que hallándose en las inmediaciones el gran navegante inglés James Wedell, apellido toponimio del mar subantártico, este es quien da la noticia posteriormente en Inglaterra y publican sus periódicos.

Es importante mencionar que desde 1767 hasta febrero de 1811, hubo 20 “Gobernadores y Comandantes Marítimos”, tal su título, en las Islas Malvinas, dependiendo de los Gobernadores primero y de los Virreyes después, a través del apostadero de Montevideo. Es decir, del Virreynato del Río de la Plata. Y para abundar aún más, en ese lapso hubo entre aquellos 20, dos gobernadores criollos: Jacinto de Antolaguirre (1781/1783) y Francisco Javier de Viana y Alzaibár (1798/1799), siendo todos los demás, marinos de la Real Armada Española.

Curiosamente, el único lapso en nuestra condición de “Nación Independiente” durante el que no se ejerce presencia en el territorio insular, es el del “Restaurador”, quien se encuentra dedicado a faenar en sus saladeros y feudalizar la Provincia de Buenos Aires y sus alrededores, como lo sostiene José Ingenieros en su obra La Evolución de las Ideas Argentinas. (Edit. Futuro, 1961, ejemplar Nº 002394)

Sabemos que el general Martín Rodríguez, a la fecha en que David Jewet toma posesión de las Malvinas en nombre del gobierno criollo (6/11/1820), sí era “gobernador de la Provincia de Buenos Aires” (1820/1824), sucedido luego en el cargo el general Las Heras.


PELIGROSAS INEXACTITUDES


En Argentina, algunos medios de difusión han publicado que en 1829 “...el gobernador, general Martín Rodríguez, creó la comandancia Política y Militar de las Malvinas”.

Además del error de calificar de gobernador a Rodríguez, se suma el de pretender que tal Decreto instaura la Comandancia y por ende, impone el ejercicio de la Soberanía en las Islas Malvinas. No es exacto. Y se crea confusión. Veamos por qué. Luego de Jewet, el segundo Comandante Militar, fue Guillermo Mason en 1820, quien releva en la "Heroína" a Jewet. El tercero fue Pablo Arequati capitán de milicias entrerrianas, en 1823. Y ya para esa fecha don Jorge Pacheco y don Luis Vernet, ambos comerciantes civiles, se habían encargado del intento de “colonizar” las islas, con algunos éxitos y algunos fracasos hasta 1829. Precisamente, fecha en que el “delegado interino” de la Provincia de Buenos Aires, firma el mencionado Decreto del 10 de junio de 1829.

Entre algunas de las facultades que se otorgaba a la nueva Comandancia estaban “...las de encargarse, para el gobierno argentino, de representarlo en los asuntos patagónicos y de las Islas”.

Pero el Decreto, lo que realmente hace es confirmar la legitimidad de la presencia de don Luis Vernet en las Islas, porque al título de “Comandante Militar” en aquellas (que ya existía desde 1767 y criollo desde 1820), se le agrega el de “Político”. Que fue una manera de poder nombrar a Vernet gobernador, ya que este era un civil. Vernet fue el tercer funcionario argentino en las Islas.

Además, el Decreto del 10/6/1829 dice en su artículo 1º: “Las Islas Malvinas y las adyacentes al Cabo de Hornos en el Mar Atlántico, serán regidas por un Comandante Político y Militar, nombrado inmediatamente por el Gobierno de la República”. Adviértase, como dato ilustrativo, la certeza de la “extensión” del reconocimiento territorial que impone el Decreto. (De cuya magnitud, vastedad y contenido, con cierta ironía podemos decir que al menos nos queda la Isla de los Estados).

Intento demostrar que tal Decreto y celebrarlo, hace una resta de casi 9 años en el ejercicio pleno de nuestra Soberanía como Nación Independiente sobre las Islas Malvinas, las Georgias y Sandwich del Sur y agrega más argumentación para los que la discuten. Porque mediante aquél no se crea la Comandancia, sino que, agregando el título de “Política”, se le da continuidad.

El primero en ejercer el cargo así creado, como hemos dicho, fue Vernet, quien ejerció con plenitud todos los derechos y obligaciones que se le impusieron, llegando incluso, hasta la Isla de los Estados. Pero su mandato tiene fundamental relación con lo que luego sucederá, en la ocupación de las islas por Inglaterra. Se trata, en breve síntesis, de la captura que aquél realizara, de tres naves mercantes norteamericanas: La “Harriet” al mando del capitán Gilberto Davidson; la “Brukwater”, comandada por Daniel Careu y la “Superior”, al mando de Esteban Congar.

Todo ello por la desobediencia reiterada de tales loberos y pingüineros norteamericanos, que depredaban sistemáticamente las costas malvinenses, patagónicas, fueguinas y hasta la Isla de los Estados, de la que Vernet era concesionario, territorios bajo su vigilancia y en ejercicio del poder de policía.

Luego de tal acto, Vernet se embarca con su familia y regresa a Buenos Aires donde arriba con la “Harriet” y el detenido capitán Gilberto Davidson. En la ciudad George W. Slocum, Cónsul de los EE.UU., del que el historiador norteamericano Julius Goebel (h) dijera que era un “individuo carente en absoluto de experiencia diplomática y tan falto de tacto como de buen juicio”, cuestiona el apresamiento, acusa a Vernet de “pirata”, desconoce los derechos argentinos en aguas, costas y archipiélagos adyacentes al Cabo de Hornos y “presiona” al Restaurador, que interesado en otras problemáticas, “congela” a Vernet y a la cuestión, pese a que el Ministro de Relaciones Exteriores, Tomás de Anchorena, se “pone fuerte” frente a las pretensiones de Slocum.

En el ínterin, la cosa se agrava cuando Davidson fugando de la ciudad y en complicidad con el capitán de fragata Silas Duncan, comandante de la corbeta de guerra “US Lexington” fondeada en el puerto de Buenos Aires, se lanza hacia Puerto Luis en Malvinas en busca de las pieles y mercancías decomisadas por Vernet. El 27 de enero de 1831 a medianoche arriban a Bahía Anunciación, enarbolando pabellón francés. Al día siguiente, “piratea” el objetivo. Tomando rehenes, con pabellón ahora norteamericano, queman la pólvora, destruyen la artillería, se llevan “todo lo que el capitán Duncan dice que es suyo” y luego de cañonear las instalaciones hasta destruirlo todo, zarpan con destino a Montevideo.

El gobierno argentino por medio de Anchorena, protestó ante el de los EE.UU., sin respuestas. Hasta hoy. En el libro de bitácora de la “US Lexington”, el capitán Silas Duncan, obvió el tema; Rosas prefirió seguir “congelando” a Vernet pese a sus reclamos y finalmente ante la insistencia de Vernet, no le queda mas remedio que nombrar “gobernador interino de las Malvinas al sargento mayor Esteban José Antonio Mestivier”, (no “mayor” a secas como algún historiógrafo menciona) históricamente el último gobernador argentino de las Islas Malvinas, quien ejerce el cargo en Puerto Luis a partir de 24 de noviembre de 1832, hasta la usurpación insular ejercida por el Reino Unido de Gran Bretaña, el 3 de enero de 1833 a las 9 de la mañana.



OTRO EQUÍVOCO

Según un medio argentino que se ocupó del tema en 1998 (tomado como referencia para advertir el desconocimiento sobre el particular incluso en Argentina), con respecto a la conmemoración del Decreto del 10 de junio de 1829, sostuvo que “Cuatro años después, en 1833, una poderosa flota británica ocupó las Islas. La Argentina comenzó entonces su reclamo, que se conmemora hoy”. Lo expresado en la publicación de nivel nacional, constituye la mención de dos errores históricos.

Primero, porque no es cierto que desde aquella fecha (10/6/1829) comenzara ningún reclamo y segundo, porque el 3 de enero de 1833 “la poderosa flota británica” no existió, ya que fue tan solo la corbeta “HMS Clío”, al mando del capitán John J. Onslow, el único buque inglés que se ocupó, en Puerto Soledad, de humillar al Comandante de la fragata “Sarandí” capitán José María Pinedo, a nuestra legítima soberanía por razones jurídicas, geográficas e históricas de las Islas Malvinas y a nuestra Nación.

Todo ello, por verse impedido el capitán Pinedo de establecer combate para defender la plaza y “cañonear” a la “Clío”, “ a causa de tener presa a la soldadesca sublevada que había asesinado al último Gobernador Político y Militar de las Islas Malvinas, sargento mayor Esteban José Antonio Mestivier”, razón por la que debió resignar el combate y regresar a Buenos Aires.

Triste historia hoy, entre otras muchas, poco difundida. El asesinato de Mestivier a manos del “sargento” Sáenz Valiente, (luego ahorcado previo cortarle su mano derecha por ser ejecutor material del crimen, junto a sus seis cómplices en la Plaza de Marte y acusado de encubrimiento el capitán Gomila), la “violación” de la esposa de Mestivier, Gertrudis Sánchez de Mestivier y el asesinato de su niño recién nacido en su presencia, constituyeron la tragedia.

Hecho horroroso y sepulto tal vez, para ocultar que el capitán José Antonio Gomila, oficial del ejército al mando de la tropa, fuera quien desencadenara los hechos, instigándolos a raíz, como se supo en su tiempo, de una equívoca pasión por la esposa de Mestivier.

La verdad histórica es que culpa de ese oscuro episodio, al capitán José María Pinedo al mando de la fragata “Sarandí”, que debe reprimir tamaña herejía y por consiguiente enfrentar una inesperada situación, el gobierno castiga con “cuatro meses de suspensión de empleo”. Hasta el almirante Brown le reprocha su conducta por “no poder” defender la plaza. Y al capitán Gomila, a quien Gertrudis Sánchez responsabiliza expresamente de los hechos, defendido ante el Tribunal Militar por el General de Vedia, le otorgan “...dos años con media paga en un fuerte bonaerense a su elección”, encubriendo la felonía...(Historias reales de la Patagonia invisible, de Virginia Haurie, Sudamdricana, 1996)


Pero sin embargo, la verdad es que Pinedo fue víctima de un injusto castigo, ya que se vio impedido, por tales sucesos, de combatir a la corbeta cañonera “HMS Clío”, que fue la aludida “poderosa flota británica” ocupante de las Islas.

Según refiere Laurio H. Destéfani en su obra Malvinas, Georgias y Sandwich del Sur (1982) José María Pinedo se comportó como correspondía, pero poco podía hacer cuando “La gente que tenía a bordo era en su mayoría inglesa y solamente unos pocos eran criollos. El segundo de a bordo, el teniente Elliot era estadounidense. Los ingleses dijeron que cumplírían con su deber; el práctico que se desempeñaría como tal, pero que no combatiría, los cinco grumetes, muchos entre 15 y 20 años de edad, dijeron que combatirían y la tripulación, que eran unos 80 hombres, cumpliría las órdenes que recibieran”. Sin embargo la suerte estaba echada. Y Pinedo nada pudo hacer.

LO QUE VINO LUEGO

Del 3 al 14 de enero de 1833, permanece en Puerto Soledad la “HMS Clío”, previo hacer entrega de la bandera Argentina que allí flameaba al capitán Pinedo, expresándole J.J. Onslow a través de algunos oficiales que le envío abordo y con proverbial flema inglesa, algo así como “que le reintegraba el Pabellón, inadecuado para permanecer en territorio británico”, pese a las protestas del comandante argentino.

Obviamente este hecho, por sí solo, demuestra con claridad victoriana la celeridad con que el entonces firme mercantilismo británico, supo hacer provecho de las circunstancias. Como supieron hacerlo luego los famosos “crackers” al piratear “salvamentos” marítimos, los comerciantes británicos tomar posesión de las islas y asentar población... Cuya continuidad son hoy los “kelpers”, isleños de origen naturalmente, ingles...

El 16 de enero de 1833, ingresa a Puerto Soledad la nave menor “HMS Tyne”, que saluda al pabellón británico que dejara Onslow, izado por un súbdito escocés en el mástil instalado en el puerto... Pocos días después se marcha, dejando la isla sin autoridad inglesa alguna, salvo al escocés Guillermo Dickinson, habitante de la Isla y al servicio de Vernet, que por disposición de Onslow tenía como tarea izar el pabellón británico los domingos y al avistar los buques de esa bandera que arribaran al puerto.

No permanecerá luego en las Islas autoridad británica alguna, ni se labrarán actas, ni nada. Solo un remedo de autoridad Argentina, el francés Juan Simón, designado informalmente pero con inteligencia y visión histórica por Pinedo, “Comandante Político y Militar” de las Islas, antes de zarpar hacia Buenos Aires. Simón era el capataz de los gauchos que trabajaban en las Islas y hombre fiel a Vernet.

Hasta el 26 de agosto de 1833 todo queda como detenido en el tiempo. Ese día el gaucho Rivero, dos gauchos y cinco charrúas que como peones cuidaban ganado en el campo, se sublevan contra Simón por razones de dinero y luego de siete asesinatos de pobladores isleños cometidos por la turba, incluidos Juan Simón y el escocés Dickinson, queda el sector malvinense sin autoridad alguna y en total desamparo.

Refugiados cerca de 40 pobladores entre argentinos y de otras nacionalidades en un islote cercano, tiempo más tarde aparece una nave británica al mando del teniente de marina Henry Smith, que sofoca el motín, encarcela a los culpables y luego los lleva Inglaterra. Allí se los juzga y se los regresa a Montevideo poniéndolos en libertad. El teniente Henry Smith será luego poblador y tomará las posesiones de Vernet, inútilmente reclamadas por éste a Gran Bretaña.

La decisión de la justicia británica al liberar a los amotinados, seguramente ocurre a consecuencia de que Montevideo era puerto de abastecimiento para los buques mercantes y militares que incursionaban en al Sur del Atlántico. Si bien Rivero era argentino, sus cómplices eran “charrúas” y el Almirantazgo preferiría quedar bien con los orientales por razones obvias o tal vez por estrategia ante la comisión de un hecho que sabía era ilegítimo.

La historia seguirá luego con datos y anécdotas. Las continuas guerras civiles sangrientas que nos agotaban en aquellos tiempos, frustraron cualquier intento de reconquista militar, fuera de esporádicas y tibias protestas diplomáticas. Hasta 1880 en que se reorganiza la Nación, nada. Recién en 1842 Inglaterra traslada Puerto Luis a Puerto Stanley ya como colonia y en 1866 bajo el dominio de la Falkland Islands Company surge la explotación lanar... Todo lo demás se sabe.

Finalizadas nuestras guerras civiles, en 1884 el Instituto Geográfico Argentino proyectó un mapa en el que figuran las Islas Malvinas como integrantes del Territorio Nacional. Inglaterra protestó reivindicando “su” soberanía. Entonces, el Ministro Francisco J. Ortíz le dijo a los ingleses que el archipiélago era Argentino y no de ellos. Y allí si, comenzó nuestra tarea reivindicatoria, hasta hoy.

De manera que volver a conmemorar una fecha arbitraria, impuesta esta vez para evitar en el calendario fijarla el 2 de abril, por lo que respecto de la década de los 70` aquello significaba y que fue en realidad lo que a criterio de los legisladores sancionó el H. Congreso de la Nación, resulta a la postre otro de los tantos errores cometidos sentando precedentes. Primero, porque es inexacta la pretensión y segundo, porque tal vez sin proponérselo, se incorpora a muchos actos de desmalvinización a los que la ciudadanía Argentina se ha visto sometida.

Saturday, September 16, 2006

Sobre las Constituciones y la enseñanza en las Logias

Sobre las Constituciones y la enseñanza en las Logias


Por eso, el que posee una virtud integral tiene algo de gran valor para decir y compartir con la gente. Su propósito no es compartir la excelencia de su mente, ni desplegar su gran compasión. Simplemente, es la responsabilidad natural del que puede ver, que le avisa al jinete ciego que cabalga un ciego caballo, que se está dirigiendo al abismo. (Lao Tze (604 a.C.-¿520 a.C.?, Estado de Chu, China)

QQ:.HH:. Todos:

Asistimos en estos días a un desconcierto, promovido por una frase tal vez desafortunada.
Sin embargo, deberíamos considerar algunas reflexiones.
Primeramente y a conciencia, asumir si se conoce o no, qué es el Rito Primitivo, aludido como presunta antinomia del REA y A..
Si así fuese y los HH:. no conocen el Rito, sería conveniente la búsqueda de su contenido, que se encuentra alojado en la web con toda claridad y extensión.
Considerar una antinomia el Rito Primitivo con relación al R:.E:.A:. y A:. me parece una inconsecuencia.
Y es más, hasta tengo la certeza de que la frase --un tanto descomedida-- del Q:.H:. Genaro, no debiera ser tomada como una agresión sino como una velada ironía.
¿Por qué...? Pues, si los QQ:..HH:. me lo permiten y avalada mi intervención por los años que llevo en la Orden (45 a la fecha...) puedo, sin temor a pecar de exagerado, decir que en estos "últimos" tiempos (esos años...) he observado en los Talleres una pronunciada curva descendente en materia de estudios masónicos.

Observo que en nuestros Talleres se ha ido desvirtuado el carácter "estudioso" de los temas en L:. [en el sentido
casi místico de profundizarlos] reemplazándolo meramente, por el desarrollo del Ritual a lo largo de la Tenida, para "agotar" rápidamente el aspecto formal de su desarrollo.

Luego, la lectura de los Trabajos --cada vez más precarios en su contenido-- casi todos ellos dirigidos a la "interpretación personal" de los Símbolos, tal si como fueran las Tenidas específicamente dedicadas a ese menester. Se advierte esta circunstancia no solo en el seno de la L:. sino ahora, más claramente para todos los masones, fuera del "departamento estanco" de la L:. y en las Listas Masónicas de la web, donde llegan profusamente tales tratados interpretativos de los símbolos.

No cabe duda que a veces la involución, aparece a la luz de la costumbre como efecto de la evolución. Me refiero a que generación tras generación, la llamita de la luz del conocimiento, se va apagando o precarizando, fruto de una incomprensible sinterización de los conceptos.

Tengo la certeza de que existe una corriente defensora del R:.E:.A:. y A:., que ni siquiera conoce su origen ni sus motivaciones e incluso de sus alcances y contenido. [Confundir, por ejemplo la Constitución de 1717, con la de 1723 y creer que ambas legitiman Límites, Linderos o Landmarks casi dogmáticos y anque teológicos...]
Las formas lo han reemplazado y el Ritual condensado a la lectura de lo que corresponde a la Liturgia de cada una de las Luces.
Después, suele venir la tenida gastronómica.

Lo cierto es que hasta se ha llegado, en nombre del R:.E:.A:. y A:., a la negación de su estructura y sus alcances, cuando con toda desfachatez, sus sostenedores circunscriben el Rito al Simbolismo y no tienen ambages en propagar que allí termina "la verdadera" masonería y que el Filosofismo es "un agregado" vanidoso, circunscrito a la denominación de los grados, hasta el 33.
Sería muy in extenso mencionar todos y cada uno de los desaguisados que tales posiciones promueven entre los masones, al punto de reaccionar frente a ironías como las que el Q:.H:. Genaro ha remitido a la Lista.

Porque en verdad os digo [disculpad la forma mesiánica de expresarlo] en las L:. de nuestro Rito [R:.E:.A:. y A:.] generalmente y por favor, digo "generalmente", se enseña nada.

¿Que quiere decir esto? Que a través de mi experiencia en la Orden conozco "muchísimos" masones que no solo no se han aprendido de memoria [tal como hacen los QQ:.HH.. del Rito de York] el Ritual de los trabajos en L:., sino que durante todos los años de su paso por las L:. no conocen ni la historia, ni los antecedentes, ni el origen de la leyenda, ni las razones, motivaciones que llevaron a masones a fundar otros Ritos, que no son heréticos ni nada parecido, y que conforman la estructura universal de la Masonería.

HH:. que no tienen la menor idea del por qué de la Masonería, de cuáles son sus ideas ni su doctrina --no solo no la conocen sino que hasta la desvirtúan cuando sostienen, mandoble en mano, que la masonería no debe involucrarse en el mundo profano al que ella pertenece como guía --por ejemplo-- o a los principios fundamentales de su existencia, la Libertad, la Igualdad y la Fraternidad, principios que no entienden, no saben a que se refieren y que creen son terminología distintiva y no una permanente búsqueda de alcanzarlos para el progreso del Hombre.

HH:. que creen que las trilogías que sustentamos (también parte de la enseñanza Simbólica...) [Ciencia, Justicia, Trabajo: Ignorancia, Fanatismo, Incomprensión] son meros anunciados y no un compromiso permanente del masón, para que ellas triunfen "para un mundo mejor ante un actual imperfecto [José Ingenieros]

HH:. que se ocupan y preocupan de las formas y no del contenido. HH:. que proclaman a viva voz su fraternidad y no la practican. HH:.; que no tienen reparos en menoscabar a sus HH:.; HH:. que apenas ven contrariadas sus ideas -.-generalmente más "personales" que doctrinariamente masónicas-- hacen boicot a sus HH:. y hasta llegan, a sus espaldas, a criticarlos.

HH:. que se soliviantan apenas leen verdades incontrastables; que no gustan de las críticas; que prefieren ser "formalmente fraternos" y escapar, acto seguido, de toda confrontación intelectual que ponga al descubierto las falencias de su formación masónica. Y hasta que eluden las posibilidades de esa formación, saltando a viva voz contra quienes les señalan sus falencias. Y lo que es peor, negándose a reconocer el tenerlas.

La Masonería no es un club social, insisto en ello, donde los masones hacen gala de familiaridades y convencionalismos. Tampoco es un ámbito de jolgorio social, ni siquiera en Pasos Perdidos. Eso es cosa de nuestro tiempo, tal vez de los últimos 40 años y como fruto de una posguerra plena de persecuciones, teorías existenciales, misticismos ajenos al espíritu intelectual, filosófico y científico de la Orden. Fruto del ingreso a ella de profanos con ideas propias incluso en colisión con los fines y propósitos de la Orden. E incluso, además, de HH:. que no tienen pruritos en proclamar que la Orden no es doctrinaria, no es principista y no tiene fines mas allá de las L:.

He leído en estos días, en una Lista Masónica muy importante y de un país hermano, la exhortación de un Masón a los demás masones, a que "regresen al cristianismo original, hagan un examen de conciencia, se confiesen y comulguen, porque la masonería es un aspecto de Jesucristo y a El debiéramos retornar...." Al respecto, por respeto al credo de mis QQ:.HH.. me abstengo de calificar tales ideas. Pero lo expongo para vuestro conocimiento y reflexión.

Si algún HH:. cree que estas son exageraciones de mi parte, solo tiene que detenerse un instante y mirar el entorno.

Habiendo desencadenado en varias oportunidades algunas tormentas intelectuales en las Listas, he observado la intolerancia intelectual y doctrinaria que subyace en, [diré fraternalmente "algunos" HH:.], que tienen la profana costumbre no de discutir las ideas, sino tirarle bombas molotov al H:. que opina. Además de tergiversar los dichos aún cuando están escritos, irse por las ramas incorporando agregados que no se mencionaron, confundiendo términos y expresiones o sencillamente hablando de otra cosa. Nunca he podido saber si es a propósito, si es a despropósito o si hablamos distintos aspectos del idioma castellano.

Cuando más de un Q:.H:. dedique su tiempo a desentrañar el contenido de la frase que dice "Ordo ab Chao" y la asimile al principio fundamental de la Masonería, seguramente cobrará conciencia de qué es lo que procura la Orden en todos los tiempos... Pero para eso, imperiosa y necesariamente, deberá tener la objetividad de analizar el mundo que le toca vivir sin los velos no desgarrados de la objetividad.

Confieso que me tienen harto los calificativos descalificatorios, los sambenitos, la supina estupidez de "clasificar" a los HH:. por lo que dicen, piensan o sostienen y generalmente a manos de quienes no dicen, no piensan y no saben. ¡Pero resulta muy difícil reconocer las propias falencias...! Si alguien pronuncia la palabra "dialéctica", seguramente será sospechado, por lo menos, de "izquierdista"; si la palabra fuese "agnóstico" inmediatamente será sospechado de ateo, y si se atreve a decir que es "ateo", será sospechado de "estúpido libertino"... Los esquemas están a la orden del día. Pero el entendimiento ha de figurar entre los ausentes a la cena. Y qué decir, en tanto, de los que apenas leen una opinión, se ponen a golpear el teclado para "contestarle" al audaz que se atrevió a exponer lo que piensa.

En síntesis, mis QQ:. HH:., hay mucha síntesis en nuestro ámbito. Mucho reproche a quienes escribimos largo... Porque es más sencillo sintetizar, precisamente para decir nada.

Lo cierto es que la pequeña ironía del HH:,. Genaro, que ha dicho que en el R:.E:.A:. y A:. no se enseña nada, ha promovido reacciones que creo han sido estériles... porque en verdad os digo [....] no se si no se enseña nada, porque la frase así redactada quiere decir que se enseña algo... léanla y razónenla bien...

Porque, sin embargo y pese a las "reacciones" ocurridas, tal vez no sea cierto que se enseñe nada... Pero es evidente que se aprende poco y poco es lo que se hace para profundizar tanto el R:.E:.A:. y A:., como todos los demás Ritos que se practican y que no están en colisión con el nuestro.

Por eso, frente a tanto "belicismo" principista, levantemos la puntería.

PD: Una frase para tener en cuenta Los cráteres de la luna me producen la inquietante sensación de que quizás el hombre ya haya estado allí. Albert Einstein (Ulm, 1879-Princeton, 1955; Premio Nobel de Física, 1921)

Ricardo E. Polo : .

El templo de Salomón y el Templo de Zorobabael

Trazado de divulgación,
con datos recopilados por Ricardo E. Polo : .

Las implicancias históricas y bíblicas de la construcción del Primer Templo o Templo de Salomón, poseen un encanto singular en la leyenda en cuyo contexto ocupa un importante lugar el arquitecto Hiram Abif, designado por el rey de Tiro a instancias del rey Salomón. Nuestros Q:.H:. necesitan saber y conocer mayores detalles que aquellos que se reseñan en los rituales, pues de tal manera podrán acceder a un mayor conocimiento del aspecto simbólico de la Orden. Este trabajo no pretende sino tan solo aportar mayores datos respecto del Templo y su bíblica historia.

Para realzar su esplendor, el primer templo de los Judíos fue llamado hecal Jehovah o beth Jehovah, (pa­lacio o casa de Jehová), demostrando con su magnificencia que allí estaba la habitación perpetua del Señor.

El rey David fue el primero que propuso sustituir el Tabernáculo nómada, por un lugar permanente de adoración para su pueblo. Pero aun­que David hubo de realizar los arreglos nece­sarios para concretar tal objetivo reuniendo muchos de los ma­teriales necesarios, no le fué permitido dar principio a tal empresa, que sin embargo fue realizada, según las constancias bíblicas, por su hijo y sucesor, el rey Salomón.

David construyó los cimientos del edificio durante el cuarto año de su reinado, el 1012 a.C., mediante la ayuda de su amigo y aliado Hiram, el rey de Ti­ro. El Templo fue construido en alrededor de siete años y medio y Salomón lo dedicó al servicio del Ser Supremo en el año 1004 a.C. Ese fué el año 3000 del mundo, conforme a la cro­nología hebrea. Y aunque hubo muchas discrepancias entre los cronólogos con relación a la ex­acta fecha, esa ha sido la que generalmente se acepta y la que ha servido a los Masones en los cálculos sobre el análisis de las diferentes épocas.

Cabe mencionar que David adquirió el sitio en el que se construyó posteriormente el Templo, que se hallaba sobre el Monte Moriah y en una de las prominencias de la cumbre conocida por Monte Zión, porque había decidido construir allí un altar. Ese sitio fue originariamente de propiedad de Ornan el Jebuseo, utilizado como lugar don­de se almacenaba el trigo.


Con signo de tragedia

Durante tan solo 33 años el Templo conservó su esplendor originario. Las tragedias signaron distintos reinados de los hebreos. Recordemos que en el año 1033, Shishak, rey de Egipto, habiendo declarado la guerra a Rehoboam, rey de Judá, arrasó Jerusalén llevándose sus tesoros. Desde esa época hasta cuando fué terminado, la his­toria del Templo está constituida por una serie periódica de profanaciones de los idólatras, actos de piratería y restauraciones a la pureza del culto.

Debieron transcurrir 130 años con posterioridad a la conquista de Shishak, para que Joash, rey de Judá, reuniera fondos para realizar reparaciones en el Templo, al que restauró y puso en perfecto estado en el 3148. En el 3264, Ahaz, rey de Judá, robó en el templo huyendo con sus tesoros, poniéndolos en manos de Tiglath-Pile-Ser, rey de Asiría, con quien se había alia­do para una guerra contra los reyes de Israel y Damasco.

Pero no solo robó los tesoros del Templo, Ahaz también lo profanó, introduciendo en él la adoración de algunos ídolos. En el 3276, Hezekiah, hijo y sucesor de Ahaz restauró piadosamente las partes del Templo que fueron destruidas por su padre, poniéndolo al servicio del verdadero culto.

Sin embargo, quince años después se vio impelido a pagar con los tesoros del Templo, un rescate a Sennacherih, rey de Asiria, invasor de la tierra de Judá. Todo indica, aunque no existen pruebas valederas, que Hezequiah pudo restaurar el Templo cuando se retiraron los Asirios.

Profanaciones y arrepentimientos

Continuaron las tragedias en curiosa alternancia, cuando Manasseh, hijo y sucesor de Hezequiah, profanó el templo en el 3306, levantando altares a los enemigos de Dios, cayendo en el culto del Sabeísmo.

En el 3328, Manasseh fué conquistado por el rey de Babilonia, llevándolo prisionero lejos del Eufrates, aunque más tarde fué liberado. Arrepentido de sus acciones, a su re­greso a Jerusalén destruyó los ído­los y restaurando el altar de los sacri­ficios. En el 3380, Josiah, que era rey de Judá, imbuido de gran religiosidad puso todos sus esfuerzos en reparar el Templo, pues muchas de sus partes habían sido abandonadas o destruidas por sus predecesores.

Josiah colocó nuevamente el arca en su santuario, pues con anterioridad había sido enajenada de su sitio. Pero fue en el 3398, reinando ya Joaquín, cuando Nabucodonozor, rey de Caldea, se llevó a Babilonia una parte de los vasos sagrados del Templo. Durante el reinado de Jechoniah, 7 años más tarde, siguió la saga y se llevó otra parte. Pero no terminarían allí sus depredaciones, pues finalmente en el 3416, en el 11vo. año del reinado de Zedekiah, sucesor de Jechoniah, Nabucodonozor se apoderó de Jerusalén destruyendo completamente el Templo y llevándose a una gran parte de sus habitantes como cautivos a Babilonia.


Características del lugar y el Templo

Primitivamente construido sobre una roca cortada por grandes precipicios, los cimien­tos del Templo fueron sentados a considerable profundidad mediante una esforzada labor muy dura y costosa. Una muralla de muy grande altura lo circundaba, era de mármol blanco y en su parte más baja medía cuatrocientos cincuenta pies.

Midiendo tan solo noventa pies de largo, o ciento cinco pies incluyendo el pórtico, con una anchura de treinta, el cuerpo del Templo poseía un tamaño menor a muchas parroquias modernas. Pero el asombro por su apariencia esplendorosa, y que cau­saba admiración a su pueblo que lo contemplaba, era el patio exterior, las numerosas terrazas, y las magni­ficas decoraciones externas e internas, junto con su elevada ubicación con relación a los edificios circun­dantes. Tal circunstancia parece dar cierto viso de ver­acidad a la leyenda que sostiene que la Reina de Saba al verlo por primera vez, exclamó: "Solo un Gran Señor pudo haber hecho esto."

Ocupando, como hemos dicho, apenas una pequeña par­te del Monte Moriah, el Templo en si consistía en el Pórti­co, el Santuario y el Santo de los Santos, circun­dado por patios espaciosos y ocupando tal estructura alrededor de me­dia milla en forma de circunferencia.

Transponiendo la muralla exterior se podía entrar al primer patio, denominado “de los gentiles”, ya que aquellos eran admi­tidos allí sin permitírseles seguir más adelante. Una fila de pórticos o claustros, circundaban el patio y sobre ellos existían algunas galerías o comprar-timentos, que se sostenían sobre pilares de mármol blanco.

Luego del patio “de los gentiles”, se penetraba al “de los hijos de Israel”, que se hallaba separado del primero por una escasa pared construida en piedra y al que se accedía escalando quince peldaños . Dividido en dos partes, una exterior que ocupaban las mu­jeres y una interior para los hombres, el patio era donde los judíos diariamente acostumbraban reunirse para orar.

En una tercera instancia y ya dentro del patio “de los israelitas”, se hallaba el patio “de los sacerdotes”, separado por una pared de alrededor de un codo de altura. El “altar de los sacrificios” se hallaba en centro del patio y era al que el pueblo llevaba sus oblaciones y sacrificios, pero al que sólo entraban los sacerdotes. Para llegar al templo estrictamente así denominado, debían subirse doce escalones desde el patio de los sacerdotes. Y como ya hemos mencionado, el Templo propiamente dicho estaba dividido en tres partes: el Pórtico, el Santuario y el Santo de los Santos o Sancta Santorum, como se lo suele mencionar en Latín.


El Pórtico

Medía veinte codos de largo por otros tan­tos de ancho y a su entrada existía una puerta de bronce corintio en su ma­yor parte, y que en aquella época era considerado el más precioso metal conocido.

Mencionemos, como de trascendencia para este tratado, que aparte de la mencionada puer­ta, existían otros dos pilares que habían sido construidos por Hiram Abif, el arquitecto constructor del Templo, enviado por el rey de Tiro a pedido del rey Salomón.

A través del Pórtico se accedía al Santuario, ubicado bajo un portal cubierto por un magnifico velo de muchos colores, que místicamente representaban el universo. El ancho del Santuario era de veinte codos y de cuarenta de largo, es decir, dos veces el tamaño del Pórtico y del Santo de los Santos.

El Santuario

Este, ocupaba la mi­tad del cuerpo del templo. Allí estaban colocados los diversos utensilios utilizados en el ser­vicio diario del Templo. Consistían, entre otros, en el incensario, donde el sacerdote quemaba esta sustancia aromática cuando oficiaba diariamente; diez candelabros dorados y diez mesas en las que se colocaban las ofrendas an­tes del sacrificio.

El Santo de los Santos, cámara ubicada en el fondo del Templo, estaba separada del Santuario por puertas de madera de olivo, artesanalmente esculpidas e incrustadas de oro. También se hallaban cubiertas por finísimo lino así como con velos de color azul, escarlata y púrpura. Veinte codos cuadrados eran el tamaño del Santo de los Santos, igual a las medidas del Pórtico.
Era el lugar más sagrado y sólo el sacerdote tenía acceso. Esto ocurría una vez al año, el día de la reconciliación. Allí se encontraba el Arca de la Alianza, trasladada desde el Tabernáculo, con su querubín de guarda y su asiento de misericordia.

Con esta descripción, podemos afirmar que el Templo de Salomón, construido por Hiram Abif, debió ser uno de los edificios más espec-taculares y suntuosos de la antigüedad.

Sin parecer prosaicos en la reflexión, digamos que el rey David había reunido más de cuatro mil millones de dólares; ciento ochenta y cuatro mil hombres traba­jaron durante siete años en él; y después de haber sido concluido fué consagrado por Salomón con una so­lemne oración y siete días de fiesta. Durante esos días, las ofrendas de paz consistieron en veinte mil bueyes; seis veces ese número, “en ovejas que debían ser consumidas por el fue­go sagrado que vendría del cielo”.


La Masonería y el Templo de Salomón

No cabe duda que el Templo de Salomón ha tenido un aspecto de mucha trascendencia en la historia y leyendas de la Masonería.

Nos dice el P:.H:. Alberto Gallatin Mackey que “Hubo un tiempo en que todo escritor Masón se adhería sin vacilar a la teoría de que la Maso­nería fué allí donde primero quedó organizada; a la creencia de que Salomón, Hiram de Tiro e Hiram Abif, presidieron como Grandes Maestros las Logias que ellos habían establecido; a que fué allí donde se crearon los grados simbólicos y don­de se inventó el sistema de la ini­ciación; y a que desde aquella épo­ca hasta nuestros días, la Masonería ha pasado por la corriente del tiempo en sucesión y forma inalterables. Pero el método moderno de leer la historia de la Masonería ha echado abajo ese edificio de la imaginación con tan buena mano y con tan efi­caz poder, como los que usó el rey babilónico para demoler las estruc­turas sobre las cuales había sido edi­ficado.”

Hoy sabemos que ningún escritor que aprecie su reputación como estudioso de los asun­tos históricos, pretendería defender a ultranza esta teoría. La que sin duda ha tenido sus destacados efectos. En el extenso período en que la hipótesis fué aceptada como un hecho cierto, no podemos negar que su influencia contribuyó a que las distintas organi-zaciones masónicas, adquiriesen formas íntimamente ligadas con aquellos acontecimientos relacionados con la construcción del Templo de Salomón.

Ciencia de moralidad

Y así lo consignamos, al advertir que en la actualidad casi todo el simbolismo de la Maso­nería descansa o proviene de "la Casa del Señor" en Jerusalén. Tan estrechamente están Ligados uno al otro, que cualquier intento de separarlos traería consecuencias fatales pa­ra la existencia de la Masone­ría.

No podemos dejar de pensar que “cada Logia es y debe ser un símbolo del templo judaico; cada Maestro en funciones un represen­tante del rey Salomón; y cada Ma­són una personalidad característica del obrero judío”, ateniéndonos al pensamiento de estudiosos de la historia de la Masonería.

Sin exageraciones sobre la parcialidad o imparcialidad de la palabra de masones como Gallatín Mackey, esto “debe ser así mientras exista la Masonería. Debemos recibir los mitos y las leyendas que la relacio­nan con el Templo, no como hechos históricos ciertamente, sino como alegorías; no como acontecimientos que realmente han sucedido, sino como símbolos de esos acontecimien­tos; y debemos aceptar esas alego­rías y esos símbolos por lo que sus inventores quisieron que fueran: la base de una ciencia de moralidad.”






El Templo de Zorobabel

Ya sabemos que en el 3416, en el 11vo. año del reinado de Zedekiah, sucesor de Jechoniah, Nabucodonozor se apoderó de Jerusalén destruyendo completamente el Templo y llevándose a una gran parte de sus habitantes como cautivos a Babilonia. Luego de tal acontecimiento, durante cincuenta y dos años posteriores, Jerusalem no tuvo en su seno sino rui­nas de su antiguo Templo.

Fue en el 3468 de la era del mundo y 536 a.C. que Ciro permi­tió a los judíos que regresaran a Jerusalén y reconstruyeran el Tem­plo del Señor. Cuarenta y dos mil trescientos sesenta de los cautivos libertados regresaron conducidos por Joshua, el Alto Sacerdote; Zorobabel, el príncipe gobernador, y Haggi, el Escriba. Un año más tarde a su llegada a Jerusalem lograron colocar lo que podemos denominar los cimientos del Se­gundo Templo.

Ciertamente hubo serias dificultades en los trabajos que habían comenzado. Por ejemplo, Artaxerxes, sucesor de Ciro en el trono de Persia y al que se conoce en la historia profana como Cambyses, se negó a que los judíos prosiguieran la construcción del Templo. Esta adversa circunstancia se mantuvo hasta la muerte de Artaxerxes, cuyo sucesor en el trono, Darío, permitió a los hebreos proseguir los trabajos.

Además de tales inconvenientes cabe mencionar que durante la construcción del edificio, los samaritanos se negaron a colaborar en la tarea, molestándo continuamente durante los trabajos

Darío en su juventud había tenido una gran amistad con Zorobabel. Por tal circunstancia, Zorobabel pudo lograr que el monarca le permitiese seguir con la construcción del Templo. A su regreso a Jerusalén y no obstante algunas interrupciones posteriores, debidas a la enemistad con las naciones vecinas, el templo de Zorobabel, o Segundo Templo, fué terminado.

Esto ocurrió en el 515 a.C. y sexto año del reinado de Darío, veinte largos y difíciles años después del comienzo de los trabajos, oportunidad magnífica y año en el que fué consagrado con toda la solemnidad que se llevó a cabo con la consagración del primero.

Excedido como un tercio en todas sus dimensiones, el plano general del Templo o Templo de Zorobabel, era similar al primero. Además, al parecer carecía del esplendor que había caractserizado al de Salomón y según Josephus (Antig. Capítulo XI, página 4), "Los sacerdotes y los Levitas, lo mismo que los an­cianos de las familias se desconso­laron, al ver cuánto más suntuoso había sido el antiguo templo compa­rado con el que, dada su pobreza, acaban de levantar." Quienes han estudiado detalles de este episodio bíblico, mencionan que los adornos de oro y demás deco­rados del primer Templo, pudieron ser muy superiores a los del segundo, tal como lo mencionan los escritores de aquellos tiempos.

Y particularmente, la auencia del arca y otros utensilios sagrados; el fuego celestial; la pre­sencia divina o nube de la gloria; el espíritu profético y el poder mi­lagroso, hizo que los judíos dijesen también que en el Segundo Templo faltasen, precisamente, las cosas que hubo durante el esplendor del primero.

Como podemos advertir, se trata de los mas interesantes sucesos relacionados con la Construcción del Segundo Templo o Templo de Zorobabel.

Adentrándonos ya en lo mítico, podemos afirmar que existe una leyenda masónica que aún poseyendo un dudoso fundamento histórico, se encuentra profundamente ligada a los rituales de los templos en la Ma­sonería, y que nos preocupa mencionarla por necesaria.

Esta leyenda refiere que cuan­do los obreros realizaban las excavaciones para los cimientos y cuando ya comenzaban, procedentes de Babilonia, su arribo a Jerusalén multitud de ju­díos liberados, con ellos llegaron tres cansados peregrinos, que luego de realizar el viaje a pie por abruptos y difíciles caminos, se apersonaron para ofrecer al Gran Concilio lo que consideraban “sus humildes servicios” y con el propósito de que se les admitiese como obreros en la construcción del edi­ficio.

Nos resulta sumamente difícil contar con medios históricos que nos permitan afirmar o sostener con veracidad quiénes fueron estos tres peregrinos. Sin embargo y conforme con una tradición masónica (sobre la que un considerable número de historiadores dan escaso crédito) se hubo tratado de Hananiah, Mishael y Azariah, tres hombres santos.

Las referencias señalan que tales hombres santos se habían salvado milagrosamente de los hornos crematorios de Nabucodonozor, que aparece así como triste protagonista de una primera referencia genocida. Estos hombres son mejor conocidos por sus nom­bres caldeos de Shadrach, Meshah y Abednego.

El Gran Concilio procedió a su aceptación y a la encomiable tarea desarrollada por ellos se debe el trascendente descubrimiento, conservación y perpetuación de lo que cons­tituye el gran fin y designio del grado del Arco Real.

Tal como es de conocimiento de nuestros H:. así como el simbolismo del Primer Templo, o “Templo de Salomón”, posee su relación y referencia a todos los grados simbólicos, el Segundo, o “Templo de Zorobabel”, constituye la base del Arco Real de York y de los Ritos americanos, al igual que en varios altos grados de otros Ritos.

La Masoneria y las Piramides de México

La Masonería y las
Pirámides de México


Nota elaborada mediante datos recopilados de
Importantes trabajos existentes
en diversas fuentes de información,
por Ricardo E. Polo: .


Sin tener la audacia de pretender el sostenimiento de teoría alguna, que pretenda mitificar el origen de la Masonería vinculándolo a los misterios de las grandes construcciones piramidales, --ubicadas curiosamente entre ciertos paralelos de nuestro planeta--, al menos los datos recopilados constituyen un acicate para la investigación de los masones interesados en incrementar el caudal de sus conocimientos.
Sin embargo, el hondo misterio que constituyen las Pirámides como construcciones geométricamente realizadas por constructores de enigmática procedencia y de cuyo origen aún hoy se discute y polemiza, al menos los datos recopilados nos permiten librar la imaginación de las ataduras convencionales, en un lúdico intento de incentivar las vocaciones investigativas de nuestros Q:. H:.



No existe por ahora prueba alguna que demuestre que tanto el uso de “la marca” como la metodología que los obreros de la Pirámide Egipcia de Jeezeh utilizaron para su construcción, hayan sido utilizadas en las pirámides de México y Yucatán, por si algo pudiera permitirnos pensar que fuesen de alguna manera al menos coincidentes.

Investigadores arqueólogos y antropólogos, con conocimientos y formación masónica, han realizado intensos y objetivos estudios mediante los cuales procuraron determinar la existencia de ciertos detalles, que permitieran demostrar alguna relación masónica, respecto de los constructores de tales pirámides. Tal como lo hicieron en Egipto, quienes sostenían similares posibilidades.

Esa circunstancia fue estudiada especialmente, con relación a la Pirámides del Sol y de la Luna, construidas en San Juan Teotihuacán, D. F., a 27 millas al Este de la actual Ciu­dad de México, llegando a la conclusión de la inexistencia de indicación alguna, sobre el uso de la "señal", en parte alguna de las construcciones.

Sin embargo, en la Pirámide del Sol es posible observar, con visión masónica, la significativa existencia de los números 3, 5, y 7. Construida con exacta medición a brújula dando frente a Occidente, es decir hacia el Oeste, al ascender a la enorme estructura se observa, en principio, la existencia de tres terrazas superpuestas a distintas alturas; la primera de las cuales era el sitio donde se ofrecían los sacrificios humanos.

Allí fue hallado el Altar con la Piedra de los Sacrificios de los Aztecas. Tal circunstancia ocurrió en 1791, determinándose que su peso es de aproximadamente quince to­neladas, y a decir verdad, se supone que tenía como propósito el ofrecer los sacrificios humanos al Dios Sol.

Los números simbólicos

Según se ha sabido, tal piedra habría sido extraída de las antiguas canteras de Coyoacán, labrada y ubicada en ese sitio por orden del Rey Axaiyacatl, quien al proceder a inaugurarla según cuenta la historia tradicional, lo hizo con el sacrificio de 728 víctimas humanas, cuyo corazón palpitante se ofrecía al Dios Sol, deidad de la vida para los Aztecas.

Luego de esta terraza, se comienza a ascender los que se han dado en denominar “burdos escalones”, de piedra cortada, que llevan a la segunda terraza de la pirámide. Según se afirma, las dificultades de ascenso ocasionadas por dichos escalones, se debe a la erosión causada por un uso excesivo y por el transcurso de los siglos en los que han sido expuestos a la intemperie. Por dichos escalones se arriba a cinco series de terrazas.

Vistas desde la cumbre, es posible observar cinco hileras de escalones. Dos de estas hileras se duplican o dividen, formando siete plataformas distintas y separadas de ascenso. He aquí una interesante observación, que permite al masón deducir respecto del significado simbólico del tres, cinco y siete.


Las piedras labradas

Según ha referido el Dr. H. A. Monday, M:.D:. G:. 33, quien a principios de siglo y como arqueólogo “aficionado”, realizó investigaciones in situ, en el interior de la Pirámide “se encuentra un considerable número de piedras labradas, a diferencia de la Gran Pirámide de Jezeeh, en Egipto, que las posee en la totalidad de su estructura exterior”.

También ha mencionado muchos descubrimientos arqueológicos de importancia, y hasta asombrosos si se quiere, con relación al interior de la Pirámide, señalando en aquella oportunidad que junto con otro estudioso "penetraron hasta el sitio que se supone haber sido el centro del interior, y comprobaron el hecho sorprendente de que la Pirámide del Sol, contiene (son) en rea­lidad tres en una. Así es que han sido construidas tres distintas pirámides, separadas, por tres pueblos diferentes o generaciones, en épocas distintas de los tiempos, una rodean­do completamente a la otra."

Si esto tuviese que ver con relación a la Masonería, es posible sugerir la idea del tres en uno, que sería el triángulo, cuya significación cono­ce todo iniciado Masón. Tampoco olvidemos las tres pirámides egipcias: Keops, Giseh y Miserino.

Su origen

Al parecer dichas Pirámides, nos referimos a la del Sol y de la Luna, habrían sido construidas por un pueblo de singular estado de civilización y con anterioridad a los Toltecas de quienes se dice haber precedido a los Aztecas.

Si pudiésemos sintetizar la inmensa riqueza arqueológica, paleontológica y antropológica de las culturas mesoamericanas, tal vez deberíamos partir del concepto de que sus culturas junto con las del Altiplano, han sido las más antiguas, desarrolladas y ricas del continente.

No cabe duda que las imposibilidades para establecer con exactitud el acontecer histórico de dichas civilizaciones, “se debe, entre otras causas, a la destrucción de poblados y ciudades por los españoles en su conquista del territorio”. (Enc.Temát. Océano, pag. 1861) circunstancia solo paliada por el esfuerzo de los mexicanos en apoyar los estudios antropológicos, etnológicos e históricos que permiten avanzar sobre el misterio de su prehistoria.

Como dato ilustrativo y de total actualidad, podemos decir que un equipo perteneciente a C. Loring Brace realizó miles de comparaciones morfométricas durante los últimos 20 años, sobre fósiles humanos de considerable antigüedad.

Tales investigaciones permitieron obtener dendrogramas, generados a partir de una batería de dos docenas de medidas realizadas sobre cada cráneo de los restos, que dieron como resultado un gráfico en forma de árbol, en el que la distancia entre ramas refleja la proximidad o lejanía entre cada grupo humano y los restantes.
Los estudios demostraron que los descendientes de los primeros humanos que entraron en el Nuevo Mundo, incluyendo los nativos de México, Perú y el sur de los Estados Unidos, no tenían enlaces obvios con ningún grupo asiático. Este sorprendente descubrimiento, que de alguna manera cuestiona la idea de descendencia de prehistóricos asiáticos cruzando por el estrecho de Behring, podría ser debido a que estuvieron separados de ellos durante un período de tiempo muy largo.

Lo que nos induce pensar que las posteriores civilizaciones mencionadas en esta nota poseen un misterioso origen, que abonan las teorías que suponen la ascendencia de una muy antigua civilización, los conocimientos demostrados posteriormente.


Teotihuacán

Pero como testimonio de tal desarrollo podemos mencionar la existencia de la ciudad de Teotihuacán, la que entre los siglos II y III se prefigura como un gran centro urbano. Al respecto y sobre el alto grado de civilización de sus habitantes, los documentos históricos señalan lo notable de sus construcciones y monumentos, sosteniendo que “entre los que se destacan, uno de extraordinaria singularidad: la pirámide del Sol, cuya base es de amplitud similar a la de Keops, en Egipto”.

Al parecer, los Toltecas serían o descendientes o contemporáneos de los nalma-chichimecas, y al advenimiento de los Aztecas, Quetzacoatl-Topiltzin, del que ciertas leyendas hacen conductor de un fabuloso imperio y monarca de los toltecas, había desplazado con la legendaria ciudad de Tula o Tollán a la ya ruinosa Teotihuacan.

Los Aztecas impusieron su dominación sobre los pueblos del lago Texcoco, extendiendo su dominación imperial mas allá del Altiplano, cuando la sagrada ciudad de Teotihuacán era una enorme ruina desierta. Sin embargo ellos sostenían “ser descendientes de una raza de gigantes, pues solo aquellos habrían podido construir tamaña ciudad, para ellos todo un misterio”.

Los sacrificios humanos

Los Aztecas descendientes de los Toltecas, de quienes “heredaron su patrimonio cultural y la introducción de técnicas metalúrgicas”, como sea que fuere, tomaron tanto la pirámide del Sol como la de la Luna, quedando ambas como fabuloso testimonio de las arcaicas civilizaciones ubicadas en México y que, como hemos mencionado, habrían utilizado, al menos la del Sol, para ofrecer al Dios de la vida sacrificios humanos.

Según refieren los autores del tema y que en este caso nos interesa a nosotros, es que: “esta costumbre parece haber sido practicada única­mente por los Aztecas, cuyo reino no fué establecido sino hacia el año 1428 d.C. Sin embargo, una cosa muy significativa debe mencionarse, la que se repite con frecuencia y que se explica por los nativos de descendencia directa, así como por sacerdotes Católicos, y es, asombrosamente, que los Aztecas mencionaban frecuentemen­te a los arquitectos originales de las numerosas pirámides de México, con el título de "LOS MASONES", afirmaciones estas de las que se tenía conocimiento a principios del Siglo XX.
Las Pirámides del Sol y de la Luna

Según el testimonio de los estudiosos, “la Pirámide del Sol tiene 216 pies 8 pulgadas de altura, teniendo una base de 761 por 721 pies 7 pul­gadas, y la superficie de su cús­pide de 59 por 105 pies. La Pi­rámide de la Luna es de 150 pies 11 pulgadas de alto, y tiene una base de 511 por 426 pies 5 pulga­das y la cúspide es de 19 pies 8 pul­gadas cuadradas”.

Lo cierto es que bien podemos afirmar que tales edificios, sin duda han sido construidos en su forma geo­métricamente piramidal, por un pueblo que practicaba las matemáticas y tenía un gran conocimiento de las Ciencias.

Las inscripciones sobre mosaicos, que son sumamente bellas, demuestran que sus autores eran grandes artistas. Grabadas con jeroglíficos y figuras esculturales, la mayoría de ellas están profusamente adornadas con colores. Y he aquí algunas coincidencias con relación al tema de la construcción del Templo de Salomón y sus antecedentes, pues he aquí el predominio de los colores rojo y amarillo, con un tinte variado de azul, que parece ser el color predominante, sin fal­tar también los colores púrpura, blanco, verde y negro, de los que se habla en los relatos de la construcción del Templo.

Si tomásemos en cuenta el significado de los colores, advertiríamos ciertas coincidencias como las señaladas precedentemente. Para ello deberíamos dar lectura a las notas (La Masonería y las Pirámides y las Pirámides y el Templo de Salomón, del autor de esta nota) comparándolas con la significación que tuvieron para los constructores de ambas pirámides, que parecen haber interpretado que el rojo represen­taba al Sol, su Dios de la vida; el amarillo, a la Luna; el azul, al firma­mento, el púrpura la Soberanía y el Poder; el blanco, la Inocencia y la Virtud; el verde la Naturaleza y la Nueva Vida; y el negro la Muerte o el Misterio.

¿Podemos sostener acaso que el significado de los colo­res, desde el punto de vista de la Leyenda, es tan sólo una coincidencia?

No dudamos en sostener que existen muchas semejanzas entre todas ellas, para que constituyan meramente coincidencias. No olvidemos que la excepción precisamente hace la regla.

Más que conjeturas

A diferencia de las Pirámides egipcias, las de México no fueron construidas como monumentos funerarios en honor de sus Soberanos o con el presunto intento de hacer de ellas centros de preservación de sus conocimientos y sabiduría para las generaciones futuras, como suponemos que fue construida, por ejemplo, la Pirámide de Jezeeh. En realidad lo fueron para ser lugares de adoración y usos ceremoniales.

En dirección al Este y detrás de la Pirámide del Sol, existe otra construcción de forma piramidal que hoy conocemos como el Templo de Quetzalcoatl. Profusamente adornada con cabezas esculturales de animales, grabados de flores sobre mosaicos y piedra y muros de concreto. Como dato curioso e interesante para el investigador, recordemos que la partícula atl que es colocada tras de Quetzalco... se insiste en mencionarla como remedo de atlante, es decir que tendría relación con los atlantes y la Atlántida misma....

Con una superficie de 160.000 metros cuadrados, un gran patio cuadrangular ro­dea estas dos construcciones, orientado en sus ejes y con exactitud, hacia los cuatro puntos cardinales.

Con numerosos pasadizos y escaleras que se comunican con 4 plataformas de 400 mts. de largo por 7 de altura y 80 mts. de ancho, ubicadas a cada lado del gran patio, se encuentran en cada una de ellas y en posición simétrica, cuatro pirámides.

Las platafor­mas están integradas por dos series de prismas rectangulares, apoyadas sobre pun­tos de cuerpos piramidales de base rectangular. La excepción la constituye la plataforma oriental, que muestra solo una serie de prismas, que sos­tienen tres pirámides menores, ocupando posiciones elevadas en las plataformas. Se sostiene que se trataba de tumbas de personajes Reales.

La magnitud de este complejo está dada en el lado Norte del patio, pues rodeando la Pirámide de la Luna existe una Avenida de 125 pies de ancho aproximadamente, denominada La Avenida de los Muertos y que en su tiempo seguramente fue una de las más hermosas construidas. Tiene cerca de 2 millas de largo, bordeada a cada lado por tumbas equidistantes y similares entre si.

Por todas partes alrededor de este monumental complejo edilicio, se encuentran aún sepultos a gran profundidad, los restos de lo que fue en su tiem­po una ciudad de grandes dimensiones, muy bella y densamente pobla­da. Ciudad indudablemente integrada por un pueblo de gran cultura y evidentemente muy civilizado, del que los arqueólogos sostienen que eran “adoradores de una Deidad semejante a la nuestra”.

Corolario

Sabemos hoy que a principios del siglo XX, se llevaron a cabo los descubrimientos más importantes de México. Que muchos de ellos se deben al trabajo perseverante de innumerables arqueólogos entre los que se destaca el profesor William Niven, al que se consideró el arqueólogo más entusiasta de México. Sabemos que su obra ha sido inmensa y que su biblioteca y museo, integrado por tablillas de piedra, estatuas, grabados y artículos, hallados en un vasto territorio de investigación mexicano, fue­ron obra de su trabajo y en ellos se sintetizaron datos científicos de gran valor. Tales trabajos se constituyeron en importante documentación para indagar el pasado y esclarecer los misterios de las civilizaciones, que realizaron las extraordinarias construcciones en el territorio de México y la península de Yucatán.

Pero desde el punto de vista de la Masonería, entre aquellas cosas que relacionan a nuestra Orden y sus integrantes, con la idea de que hubieran podido tener algún viso de participación con relación a las pirámides mexicanas, fueron dos descubrimientos realizados por el profesor Niven.

Se trata de una tablilla de piedra, que datada por los científicos, se determinó con una antigüedad de entre 5.000 y 9.000 años.

La tablilla, con un peso de 160 libras, tiene grabado un diagrama que podría entenderse, con un poco de imagina­ción, la representación interior del recinto de una Logia masónica.

Pero para incrementar el asombro que nos produce tal interpretación pétrea, otro descubrimiento permitió abonar tan interesante idea. Se trata de otra tablilla también descubierta por el Profe­sor Niven, la que comprada por investigadores arqueológicos de la Universidad de Harvard en Cambridge, Massachussets, con la primera, fue datada como de una época más reciente que no excede una antigüedad de 2.000 años, y en la que se advierte el mismo dia­grama.

Sin embargo, este difiere, de alguna manera, por la representación de una fi­gura que se encuentra en el Este.

Lo mas significativo en los resultados del estudio de la primera ta­blilla, es que “cada una de las tres posiciones están ubicadas con orientación hacia el oriente en el Este, Oeste y Sur, mientras que el Norte se encuentra oscuro. En el centro de la tabli­lla se encuentra un punto dentro del círculo representando el Altar, a la vez que en la segunda tablilla, que se en­cuentra actualmente en posesión de la Universidad de Harvard, tiene su Altar representado por una figura rectangular de las mismas dimen­siones y forma tal como la figura que representa la posición en el Es­te”.

El profesor y arqueólogo William Niven era Masón, reconocidamente versado en las ciencias antropológicas y dedicado al estudio de la historia y leyendas de nuestra Orden.

Lo demás, corre por cuenta de quienes anhelen seguir investigando, pues la aventura de hacerlo no ha quedado en los relatos de aventuras de los tiempos de Salgari o de Verne. Todavía sabemos muy poco y además esquemático, de los grandes misterios del pasado de la humanidad. Sea en Oriente como en Occidente, donde la fosilización del pasado remoto, se acodera con la de los estudiosos aferrados al Método y a las frívolas posiciones de prestigio.

Antiguedad de la Masonería

Por el H:. Ricardo E. Polo

Ensayo masónico sobre aspectos
históricos y legendarios de la Masonería


Realizando estudios sobre diversos aspectos históricos y legendarios de la Masonería, se puede acceder a los trabajos del H:... Alberto Gallatín Mackey. El ilustre historiador, periodista y reconocido Masón, al escribir un artículo sobre la antigüedad de la Masonería y fascinado por las teorías del Dr. Oliver de las que nunca aceptó sus prin­cipios, intentó dar forma a las teorías que consignaban la manera en que la Francmasonería existía bajo la construcción del Templo de Salomón.

Después de mu­chos años de investigaciones minucio­sas, decidió modificar con amplitud los principios que anterior­mente había concebido Oliver. Aunque no fue su intención el figurar entre los modernos iconoclastas que rehúsan la creencia y fe de todos los documentos cuya autenticidad, si fuera admitida, proporcionaría a la Orden un nacimiento anterior a los comienzos del siglo XVII. No se conocen con exactitud y evidencia incon­testable, pruebas para hacer aparecer a la Ma­sonería, establecida con el sistema ac­tual, más allá de los tiempos de las Corporaciones Constructivas de la Edad Media.

En vista de tal cosa, las referencias existentes se encuentran únicamente en el sentido de la her­mandad arquitectónica, distinguida por signos, por palabras, y por lazos fraternales los que no han cambiado esencialmente, y por símbolos y le­yendas que se desarrollan y extien­den, en tanto que la asociación ha sufrido una transformación que, re­presentando un arte activo, se convierte en una ciencia especulativa.

En tiempos de las Corporaciones Constructivas no aparecieron con toda su organización propia --diferente como lo era de la de otros gremios--- semejante a Autochthones de Alemania. Ellas también de­ben haber tenido un origen y un ar­quetipo, de donde proviene su singular carácter.

Los Colegios Romanos de los Artífices, fueron los que se esparcieron por toda la Eu­ropa con sus invasoras fuerzas del imperio y que se hacen remontar hasta Numa, quien les legó esa mix­tura práctica de carácter religioso que ellos poseían, y la que era imitada por los arquitectos medioevales.

Debemos, por lo tanto, contemplar a la Francmasonería, bajo dos puntos de vista muy distintos; El primero, como lo es, -una sociedad de Ar­quitectos Especulativos encargada de la construcción de templos espiritua­les, siendo en éste concepto un desarrollo de los Arquitectos Activos del siglo décimo y de centurias suce­sivas, y que eran vástagos de los Francmasones Viajeros de Como, que los hace remontar en su origen a la época de los Colegios Romanos de Arqui­tectos

La Masonería debe verse tam­bién bajo otra base y fundamento. No solamente presenta la apariencia de una ciencia especulativa, basada en el arte activo, sino también se lo ex­hibe de una manera significativa como la expresión simbólica de una idea religiosa. Es decir, en frases más claras, vemos en ella, la impor­tante lección de la vida eterna, que nos refiere la leyenda, que aun siendo ver­dadera o falsa, la adopta la Maso­nería como un símbolo y una alego­ría. No obstante podemos extender la expresión simbólica, hacia una idea ética y moral que pudiera exceder, por su concepción laicista, los fundamentos religiosos.

Sin embargo, existen quienes sostienen que el Simbolismo es un método pedagógico de trascendentes resultados, imbuido además, de aquellas connotaciones.

Pero, a la luz de los conocimientos actuales, ¿Cuál es el origen de esta le­yenda? ¿Fue acaso inventada en 1717 al renacer la Francmasonería en Inglaterra? Tenemos una evidencia cuyo carácter circunstancial es el más vigoroso, y que proviene del Manuscrito de Sloane N° 3329, exhu­mado de los armarios del Museo Británico, siendo conoci­da la leyenda por los Masones, ya desde el siglo diecisiete.

Si es así, ¿los Masones Activos de la Edad Media también tenían una leyenda? Lo más evidente es que sí. Entonces también los Compagnons de la Tour, vástagos de los Gremios de los viejos Masones tenían una le­yenda. Sabemos muy bien que la le­yenda era en su naturaleza de ca­rácter muy semejante, aunque no en todos sus detalles precisamente lo mismo que la leyenda Masónica. Y sin embargo, tenía relación con el Templo de Salomón.

Ahora bien: ¿Acaso inventaron los arquitectos de la Edad Media su le­yenda?, ¿O la obtuvieron de alguna vieja tradición? La contestación es intrigante, aunque su respuesta afecte muy poco la antigüedad de la Francmasonería. Lo que nos interesa, en realidad, no es la forma de la leyenda, sino su espíritu y designio simbólico.

Esta leyenda, tal como la tenemos ahora, y que ha subsistido por un periodo como de dos­cientos cincuenta años, está destina­da, por una representación simbóli­ca, a demostrar la resurrección de la muerte, y el dogma divino de la vida eterna. Todos los Masones co­nocen su naturaleza, por lo que no es ni necesario ni oportuno extendernos en esto.

Pero, ¿podemos encontrar dicha leyenda en algún lugar? Efectiva­mente que sí. En realidad no como la mis­ma leyenda; ni el mismo personaje como su héroe; ni los mismos deta­lles; pero sí una leyenda con el mismo espíritu y designio; una leyenda fúnebre en su carácter, celebrando la muerte y la resurrección. Que se solemniza en ceremonia con lamentaciones, pero culminando con alegría..

Como en los Misterios Egipcios de Osiris, la imagen de un cadáver se conduce en una argha, arca o ataúd, por una procesión de iniciados. Este envol­torio en el ataúd o entierro del cuer­po se llamaba “afanismo”, o desapa­rición. Las lamentaciones por él, formaban la primera parte de los Misterios. Al tercer día del entierro, los sacerdotes e iniciados llevaban el ataúd que contenía un vaso de oro, hacia el rió Nilo. Y tomando en este vaso agua del río; exclamaban entonces "Lo hemos encontrado, regocijémonos", declarando de inmediato, que Osiris que había muerto, había descen­dido a Hades, de donde había regre­sado retornando a la vida.

El regocijo que sucedía inmediatamente, constituía la segunda parte de los misterios. La analogía que existe entre éstos y la leyenda de la Francmasonería es, como se advierte, aparente.

Pero la misma leyenda si se quiere difiere en detalles, pero en to­do coincide en su naturaleza general, de la misma manera que se encuentra en todas las religiones antiguas. Sea en la adoración del sol, en la adoración de las plantas o en la adoración de los animales. Con frecuencia, ha sido alterada del designio original. Deberemos tener en cuenta también, que se realizaba a veces al fin del invierno y al comienzo de la primavera, algunas veces a la puesta o a la subsiguiente salida del sol, pero como fundamento al indicar una pérdida y un restablecimiento.

En los Antiguos Misterios, esta leyenda adopta su forma más pura. Idénticos misterios que en Samothrace, en Eleusis, o en Byblos --en todos los lu­gares donde éstas antiguas religiones y ritos místicos se celebraban-- encontramos idénticas alegorías de vida eterna, inculcadas por la re­presentación de una muerte imagi­naria y de una posterior apoteosis. Y es la leyenda misma en lo absoluto, que relaciona a la Franc­masonería Especulativa con los Mis­terios Antiguos de la Grecia, de Si­ria y del Egipto.

La teoría que anticipó Mackey sobre la antigüedad de la Francmasonería es ésta: “que su actual organización pro­pia es sucesora, con certeza, de las Corporaciones Constructivas de la Edad Media, derivadas, aunque con menos certeza pero con más probabilidad, de los Colegios Roma­nos de los Artífices.”

La relación con el Templo de Salomón y su lugar de nacimiento, pueden haber sido accidentales, --selección meramente arbitraria de sus mentores-- y con­serva solo una sig­nificación alegórica; aunque puede ser histórica, como se explica por las frecuentes comunicaciones que en un tiempo se llevaron a cabo entre los Judíos, los Griegos y los Romanos. Este es un punto que queda aun por dilucidar, que no se ha podido deter­minar una convicción concreta; pues los elementos históricos sobre los que debiéramos basarnos, son aun demasiado esca­sos. No obstante es posible pensar, considerar o admitir, que el Templo de Jerusalén y las tradiciones Masónicas relacionadas con él, constituyen un aspecto de la gran alegoría de la Masonería.

Bajo otro punto de vista en el que se presenta la Franc­masonería a nuestros ojos, la cuestión de su antigüedad puede determinarse con más facilidad. Así, la podemos definir como una Herman­dad, compuesta de Maestros simbólicos, Compañeros y Aprendices, que pro­viene de una Asociación de Maestros Activos, Compañeros y Aprendices, --serían los constructores de templos espirituales, así como éstos lo son de los materiales— y su edad no puede considerarse en más de seiscientos o setecientos años. También, definirla como una asociación secreta, que contiene en si misma la expresión simbólica de una idea re­ligiosa, y que tiene relación con to­dos los Misterios Antiguos, los que, con discreción semejante, dieron igual expresión simbólica a la mis­ma idea religiosa. Sin embargo, éstos Mis­terios no fueron la cuna de la Franc­masonería; fueron solo sus análogos.

Existe la convicción de que todos los Misterios tuvieron un ori­gen común, quizás, como se ha creído, de algún antiguo cuerpo de sacerdotes. Y a través de los testimonios con que se cuenta para sostenerlo, la Francmasonería debe su leyen­da a su modo de ins­trucción simbólica, a la manera por la cual dicha instrucción se obtiene, ya sea directa o indirectamente y que proviene del mismo origen.

Por eso, los Misterios llegan a ser interesantes para el Masón como estudio. Y solo en este sentido. Por lo que siempre que se habla de la antigüedad de la Masonería, debe pensarse, respetando los axiomas históri­cos de la ciencia, que su cuerpo sur­gió de la Edad Media, pero su espíritu se remonta hasta un período aún más remoto.

Controversia sobre el presunto misticismo de la Masoneria

Controversia sobre el presunto misticismo de la Masonería

Por Ricardo E. Polo : .

Desde que fuese postulado aquello de que "Lo de arriba es como lo que está abajo", cosa que Hermes Trismegisto no imaginó que fuese reinterpretada a piaccere por quienes tal vez, tomaron la posta de los resultados de su búsqueda de la Verdad, sobreviven quienes, tomando la graficación geométrica del Cosmos, la han comparado con la graficación geométrica de aquello que bajo el microscopio, o como resultado de los estudios de la Física, interpretan su similitud.

Esto no sería nada extraño, si no fuese porque tal similitud es tan solo el producto de la graficación, no de las características intrínsecas de ambas cosas.

Puede ser que la materia y su conformación sea similar en el Universo, pues las características que la definen (es decir lo que el Hombre define como sus características a medida que avanza la investigación científica) hacen comunes su conformación y la abundancia de similares (Oxigeno, Hidrógeno, Carbono, etc. etc.) cósmicamente hablando.

Como, a su vez, la conformación de las estrellas (soles), sus planetas cuando los hay, las galaxias, metagalaxias, etc. etc.

Sin embargo, asociar tales similitudes como si estuviesen "encadenadas" y tuviesen un significado "esotérico" encadenado a su vez con lo teológico, nos parece, a esta altura de los conocimientos, un tanto audaz.

La proliferación de sectas esotéricas, interpretaciones misticistas, teogonías [ tratado sobre el origen y descendencia de los dioses paganos ] o las que emergen de quienes hacen lo mismo con la Cábala o los tratados de Eliphas Levy, abundan en múltiples expresiones que adjetivan con mayúscula, presuntos atributos superlativos tanto a deidades reconocidas y aceptadas o nuevas y sofisticadas imágenes de esoterismos del tipo new agge.

O como atribuir a la figura del Gran Arquitecto del Universo (GADU), atributos antropomórficos...

Naturalmente que tales formas de pensamiento son tan legítimas, como las que presumen el origen extraterrestre del Hombre y sus connotaciones, o panespérmicas o de manipulación genética a manos de Dioses alienígenos. Pero no por ello aceptables por el pensamiento racionalista, que es, fundamentalmente, el que impera en la masonería... y de sus orígenes legítimos.

¿Por qué decimos esto?.

Pues porque desde hace un largo tiempo [ menor seguramente al que posee la Masonería en su historial ] la Orden se ve invadida por profanos que alientan la idea de haber ingresado a una Orden, cuyo marco investigativo se adecua a los ideas misticistas, esotéricas, cabalísticas, védicas, o del campo de Hermes Trismegisto, cuando postuló aquello de que "lo que está arriba es como lo que está abajo", para inferirse, luego de tal frase, que podemos elaborar toda una cosmogonía en función del mismo.

Cosmogonía: [ parte de la teología natural que se ocupa en la defensa de la suprema sabiduría de Dios contra las acusaciones lanzadas por la razón en vista de los desórdenes del mundo. Trata de la santidad divina con relación al mal físico, y de su justicia con relación a la desarmonía existente entre el bien y la virtud. Comprende, además, las pruebas de la existencia de Dios, la demostración de sus atributos y la investigación de sus relaciones con el alma humana y con la humanidad. ]

Tal definición, como se advierte, es propia de la concepción teológica del término. Pero no encaja, precisamente, en el aspecto filosófico del tema. Y, fundamentalmente, teniendo en cuenta de que la Masonería ha estado y está en pugna con la Teología --mal que les pese a los teístas o deístas que ingresan a la Orden--

[ Al respecto, cabe mencionar el hecho de que la Masonería ha sido ( y lo es...), hasta 1717, una Orden racionalista, entendiendo por tal la siguiente definición: [ -doctrina epistemológica, [opuesta al empirismo], que considera a la razón como la fuente principal y única base de valor del conocimiento humano en general, y sólo considera como verdadero conocimiento el que se funda únicamente en la razón, porque sólo él tiene necesidad lógica y validez universal. Según el racionalismo los principios fundamentales de la razón son a priori y, por consiguiente, irreductibles a la experiencia. ] A partir de aquella fecha, y como consecuencia de la intervención del clérigo calvinista James Anderson, la teología invadió a la Orden... y así estamos hasta la fecha, no sin antes mencionar que -como lo ha hecho acertadamente el Q:.H.. Genaro de Jesús Mena Lizama, cuando menciona que la Gran Logia Unida de Inglaterra tiene severas reservas a los "dogmatismos" incorporados por Anderson en sus constituciones...]

Por ello, resulta importante mencionar que la dicotomía entre racionalismo y dogmatismo, es similar a la dicotomía entre teología y filosofía, pues ambas no se complementan ni la teología tiene nada que ver con lo masónico. Precisamente porque la Masonería ha mantenido una permanente diferencia conceptual al respecto. Masonería es racionalismo y filosofismo, no teologismo.

Agreguemos una definición más al respecto, pues esto ha de servir para orientar a nuestros profanos en la Lista, así como a los QQ:.HH.. cuyos estudios masónicos recién comienzan y, naturalmente, pueden hallarse confundidos frente a tanta "literatura" de presunto legítimo origen esotérico o misticista.

Hablemos entonces del "racionalismo" [ doctrina epistemológica, opuesta al empirismo, que considera a la razón como la fuente principal y única base de valor del conocimiento humano en general, y sólo considera como verdadero conocimiento el que se funda únicamente en la razón, porque sólo él tiene necesidad lógica y validez universal. Según el racionalismo los principios fundamentales de la razón son a priori y, por consiguiente, irreductibles a la experiencia... ] y digamos de él que es la herramienta esencial de los Masones, en su búsqueda de lo que denominamos La Verdad, que en última instancia es el ideal en función del cual pudiéramos hallar la respuesta a los interrogantes esenciales del Hombre.

Siendo tan significativamente clara la posición de la Orden al respecto, resulta inentendible la permanente prédica irracionalista, deísta, o teísta que se propaga dentro de nuestro ámbito, alejándonos no se si sistemáticamente, de toda cuestión esencial que fuera objetivo fundamental de la y que además, se hallaba comprometida no solo con la búsqueda de la verdad sino con la felicidad humana, propagando y consolidando los beneficios del Progreso.

Lo que significa que la Masonería no es una institución "para adentro" sino "de adentro hacia afuera".

Bien, no pretendo "pontificar", como suelen atribuir algunos desentendidos a los trabajos con cierta extensión. Pero no es admisible ni correcto exponer ideas sueltas y sin mas fundamento que las adjetivaciones, en cosas tan trascendentes como la concepción cosmogónica que realiza la masonería [ Cosmogonía ciencia o sistema que trata del origen y la evolución del universo. ] como así también su visión del mundo que nos toca vivir, adecuado a cada época y generación en que ella se desenvuelve.

Fijaos que incluso en la definición de las palabras, subyace también la dicotomía entre lo filosófico y lo teológico, ya que, por ejemplo, en la segunda acepción de racionalismo el D. de la L.C. dice que es un [sistema de teología natural en oposición a la teología revelada. ] con lo que se pretende atribuir a la Razón el aceptar lo natural como un complemento racional de la teología en lo que respecta a la revelación. Natural significa: [ relativo a la naturaleza; producido por ella, no debido a fuerzas sobrenaturales, a la mano del hombre, ni a la educación: ley ~; fenómeno conforme a la razón ] y por ende bastante alejado de las revelaciones teológicas.

Incluso las Teogonías: [ tratado sobre el origen y descendencia de los dioses paganos.] influyen e intentan influir en el pensamiento masónico, cuando incorporan a su quehacer el ámbito de la mitología, como si toda su estructura fuese parte de la búsqueda del conocimiento que realizan los masones, no siendo como una de las tantas referencias históricas del pensamiento de la humanidad.

Naturalmente que existe esoterismo en la Orden. Es aquél que emerge de las tradiciones arcanas de su historia y hasta de su leyenda; el que se sumerge en los Símbolos, mediante los cuales el masón aprende los conceptos éticos y morales que son parte esencial de su conducta acotada a tales principios. Sin embargo, tales conceptos no culminan con él (el simbolismo) sino que trascienden luego con el filosofismo, inserto en el Rito Escocés Antiguo y Aceptado, dentro del cual gradualmente se accede al conocimiento filosófico no solo de la Orden, sino también del decurso de la Humanidad.

Pero este es otro capítulo del tema.
Por ahora me circunscribo a mencionar la dificultad que plantea, incursionar en definiciones tomadas con la punta de los dedos y con menos información y racionalidad que aquella que necesitamos los masones para realizar nuestro trabajo.

Sin embargo, me permitiré informar sobre la publicación en la revista Hiram Abif, de un importante trabajo del eximio escritor masónico José Castellani, "Los pretendidos orígenes de la Masonería" (As “Pretendidas” Origens da Maconería) a través del cual nuestros QQ:.HH:. podrán conocer los aspectos históricos de algunas de mis afirmaciones.

Muy
fraternalmenteRicardo E. Polo

Carta abierta a la intolerancia

Carta abierta a la Intolerancia

por Ricardo E. Polo : .


Llevamos meses de intenso trabajo, cuyo testimonio es la permanente visita de QQ:.HH:. a nuestras páginas y la continuidad y periodicidad en cada edición de la Revista Hiram Abif

Hemos adoptado un perfil bajo y sin autobombos que exalten la tarea desplegada. Nos hemos circunscrito a difundir el pensamiento masónico y el de los masones interesados en la Orden, su Historia y la Leyenda.

Hemos abierto las páginas a toda inquietud y a toda visión sobre la realidad masónica, aún sin compartir teorías o interpretaciones que pueden no coincidir con nuestro pensamiento. Lo hicimos porque tenemos la plena convicción del derecho que asiste a quienes expresan lo que piensan, de ver publicadas sus ideas. Este es un medio de difusión, no un catecismo tendencioso e intolerante.

¡Qué sería del progreso humano, si obrásemos con prejuicio respecto de las ideas que no son las nuestras! ¿Cómo podríamos defendernos de nuestros enemigos, si nos negásemos a saber qué procuran y cómo lo hacen?

Pues bien. En estos últimos tiempos han ocurrido algunos episodios que permitieron desencadenar algo así como un vendaval de insinuaciones, presunciones, veladas acusaciones de conspiración y hasta infiltración con datos falsos, en una Lista de origen español de la que participa un considerable número de QQ:.HH:: latinoamericanos.

Ciertamente tal circunstancia no debería movernos a editorializarla, dado que ni es la primera vez que ocurre ni será la última. Pero lamentablemente una vez más la Intolerancia ha creado un clima francamente destructivo, entre quienes ignoran de qué se trata y no conocen ni saben de los hechos que precedieron al desprestigio de las partes, en esta suerte de batalla campal que no contribuye ni a la Unidad Universal de la Masonería, ni al ejemplo de conducta que deben ostentar los masones.

Y de la misma manera, echando a rodar la sospecha, la desunión y la formulación velada de cargos inexistentes, porque al no aportarse más prueba que las adjetivaciones, las sombras recaen sobre cualquiera de los QQ:.HH:.

II

La Intolerancia manifiesta.

Miguel de Unamuno dijo que “Sólo merece ser llamado liberal el que comprende que lo único que no se puede tolerar es la intolerancia”. Aunque aquella apreciación no sea patrimonio de nuestro tiempo, recordemos a Southey cuando mencionó que “La intolerancia puede ser definida aproximadamente como la indignación de los hombres que no tienen opiniones" y que “El furor de la intolerancia es el más loco y peligroso de los vicios, porque se disfraza con la apariencia de la virtud.” Más que un diagnóstico, tales conceptos merecen ser tomados como la sintomatología de las actuales circunstancias.
Aquellas referencias pueden dar la pauta del marco en el que se desenvuelve nuestro editorial, pues ha ocurrido que un simple problema interno de una Lista; de malas interpretaciones; rencores manifiestos, búsqueda de culpables y evasivas frente a la necesidad de dejar claro quiénes y cómo son los detractores y presuntos conspiradores, las evasivas han contribuido al menoscabo de la imperiosa necesidad de alcanzar primero, La Verdad y luego, fundamentalmente, la Armonía entre los QQ:.HH:. Pero, como consecuencia de las presunciones y la intolerancia, solo se logró sembrar la discordia tan solo a causa de la soberbia con la que algunos personajes, no aceptan descender de sus mitomaníacas cabalgaduras.

Es necesario recordar a Coleridge, en aquello de que “El único y verdadero espíritu de tolerancia consiste en tolerar conscientemente la mutua intolerancia” o a Samuel Johnson que sencillamente nos dijo: “Tener prejuicios quiere decir siempre ser débil”, o a Albert Einstein, que un poco más acá de las alturas de la física cuántica, pudo exclamar: “¡Triste época la nuestra! Es más fácil desintegrar un átomo que un prejuicio”.

Lo cierto es que mientras cada día es mayor el número de QQ:.HH:. que ingresan al ciberespacio y se integran con enjundia a confraternizar en busca de la Unidad, emergen celos francamente profanos, habladurías, presunciones, rencores y todos esos vicios propios de naturalezas, que no avanzan para concretar el perfeccionamiento que impulsa la Iniciación.

Peor aún, cuando la remanida imagen de “proseguir desbastando la piedra bruta”, se torna en mera letanía y carente de sincera expresión de humildad y propósito.

Fiodor Dostoievski sostenía que “Solo por el respeto de sí mismo se logra el respeto de los demás” y Rainer María Rilke con una pequeña frase condensó la esencia de la tolerancia: “Convierte tu muro en un peldaño”.

Estoy convencido de que nos hallamos en el camino de la Unidad Universal de la Masonería; de que lograremos superar los inconvenientes que a lo largo de los tiempos han perturbado la continuidad del pensamiento primigenio y el espíritu fraternal de los orígenes; estoy persuadido de que la Institución, integrada por Hombres, también refleja en su medida la profanidad de quienes la componen; pienso que debiéramos superar los roces y diferencias que se suscitan en la convivencia y también la necesidad de superar rencores, celos, envidias, pretensiones de supremacía.

Pero para todo ello se hace necesario saber quién es quién en este torbellino que impuso la web, y exponer los títulos legítimos en la membresía, evitando encumbrar personajes que un considerable número de QQ:.HH:. conocen, pero respecto de los cuales, callan.

En estos días he recibido algunos mensajes en los que mis QQ:.HH:. me dicen que somos, en oportunidades, un tanto duros conceptualmente. Es cierto, en algunos artículos debo reconocer que hemos sido muy duros, pero parafraseando al Q:.H:. Carlos Ratzin, que acertadamente señaló que "Cuando la prudencia indica callar, ese es el momento en que debemos elevar el tono de nuestra voz", es que pudimos haber salido de madre. Pero, siempre hay un pero, aquello es precisamente lo que deseamos hacer mediante este editorial. Y seremos muy claros:

Desde nuestras páginas en Internet y desde la revista Hiram Abif, nos guía un solo propósito, único y fundamental: la Unidad Universal de la Masonería. Ninguna otra alternativa está involucrada en nuestros esfuerzos. Y categóricamente dejamos esta constancia: la de no tener absolutamente ningún otro empeño que los mencionados.

Por eso, nos resulta ingrato, injusto, intolerante y poco fraterno, que ciertos personajes cuya conducta se ajusta a tales adjetivos, se encuentren abocados a desprestigiar sin fundamento alguno, la tarea desplegada. Recordad siempre mis QQ:.HH:., aquella sentencia del Libro: “Por sus hechos los conoceréis...”

Tuesday, June 27, 2006

Un fantasma recorre Europa

Hemos recibido con particular expectativa un importante trabajo de un Q:.H:. residente en España. No importa aquí su nombre.

El trabajo se denomina: Un Fantasma recorre Europa.

No obstante la seriedad del contexto y lo meduloso de lo que podemos llamar "su crítica de razón práctica", (omito el la, para no confundir la frase con el título de la obra kantiana) el Q:.H:. ha razonado con corrección, hasta el momento de la repartición de responsabilidades.

Es absolutamente cierto lo que menciona cuando se refiere a la entelequia que ha significado el maniqueísmo neoliberal, al anunciar con bombos y platillos el fin de las ideologías. (También anuncia el fin del trabajo... y si fuese por sus mentores, el fin de las ideas...)

NO solo eso no ha ocurrido, pues los pensadores siguen la línea de razonamiento de aquellas ideas significativas para el Progreso de la Humanidad, sino que "a pesar" del interesante trabajo del Q:.H:. Otaola, cuyo contenido y afirmaciones constituyen más bien una simplificación de los problema teóricos, las ideologías siguen su curso.

Es probable que la liviandad con la que los dirigentes políticos del mundo abandonan o se acoderan -según sean sus intereses- a las modas generacionales, pareciera que ha llegado el fin de las "ideologías". (También se menciona el fin de la Historia... pero pienso que son "historias"...)

Sin embargo, además de no ser cierto, además de que con relación al Progreso humano existen y se van consolidando otros parámetros que serán o serían la base ideológica de muchas teorías; aunque aumente la mediocridad fruto de la precarización de la educación y a pesar de que la autodenominada "clase política" o "clase dirigente", necesita cada día más "asesores" para sustentación en sus canonjías políticas, todavía, digo, existen pensadores que no se han "confundido" con los libelos de viejos tiempos, en los que enajenándolo de su ámbito específicamente especulativo y filosófico, utilizaban al materialismo dialéctico con la consabida y pérfida confusión, destinada a estupidizar al ignorante, haciéndole creer que era la base ideológica de quienes denostaban la ética y la moral, promovían el ateismo y procuraban la anulación de la propiedad privada.

Que el Q:.H:. Otaola decretase la muerte del materialismo dialéctico, por creer que era el sustento de las ideas bolcheviques, no hace otra cosa que demostrar a qué instancia de la tergiversación, llegó la propaganda política. Naturalmente que los "hacedores" de la Revolución Rusa utilizaron al materialismo dialéctico, que en última instancia es un método de razonamiento como lo fue también a Federico Heguel (no Federico Engels) para sustentar su ideología política. Pero eso no significa que tal doctrina filosófica fue elucubrada para eso.

No fue elaborada la Suma Teológica de Santo Tomás de Aquino ni la Ley Mosaica, para que los inquisidores se afiliaran a las ideas de Torquemada. Pero sin embargo todos eran absolutamente creyentes del contenido "interpretativo" de aquellas.

Entiendo perfectamente lo que dice y quiere decir el Q:.H:. europeo. Pero me parece interesante el que aclaremos algunos puntos de la temática porque no todos los QQ:.HH:. de la Lista -como de otras Listas- están contestes en saber o conocer de qué se trata todo esto.

Por eso, me permitiré hacer dos cosas. La primera, es aclarar que el que esto redacta no es ni de izquierda, ni de derecha, ni adhiere a partido alguno en lo político y en los filosófico. Adhiere si, al concepto masónico de la filosofía, negándole a la teología sustento dentro del racionalismo que la Orden propone, desde los días de la Masonería Antigua o desde el nacimiento de la masonería especulativa, antes de la ingerencia de los calvinistas que promovieron las Constituciones andersonianas. Y espero que estos conceptos un tanto esquemáticos, no promueva otra discusión que la mera aclaración de mi parte.

La segunda es tratar de definir algunos términos utilizados en este trabajo, como son, por ejemplo:

Materialismo [...doctrina metafísica, opuesta al espiritualismo, según la cual la materia y el espíritu, lo físico y lo psíquico no constituyen una dualidad irreductible, sino que en último análisis la materia es la única realidad. El materialismo niega, pues, la existencia de sustancias espirituales distintas de las materiales, es decir, concibe toda sustancia, toda realidad, con la cualidad de extensa, y considera los fenómenos conscientes como funciones de los órganos nerviosos. Según la definición que dé a lo espiritual, el materialismo puede ser: Atributivo, lo espiritual es una cualidad de la materia; causal, lo espiritual es un efecto de la materia; identificado, lo espiritual es idéntico a lo material. Materialismo histórico, doctrina filosófica que explica el curso de la historia por causas materiales y económicas, afirmando que la estructura social y la vida colectiva, son determinadas por la estructura y la vida económicas de la sociedad.]

Luego, el diccionario expresa lo siguiente: [Sus principales representantes son Marx (1818-1883) y Engels (1820-1895).] Lo que demuestra que incluso en espacios aleatorios a la política, se hace política. ¿Por qué?. Porque la referencia fue intencionalmente propuesta, a fin de ubicar al "materialismo histórico" en el contexto de la Revolución bolchevique, toda vez que esta utilizó los argumentos definitorios de tal teoría filosófica, para sustento ideológico de su revolución. En todo caso, estos bolcheviques fueron erísticos por la teoría, abusando del procedimiento dialéctico.

Ahora bien ¿qué es la dialéctica? - [...entre los griegos, fue arte de disputar y discurrir en forma dialogada; especialmente en Platón, que instruyó el método que, a través del diálogo, procede a la división lógica de los conceptos en especies y géneros, para llegar a las ideas generales o primeros principios. Luego, en la Edad Media, fue la lógica formal en oposición a retórica; con ella y con la gramática se formaba el trivium]. En la actualidad es sinónimo de lógica como ciencia filosófica o como método de razonamiento, como arte de razonar, de descubrir metódicamente la verdad. También conjunto de sutilezas, argucias, distinciones ingeniosas e inútiles.

El Trivium era, antiguamente, el conjunto de las tres artes liberales: gramática, retórica y dialéctica.

Bien, con estas definiciones he intentado poder lograr esclarecer a nuestros QQ:.HH:., sobre la diferencia que existe entre lo que es filosófico y lo que es ideología política, que bien puede sustentarse tanto en la dialéctica como en la Lógica (Aristotélica o cartesiana, pues se tratará en ambos casos de métodos de razonamiento).

Ahora procurare hacer algunas reflexiones sobre lo que nuestro Q:.H:. europeo, dijo respecto a los políticos y su responsabilidad frente a la opinión pública y al país, en lo relativo a la Argentina, de la que soy uno de sus hijos.

Para poder tener claro lo ocurrido en mi país, deberemos tener en cuenta que la Constitución Nacional adopta el sistema Republicano, Representativo y Federal.

Por tal circunstancia la Constitución dice que "el pueblo no delibera ni gobierna sino mediante sus representantes" (o a través de ellos...) La teoría de la representación en este caso particular de mi país, es, a mi entender, un remedo de la Organización Nacional, que en 1853, al darse la Constitución, vivía en la anarquía y el pueblo no se hallaba en condiciones de ejercer sus derechos de gobernarse, por razones de muy extensa explicación histórica. Pero que a la Luz de los acontecimientos históricos ocurridos en más de siglo y medio de ejercicio de la democracia, interrumpida muchísimas veces en el país y advertida la consecución histórica en otros, podemos afirmar que tal teoría debería ser modificada por una mayor participación del ciudadano en su destino y en el de la Nación.

El pueblo Argentino ha sido el "culpable" ni el "responsable" de los desmanejos, traiciones, falsedades, entrega y la casi anarquía que hoy nos afecta. No puedo en este trabajo enumerar las infinitas circunstancias que han motivado y sido causa y efecto de poseer una de las deudas externas mas grandes del mundo (mucho menor claro esta que la de los EE.UU., "propietario" del Fondo Monetario Internacional, que supera los 400 mil millones de dólares y creo quedarme corto...)

El fenómeno argentino puede proyectarse, incluso, a muchísimas naciones eufemísticamente "...no incorporadas al denominado primer mundo".

Pero vayamos al meollo. La clase dirigente Argentina, salvo períodos muy determinados de la Historia, ha sido "cipaya". Desde la Colonia misma esta integrada por descendientes de contrabandistas, traficantes de esclavos, evasores impositivos y nunca conocieron la inversión de riesgo. A esa clase que posee la mayor cantidad de tierras del vasto territorio argentino (solo disputada la cantidad por la adquisición actual de millones de hectáreas por norteamericanos y europeos, incluso violando las leyes territoriales que impiden a extranjeros la posesión de tierras fronterizas...) siempre la acompañó el factor político de los partidos, que en principio fueron creados con ideas, algunos con ideología y otros por reacción frente a los desmanejos y contubernios de lo que poco a poco se convirtió en partidocracia.

El "aparato" de los partidos políticos en Argentina, es de tal complejidad, que se ha convertido en un estamento escalafonario, al que se puede acceder y culminar en altos puestos electivos dentro y fuera de ellos, por imperio de la obsecuencia o de las "trenzas" o "tranzas", según sea el cargo del escalafón. Se puede empezar colocando carteles en las calles (cosa exageradamente dañina) y llegar a Diputado o Senador Nacional, en mérito a la "antigüedad" en el escalafón.

Llegados al poder, son los ministros por ellos nombrados (nunca elegidos por el ciudadano) los que llevan adelante las políticas de gobierno. En Argentina, desde hace más de 60 años no se llevan a cabo "Objetivos Políticos Nacionales", que de acuerdo con la Constitución Nacional deben ser establecidos en función de las aspiraciones de la ciudadanía.

Para poder lograr esta realidad, los políticos, ejerciendo el poder que les da la "representación", han incumplido sistemáticamente sus promesas electorales, rompiendo cada período el contrato social que ello implica y es la razón por la que ustedes han sabido de los golpes de estado frecuentes, pues la reacción de las oposiciones (de un lado y del otro) han sido las que golpearon las puertas de los cuarteles, rasgándose las vestiduras luego.

Creer en la existencia de un "militarismo" ambicioso y usurpador, es una sencilla patraña de la partidocracia, pues ella ha sido la que promovió esos golpes con argumentaciones muchas veces en consonancia con las luchas ideológicas moderas y contemporáneas (todo el siglo XX).

El vacío de poder en Argentina es cosa tan frecuente, que por costumbre el ciudadano no lo advierte, preocupado y alienado como está, a causa de los latrocinios que se les hace a su propiedad privada, como ha sido y es hoy día con la gigantesca estafa que el Poder Financiero y Bancario, han realizado mas allá de las consecuencias del "corralito" que seguramente ustedes conocen. También la pérdida de sus empleos, la destrucción de las empresas, la transferencia de la riqueza productiva a los grandes emporios financieros.

El pueblo argentino, la ciudadanía, no ha tenido participación en la "fiesta" financiera que ha destruido el aparato productivo y las privatizaciones espurias, que han dejado a 14 millones de argentinos bajo la línea de pobreza; 4 millones de desocupados; alrededor de 3 millones de excluidos del sistema, la clase media absolutamente precarizada; 36 millones de niños sin educación; un poder absurdo de garantistas que precarizaron la justicia penal; inseguridad cada vez mayor; despojo de más de 65 mil millones de dólares a los ahorristas de clases humildes y medias; evasión de divisas por valor de 170 mil millones de dólares; corrupción indiscriminada de todos los partidos políticos y empresarios del stablishment y finalmente, la destrucción del país y tal vez, ojalá no ocurra, la libanización de la República Argentina.

¿Saben ustedes cuántos habitantes tiene un país de 2.800.000 km2?: 37 millones... adviertan entonces la magnitud de lo expresado.

¿Cómo entonces hablar de teorías que salpican al ciudadano, atribuyéndole su falta de responsabilidad ante el voto?

El ciudadano argentino ha votado "siempre" por los ideales y las plataformas políticas que eran promesa de los políticos.

Pero todos ellos, todas las veces que llegaron al poder, rompieron el contrato social, al incumplir sus promesa... Todas las veces, repito, porque no hubo interregnos que fueran para el desarrollo del país, salvo el del Dr. Arturo Frondizi, derrocado por ello..

Aunque Ud. no lo crea... como dicen en la TV.

Si el Q:.H:. europeo, cree que este mensaje es una obra de ciencia ficción, se equivoca.
Es la Realidad, que como dijo un discutido estadista argentino, es la Única Verdad.

Pero por encima de la clase política y empresaria corrupta, están las actividades disociadoras, destructivas y enajenantes de los Organismos Internacionales como el FMI, el Banco Mundial y el Neoliberalismo financiero. En todos los casos por haber intentado con Argentina el experimento máximo de globalizarle la economía, cuyos arquitectos han sido, incluido Cavallo, traidores a la Constitución Nacional, a la Nación, y al servicio tan solo del dinero, modelo cuyo fracaso queda hoy en evidencia no habiendo podido lograr la máxima aspiración de sus mentores, que era la de dolarizar la economía.

Y esto me recuerda que los tres principios fundamentales del bolcheviquismo, en la persona de Lenín, sostenían que para destruir una Nación y lograr instaurar la revolución bolchevique, solo era necesario hacer tres cosas:

destruir la familia
envilecer la moneda
y desprestigiar las Instituciones.

Parece ocurrir que el Nuevo Modelo neoliberal aplicó "sabiamente" aquella teoría.

Al escribir este mensaje, no se qué va a ocurrir mañana. Porque las cosas aquí están muy difíciles. En mi caso y como retirado, estoy percibiendo mis haberes, ganados en 44 años de servicio efectivo, con casi dos meses de atraso y en dos veces. Miles de argentinos han sido despojados de sus ahorros. El gobierno es legal, pero es ilegítimo. El presidente ha sido electo por el Parlamento no por la ciudadanía. El sistema bancario se ha llevado miles de millones del país, están pidiendo sus quiebras y no se hacen responsables de los ahorros de los inversores. Y a estos se les quieren devolver sus ahorros (ya dije 65.000 millones de dólares, en bonos a 10 años y con un interés anual del 2%....) No hay industrias ( y habría que preguntarse para qué, pues el poder financiero inundó e inunda al país con la importación de mercaderías e insumos en absoluta y total incompetencia con la producción nacional...) y la propiedad pública ha sido enajenada por privatizaciones espurias, que ni siquiera son la sombra de las realizadas en los países neoliberales, pues en vez de concesionarlas, han sido dadas en propiedad, por precio vil y en bonos de la deuda externa, que tenían un valor aproximado al 60 por ciento, pero tomados en pago a su paridad. (esto ha sido escrito en el año 2001)

La inflación, al haberse anulado la ley de convertibilidad que ha triplicado el valor del dólar, crece injustificadamente, después de 4 años de recesión.

Y todo esto, mi Q:.H:. europeo, no es obra de la irresponsabilidad del ciudadano, ni de su voto, ni de su participación.

Es fruto de las clases dirigentes corruptas e impunes, del Nuevo Modelo, de los traidores a la patria y asombrosamente:

"Los que durante años han repetido estupideces tales como lo "inevitable del Modelo", el "fin de las ideologías"... y cosas absurdas como creer a pie juntillas que tanto el materialismo filosófico, como el materialismo dialéctico, son ideologías comunizantes, canallescos instrumentos del "comunismo"... y menos mal que al "terrorismo" for export de George W. , no se les ha ocurrido adicionarle que es materialista dialéctico... pues ahora el demonio que lo inspira es el "fundamentalismo", adjetivación apropiada para diagnosticarles los fanatismo"..

Por eso, QQ:.HH:. todos, es preciso, necesario, imperioso, que los masones se dejen de fruslerías como estar discutiendo hasta el hartazgo si se es Regular, Irregular, esotérico o exotérico.

Y en algo más profundo me adhiero al H:. europeo, que es el hecho cierto de que la Masonería, en todo el conjunto de sus Verdaderas ideas y sus Verdaderas opciones, tiene y debe luchar no solo por esa Luz del esclarecimiento que no se circunscribe a "uno mismo" sino a la Humanidad y a esa acción decidida de procurar el triunfo del Progreso, por sobre las dominaciones imperiales, regionales o cualquiera sea la que sume al Hombre a una nueva esclavitud de tipo medieval, cosa que se advierte poco a poco en este ahora nuevamente polarizado mundo.

Y finalmente, los QQ:.HH:. que se sumen a los que leen y estudian permanentemente, deben conocer que la antinomia del materialismo filosófico, está en la base fundamental de las ideas oscurantistas que es George Berkeley, autor de la obra “Tratado sobre los Principios del Conocimiento Humano”, que sostenía que "..todo lo que está fuera de nosotros no existe... es solo producto de nuestras ideas..." Si los queridos hermanos profundizasen en ese aspecto de su teoría, que se denomina: (¿curiosamente no?) Idealismo filosófico y que ha sido complemento de las ideas del tomismo y la escolástica, advertirían el por qué de la permanente desestimación del materialismo filosófico, que es esencial y fundamentalmente, la negación de la teología.

Sepan ustedes que la doctrina del Idealismo Filosófico, que tiende a confundir el "idealismo moral o idealismo de las ideas", con la concepción "solipsista" de Berkeley (solo yo mismo) tiene alguna implicancia en los dichos que ruedan por las Logias masónicas de nuestra membresía, cuando se exalta el hecho --curiosamente solipsista-- de que debemos trabajar por "desbastar la piedra bruta interior, en cada uno", para después ser "ejemplos" en la Sociedad.

No es tan así. Los masones debemos y tenemos que trabajar en cada Taller, para contribuir con nuestros esfuerzos, compromisos e ideas, por el Progreso de la Humanidad, que es el resultado del Ordo Ab Chao, que se proclama en la cúspide nuestra Pirámide. Aunque existan dignatarios que al alcanzar la más alta graduación del Filosofismo masónico, lo crean o lo interpreten, como algo meramente "espiritual" o "espiritualista".

Menudo desprestigio para nuestros QQ:.HH.. libertadores y pensadores en bien de la Humanidad.

Espero haber contribuido, aunque sea un poquitín, a llevar luz a mis QQ:.HH..

Ricardo E. Polo : .

Triste realidad latinoamericana

La falacia del neoliberalismo, la globalización y el “mercadismo”



En nuestros editoriales los queridos amigos que incursionan en ellos, habrán advertido una tendencia permanente en el cuestionamiento de la denominada “globalización”.

Probablemente muchos amigos coincidan y es probable también que otros no. El propósito de consignar nuestras reflexiones al respecto, está circunscrito a la realidad que nos toca vivir, especialmente en el ámbito Latinoamericano a causa de la similitud de las respectivas problemáticas.

Deseo referirme en este Editorial de la Semana, a un aspecto singular en su acepción de notable.

No dudo que ustedes conocerán algunos aspectos de la sociedad Argentina. Sabrán que luego de la Depresión de los años 30, alrededor de 1945 y en adelante, el siglo XX resultó propicio para el pueblo. La aplicación de una doctrina política que permitió una justa repartición de la riqueza y la sanción de numerosas leyes que enaltecieron el trabajo, hizo que surgiese una clase media que no colisionó con los intereses obreros y al mismo tiempo un régimen de cosas que permitió, en mérito al esfuerzo personal, tener acceso a esa clase social y a una mejor calidad de vida a millones de seres.

En Argentina se fue desarrollando una economía productiva que permitió el establecimiento de cientos y miles de fábricas y por consiguiente la creación de fuentes de trabajo.

No haremos un análisis de la economía global del país, cuyo desarrollo fue permanente y permitió el enriquecimiento de las franjas de la sociedad dedicadas a la producción y a vastos sectores involucrados en ello.

La continuidad de tal proceso que, naturalmente, tuvo alternativas correctas y también equivocadas, fue interrumpido en mitad de la década de los años 50 por un golpe militar cuyas motivaciones fueron políticas.

Sucesivas interrupciones tanto por los golpes militares como de los gobierno legitimado, llevaron a la Argentina a difíciles momentos de su historia. Las divergencias ideológicas internas como la ingerencia de factores de tal índole pero de origen extranjero, promovieron posiciones irreconciliables que culminaron a mediados de la década de los años 70 con la aparición de la violencia subversiva y su contrapartida el terrorismo de Estado. Deberíamos decir, con menos énfasis, en el terrorismo de gobierno, porque su aplicación no fue como mandato de la ciudadanía sino como consecuencia del ejercicio del poder ilegítimo que gobernaba luego de un controvertido “golpe de Estado”, como se suele calificar a la interrupción del poder democrático del gobierno.

Mientras estas tragedias nacionales conmovieron las bases mismas de la Nación, los factores políticos de poder carecieron de grandeza como para dar solución de consenso al derramamiento de sangre. Obviando otros sucesos como la recuperación de las Islas Malvinas y la evidencia de la incapacidad de conducción de los Estados Mayores en el teatro de operaciones, podemos decir que el fracaso de tal acción llevó el desaliento y el desánimo al pueblo.

Mientras tanto, el stablishment económico y financiero aprovechando la confusión reinante, su apoyo al terrorismo de estado y a la oportunidad de recuperar el manejo total de la economía, reorganizó consolidando las fuerzas regresivas y reaccionarias que asumieron los puntos clave del manejo de las variables.

Con el advenimiento de la democracia, a causa de la debilidad política de la partidocracia autóctona que padece de una supina mediocridad y como resultado de las estructuras creadas en beneficio del stablishment, ha sido posible la instalación en la opinión pública y en las estructuras políticas del gobierno la necesidad de acoderarse al sistema neoliberal denominado globalización, con el aditivo de imponer una economía de mercado.

Tales presupuestos han llevado al país a padecer las contradicciones por un lado y la perversidad por otro, de un sistema cuya falacia comienza con la aplicación de una economía de mercado en un contexto donde no existe una sociedad de consumo. Tal sociedad existió hasta el advenimiento de los ministros de economía procedentes de Harvard, Cambridge o Chicago, que con sus vaciamientos, manejo del sistema cambiario, importaciones ilegítimas, terminaron con ella. Al mismo tiempo, los vaciamientos de empresas, exterminio de la mediana y pequeña empresa, las tasas de interés usurarias y la canalización de las inversiones al sistema financiero en detrimento del sistema productivo, han hecho que en Argentina exista en la actualidad más de un 17% de desocupados, millones de excluidos y un aparato producido ya inexistente.

La búsqueda de divisas como producto de las exportaciones, ha sido otra falacia instaurada por el régimen neoliberal, puesto que habiendo destruido las Industrias e impedido su desarrollo para incorporar los capitales “golondrina” de rápida inversión, altísimas tasas de rentabilidad y aplicados a los servicios y no a la producción, han prácticamente destruido toda posibilidad de continuidad del progreso social.

Si a todo ello se suman los permanentes avances para la precarización del empleo y desnaturalizar las leyes sociales que constituyeron un avance legal en materia laboral, tendremos la posibilidad de un diagnóstico que asombra a los argentinos por su perversa elaboración.

Con el pretexto del ventajoso costo laboral de los países asiáticos, al igual que los bajos salarios latinoamericanos, obra de la subsistencia de regímenes económicos francamente colonialistas, el capital internacional que cada día se concentra más y expande sin controles ni regulaciones, ha llevado a cabo una tarea destructiva del progreso social de vastas regiones del planeta.

Son aquellas naciones a las que se denomina emergentes, víctimas del arrollador desarrollo de los países que se denominan desarrollados, que no participan del festín concentrador de riqueza, pero si expolian las economías de las naciones productoras de materias primas e insumos, destruyendo toda posibilidad de crecimiento. Algo así como aquella mentada División Internacional del Trabajo, que condenaba a las naciones a ser pobres para todo porvenir, al impedirles el valor agregado que podrían otorgar a sus riquezas naturales.

La situación está dada. Mecanismos psicológicos y la mediática, se han encargado de “meterles” a los latinoamericanos el virus del neoliberalismo, la economía de mercado falaz y la confusa e idealizada globalización “económica” que no es tal sobre los países periféricos o emergentes, sino en aquellos desarrollados. La globalización que tales naciones practican es la de las comunicaciones, los servicios, el conocimiento, la tecnología, la investigación, el intercambio cultural... Sin embargo, tal globalización no abarca a nuestras naciones, sino que las somete.

Las somete a través de la transculturización, la renuncia a las tradiciones, costumbres, idiosincrasia, su ética, su familia, su moral, su paz social y hasta los símbolos nacionales. Porque curiosamente mientras los mentores de la globalización han llevado a los latinoamericanos a olvidarse de sus símbolos y tradiciones, las naciones desarrolladas, como el grupo de los 8, no solo respetan y hacen respetar todo lo que a los latinoamericanos cuestionan, sino que lo exhiben como patrimonio destacable de sus respectivos acerbos.

La penetración mediática a través de la televisión, el cine y ahora hasta en las emisoras radiales, trasunta la descomposición ética y moral de los mentores de su concentrado manejo. El cuestionamiento de la Familia como célula fundamental de la cohesión social, lleva implícitas modalidades perversas como las series televisivas o los novelones transnacionales y nunca ha sido la farándula tan exhibicionista de la penetración disolvente de la que hablo.

La actual situación latinoamericana, cuyas raíces he mencionado y cuya magnitud no se advierte a simple vista debido a la desinformación permanente que los noticieros imponen al haberse convertido, salvo excepciones muy notorias, en espacios de espectáculo o Talks shows desprovistos de toda objetividad.

Mientras tanto, los Estados latinoamericanos sufren los tres embates más significativos de la destrucción del Estado Nación que cada uno de ellos representa: precarización de la educación mediante los ajustes económicos por un lado y la politización de las curriculas por otro; Los ajustes a que se somete a la salud mediante la destrucción de las Obras Sociales y la privatización del gerenciamiento de las mismas y finalmente los ajustes practicados a la Seguridad, que están conexos a la privatización de la vigilancia (hay en mi país más efectivos en la seguridad privada, que en los únicos que deben garantizar la seguridad que son las fuerzas policiales del estado... no del gobierno) y la tendencia estructurada en formar fuerzas de represión social para protección del stablishment, el sistema y la partidocracia.

Muy bien. ¿Qué ha pretendido este editorial?

Este editorial pretende alertar a los queridos amigos de Latinoamérica, para que adviertan que la sintomatología o el diagnóstico de nuestras respectivas realidades es similar... Que se hace imperioso que las fuerzas éticas y morales que aún subsisten y se materializan en hombres probos y solidarios, procuren unirse y evitar discensos egoístas o personalismo inconducentes. Tratar por medio de la web consolidar las Listas de correo que permite un mayor conocimiento de las respectivas realidades y accionar en el ámbito de la comunicación concientizandose y “conocer” cuál es verdaderamente la realidad que nos afecta.

Términos tales como “globalización”, economía de mercado, neoliberalismo, transculturización, precarización del trabajo, exclusiones, pobreza y miseria, debieran constituir para nosotros adjetivaciones perfectamente claras a fin de que ningún canto de sirena nos lleve a las nefastas consecuencias que se avizoran.

El capitalismo salvaje mencionado por escritores, políticos, Iglesias de distinto signo y la evidencia de su avasallante pasó por el mundo actual, hace pensar en que sus propietarios no han escarmentado.

Y lamentablemente cuando suceden los estallidos y las convulsiones sociales, TODOS pagamos las consecuencias.

Ricardo E. Polo

Sobre las Constituciones y la enseñanza en las Logias

Por eso, el que posee una virtud integral tiene algo de gran valor para decir y compartir con la gente. Su propósito no es compartir la excelencia de su mente, ni desplegar su gran compasión. Simplemente, es la responsabilidad natural del que puede ver, que le avisa al jinete ciego que cabalga un ciego caballo, que se está dirigiendo al abismo. (Lao Tze (604 a.C.-¿520 a.C.?, Estado de Chu, China)

QQ:.HH:. Todos:

Asistimos en estos días a un desconcierto, promovido por una frase tal vez desafortunada.
Sin embargo, deberíamos considerar algunas reflexiones.
Primeramente y a conciencia, asumir si se conoce o no, qué es el Rito Primitivo, aludido como presunta antinomia del REA y A..
Si así fuese y los HH:. no conocen el Rito, sería conveniente la búsqueda de su contenido, que se encuentra alojado en la web con toda claridad y extensión.
Considerar una antinomia el Rito Primitivo con relación al R:.E:.A:. y A:. me parece una inconsecuencia.
Y es más, hasta tengo la certeza de que la frase --un tanto descomedida-- del Q:.H:. Genaro, no debiera ser tomada como una agresión sino como una velada ironía.
¿Por qué...? Pues, si los QQ:..HH:. me lo permiten y avalada mi intervención por los años que llevo en la Orden (45 a la fecha...) puedo, sin temor a pecar de exagerado, decir que en estos "últimos" tiempos (esos años...) he observado en los Talleres una pronunciada curva descendente en materia de estudios masónicos.

Observo que en nuestros Talleres se ha ido desvirtuado el carácter "estudioso" de los temas en L:. [en el sentido
casi místico de profundizarlos] reemplazándolo meramente, por el desarrollo del Ritual a lo largo de la Tenida, para "agotar" rápidamente el aspecto formal de su desarrollo.

Luego, la lectura de los Trabajos --cada vez más precarios en su contenido-- casi todos ellos dirigidos a la "interpretación personal" de los Símbolos, tal si como fueran las Tenidas específicamente dedicadas a ese menester. Se advierte esta circunstancia no solo en el seno de la L:. sino ahora, más claramente para todos los masones, fuera del "departamento estanco" de la L:. y en las Listas Masónicas de la web, donde llegan profusamente tales tratados interpretativos de los símbolos.

No cabe duda que a veces la involución, aparece a la luz de la costumbre como efecto de la evolución. Me refiero a que generación tras generación, la llamita de la luz del conocimiento, se va apagando o precarizando, fruto de una incomprensible sinterización de los conceptos.

Tengo la certeza de que existe una corriente defensora del R:.E:.A:. y A:., que ni siquiera conoce su origen ni sus motivaciones e incluso de sus alcances y contenido. [Confundir, por ejemplo la Constitución de 1717, con la de 1723 y creer que ambas legitiman Límites, Linderos o Landmarks casi dogmáticos y anque teológicos...]
Las formas lo han reemplazado y el Ritual condensado a la lectura de lo que corresponde a la Liturgia de cada una de las Luces.
Después, suele venir la tenida gastronómica.

Lo cierto es que hasta se ha llegado, en nombre del R:.E:.A:. y A:., a la negación de su estructura y sus alcances, cuando con toda desfachatez, sus sostenedores circunscriben el Rito al Simbolismo y no tienen ambages en propagar que allí termina "la verdadera" masonería y que el Filosofismo es "un agregado" vanidoso, circunscrito a la denominación de los grados, hasta el 33.
Sería muy in extenso mencionar todos y cada uno de los desaguisados que tales posiciones promueven entre los masones, al punto de reaccionar frente a ironías como las que el Q:.H:. Genaro ha remitido a la Lista.

Porque en verdad os digo [disculpad la forma mesiánica de expresarlo] en las L:. de nuestro Rito [R:.E:.A:. y A:.] generalmente y por favor, digo "generalmente", se enseña nada.

¿Que quiere decir esto? Que a través de mi experiencia en la Orden conozco "muchísimos" masones que no solo no se han aprendido de memoria [tal como hacen los QQ:.HH.. del Rito de York] el Ritual de los trabajos en L:., sino que durante todos los años de su paso por las L:. no conocen ni la historia, ni los antecedentes, ni el origen de la leyenda, ni las razones, motivaciones que llevaron a masones a fundar otros Ritos, que no son heréticos ni nada parecido, y que conforman la estructura universal de la Masonería.

HH:. que no tienen la menor idea del por qué de la Masonería, de cuáles son sus ideas ni su doctrina --no solo no la conocen sino que hasta la desvirtúan cuando sostienen, mandoble en mano, que la masonería no debe involucrarse en el mundo profano al que ella pertenece como guía --por ejemplo-- o a los principios fundamentales de su existencia, la Libertad, la Igualdad y la Fraternidad, principios que no entienden, no saben a que se refieren y que creen son terminología distintiva y no una permanente búsqueda de alcanzarlos para el progreso del Hombre.

HH:. que creen que las trilogías que sustentamos (también parte de la enseñanza Simbólica...) [Ciencia, Justicia, Trabajo: Ignorancia, Fanatismo, Incomprensión] son meros anunciados y no un compromiso permanente del masón, para que ellas triunfen "para un mundo mejor ante un actual imperfecto [José Ingenieros]

HH:. que se ocupan y preocupan de las formas y no del contenido. HH:. que proclaman a viva voz su fraternidad y no la practican. HH:.; que no tienen reparos en menoscabar a sus HH:.; HH:. que apenas ven contrariadas sus ideas -.-generalmente más "personales" que doctrinariamente masónicas-- hacen boicot a sus HH:. y hasta llegan, a sus espaldas, a criticarlos.

HH:. que se soliviantan apenas leen verdades incontrastables; que no gustan de las críticas; que prefieren ser "formalmente fraternos" y escapar, acto seguido, de toda confrontación intelectual que ponga al descubierto las falencias de su formación masónica. Y hasta que eluden las posibilidades de esa formación, saltando a viva voz contra quienes les señalan sus falencias. Y lo que es peor, negándose a reconocer el tenerlas.

La Masonería no es un club social, insisto en ello, donde los masones hacen gala de familiaridades y convencionalismos. Tampoco es un ámbito de jolgorio social, ni siquiera en Pasos Perdidos. Eso es cosa de nuestro tiempo, tal vez de los últimos 40 años y como fruto de una posguerra plena de persecuciones, teorías existenciales, misticismos ajenos al espíritu intelectual, filosófico y científico de la Orden. Fruto del ingreso a ella de profanos con ideas propias incluso en colisión con los fines y propósitos de la Orden. E incluso, además, de HH:. que no tienen pruritos en proclamar que la Orden no es doctrinaria, no es principista y no tiene fines mas allá de las L:.

He leído en estos días, en una Lista Masónica muy importante y de un país hermano, la exhortación de un Masón a los demás masones, a que "regresen al cristianismo original, hagan un examen de conciencia, se confiesen y comulguen, porque la masonería es un aspecto de Jesucristo y a El debiéramos retornar...." Al respecto, por respeto al credo de mis QQ:.HH.. me abstengo de calificar tales ideas. Pero lo expongo para vuestro conocimiento y reflexión.

Si algún HH:. cree que estas son exageraciones de mi parte, solo tiene que detenerse un instante y mirar el entorno.

Habiendo desencadenado en varias oportunidades algunas tormentas intelectuales en las Listas, he observado la intolerancia intelectual y doctrinaria que subyace en, [diré fraternalmente "algunos" HH:.], que tienen la profana costumbre no de discutir las ideas, sino tirarle bombas molotov al H:. que opina. Además de tergiversar los dichos aún cuando están escritos, irse por las ramas incorporando agregados que no se mencionaron, confundiendo términos y expresiones o sencillamente hablando de otra cosa. Nunca he podido saber si es a propósito, si es a despropósito o si hablamos distintos aspectos del idioma castellano.

Cuando más de un Q:.H:. dedique su tiempo a desentrañar el contenido de la frase que dice "Ordo ab Chao" y la asimile al principio fundamental de la Masonería, seguramente cobrará conciencia de qué es lo que procura la Orden en todos los tiempos... Pero para eso, imperiosa y necesariamente, deberá tener la objetividad de analizar el mundo que le toca vivir sin los velos no desgarrados de la objetividad.

Confieso que me tienen harto los calificativos descalificatorios, los sambenitos, la supina estupidez de "clasificar" a los HH:. por lo que dicen, piensan o sostienen y generalmente a manos de quienes no dicen, no piensan y no saben. ¡Pero resulta muy difícil reconocer las propias falencias...! Si alguien pronuncia la palabra "dialéctica", seguramente será sospechado, por lo menos, de "izquierdista"; si la palabra fuese "agnóstico" inmediatamente será sospechado de ateo, y si se atreve a decir que es "ateo", será sospechado de "estúpido libertino"... Los esquemas están a la orden del día. Pero el entendimiento ha de figurar entre los ausentes a la cena. Y qué decir, en tanto, de los que apenas leen una opinión, se ponen a golpear el teclado para "contestarle" al audaz que se atrevió a exponer lo que piensa.

En síntesis, mis QQ:. HH:., hay mucha síntesis en nuestro ámbito. Mucho reproche a quienes escribimos largo... Porque es más sencillo sintetizar, precisamente para decir nada.

Lo cierto es que la pequeña ironía del HH:,. Genaro, que ha dicho que en el R:.E:.A:. y A:. no se enseña nada, ha promovido reacciones que creo han sido estériles... porque en verdad os digo [....] no se si no se enseña nada, porque la frase así redactada quiere decir que se enseña algo... léanla y razónenla bien...

Porque, sin embargo y pese a las "reacciones" ocurridas, tal vez no sea cierto que se enseñe nada... Pero es evidente que se aprende poco y poco es lo que se hace para profundizar tanto el R:.E:.A:. y A:., como todos los demás Ritos que se practican y que no están en colisión con el nuestro.

Por eso, frente a tanto "belicismo" principista, levantemos la puntería.

PD: Una frase para tener en cuenta Los cráteres de la luna me producen la inquietante sensación de que quizás el hombre ya haya estado allí. Albert Einstein (Ulm, 1879-Princeton, 1955; Premio Nobel de Física, 1921)

Ricardo E. Polo : .

Debemos elegir: Ciudadanos o Vasallos -reflexiones-

Consultando el diccionario, sabremos que la palabra vasallo significa: es­tado de servilismo, sujeción o sumisión; Súbdito, el que era humil­de vasallo del rey; persona sujeta al juramento de fidelidad al Señor. Por supuesto que tales definiciones se refieren a un vocablo de antiguo uso. No obstante lo cual y pese al decurso de los tiempos y el acontecer de la hidtoria, pareciera que ambos hu­bieran arrojado tales escarnios al ar­cón de los recuerdos.

Sin desestimar la ancestral lucha del Hombre por liberarse de las atadu­ras a las que lo han sometido otros hombres, no cabe duda que los Si­glos XVIII al XX se han caracteriza­do por las revoluciones, cuyo intento pretendió concretar aquella aspira­ción. Sin embargo, si no subestimáramos meramente por antiguas las reflexiones, por ejemplo, de los filósofos griegos, es probable que los políticos, que en última instancia ejer­cen un oficio, concretaran su traba­jo en representarnos y no en ser nues­tros "mandatarios".

Necia Aristóteles, comparando las aristocracias y las oligarquías que pretenden mezclarse con sus efec­tos sobre las Repúblicas, que "Es­tas son, por esa razón, mas segu­ras y menos sujetas a peligros que las otras, dado de que lo que más es, es más poderoso y, guardándose igualdad, los hombres aman más al gobierno."

Sus definiciones tienen vigencia en estos tiempos. Afirmaba luego que "...Los que son muy prósperos, si la República les da para ello, procuran mucho hacer agravios y ensanchar sus posesiones y, absolutamente hablando, a la parte que más se inclinare la República, en que aquella se convierte, acrecentan­do lo que les pertenece a los unos y a los otros". Mas adelante sos­tiene que "...por ser los gobiemos de las aristocracias muy semejantes a las oligarquías, la gente princi­pal tiene mas libertad para hacer lo que le parezca".

En las Repúblicas que están bien equilibradas -decía el filósofo- se ha de tener en cuenta que "no se haga cosa alguna contra la ley" y precisamente con aquello que pare­ce sin importancia, "como la ha­cienda, que poco a peco se hunde y se destruye". Y aconsejaba: "No engañar al pueblo, porque per ex­periencia se ve después manifiestamente la verdad"; "No agraviar a los ambiciosos en su honor, ni de­fraudar a la comunidad en sus interesas'.

Aristóteles sostuvo que los magistra­dos debían durar "seis meses" en sus mandatos, porque, entendía que "...por permanecer los magistrados mucho tiempo en las oligarquías y en las democracias, surgen las tiranías, porque en cada una de ellas los más importantes aspiran a la tiranía; en las democracias los demagogos y en las oligarquías los hombres po­derosos o los magistrados, cuando mucho tiempo gobiernan".

Aunque la realidad supera la ficción, hace sabios los conceptos de los Antiguos. Extrapolando, digamos que Aristóteles avanzaba más y preten­día, con gran sensatez, que "...Si fueran las haciendas mucho mayo­res y más crecidas de lo que antes eran, conforme a lo cual se hacen las tasas del gobierno, que se dic­te una ley mediante la cual suban o bajen las tasas. Si el valor de las haciendas subiere, que suba la tasa en proporción de lo que exceda el valor de las haciendas, y si bajara el valor, que se baje la tasa de la misma manera..."

El "Nuevo modelo", incorporado hoy a los parámetros económicos de nuestra República, es confundido semánticamente con Plan de gobier­no, con la misma confusión con que se utiliza el término "Estado" y se lo asocia al tèrmino "gobierno", pues ambos no son la misma cosa. Al Estado lo constituimos todos, el gobierno lo integran quienes repre­sentan y administran la cosa pública y debiendo hacerlo por el bien co­mún.

Para finalizar estas reflexiones digamos que en el Capítulo Segundo de "Política", la obra de Aristóteles que citamos, este afirma que "El objeto final del gobierno popular (la Re­pública) es la libertad..., porque a este fin va dirigida cualquier demo­cracia". Luego dice "La oligarquía se distingue per el linaje, por las riquezas y por la doctrina; la democracia por el contrario, parece ser regida por la gente pobre (el ciudadano) y en lo que toca a los magistrados, el no haber ninguno perpetuo y el alguno hubiere que­dado del régimen anterior, habrá que despejado de su poder y hacer la magistratura sorteable en vez de electiva".

Asimilando tales conceptos podemos decir, por ejemplo, que la justicia está en nuestra República en entredicho. Y ello debido a que los jueces no debieran serio ad virare y para consolidar la majestad e imperio de la justicia, debiera existir el juicio por jurados, con lo que finalizarían las tentaciones que en los estadios de corrupción generalizada, son obser­vadas por la conducta de algunos -pero no todos a Dios gracias- de los magistrados.

De tomar con ponderación las sa­bias reflexiones de Aristóteles, que no han perdido la frescura de su conte­nido a pesar del tiempo transcurrido desde su pronunciamiento, segura­mente aprenderemos a convivir en condición de República, seguros de concretar, en lo atinente, el mandato que históricamente nos diera la Asamblea del año XIII.

Ricardo E. Polo : .

Ciencia y fe

En el tratamiento de los temas planteados en las Listas masónicas, se advierte significativamente el ansia de los QQ:.HH:. de expresar libremente sus ideas y conceptos, seguramente aquilatados a través de sus vivencias e ilustración.

No significa ello ni que deban existir coincidencias o que deban promoverse discrepancias.

Seguramente las expresiones vertidas tienden a desahogar el deseo de expresarlas y al mismo tiempo contribuir a ilustrar a los demás QQ:.H:.

Por eso se hace conveniente que cada uno que emita tales opiniones, lo haga conciente de que aquello que se ha escrito no se borra como el sonido de la palabra.

Muchos conceptos que se vierten y además en forma sintética, a veces ocasionan preconceptos en quien los recibe y se forma una idea equivocada de la realidad.

Veamos.

El muy Q:. H:. J. J. J.* expresa: "...es fantástico encontrar alguien que puede expresar lo que mi cortedad o incapacidad no pudo. Creo que te deberías expresar más sobre las limitantes de la Ciencia de modo que terminemos de convencernos que es una aproximación a la Verdad, o al menos a una porción de LA VERDAD y que los intentos del racionalismo de endiosar el método científico no fue más que un acto ideológico fallido, aunque exitoso en la fundamentación de la dominación capitalista e imperialista del siglo pasado, y que hoy aún continúa".

Naturalmente que sin ánimo alguno de polemizar, debo señalar que en ese párrafo ocurren algunas cosas que seguramente necesitan aclaración:

No veo por qué razón "las limitaciones" de la ciencia puedan tener relación ó convencer respecto de una aproximación a la VERDAD, puesto que la ciencia y "sus métodos", no "EL método" , lo que procura es determinar sobre un hecho, fenómeno, circunstancia, elemento, configuración, etc., si este y su repetición en las manifestaciones de su existencia, puede afirmarse con certeza que SON tales y que puede mensurarse como para postularlos como VERDADEROS. En este aspecto de la Ciencia, ella no se encuentra en la búsqueda de aquella VERDAD hasta ahora inasible, que pudiera dar una explicación a la existencia del TODO que nos abarca, es decir, no se ocupa de los aspectos filosóficos, ontológicos que utilizamos para disipar nuestras dudas o ansiedad de saber qué somos, a donde vamos o de donde venimos cósmicamente, hablando. Aunque luego la filosofía si tome alguno de los postulados de la Ciencia, para aggiornar sus conclusiones o convicciones.

De allí que resulte por lo menos enigmático, el que "..los intentos del racionalismo de endiosar el método científico no fue más que un acto fallido".. se constituya en una afirmación conceptual, puesto que el racionalismo no ha endiosado EL MÉTODO, de Descartes, sino que lo ha utilizado como herramienta para tener la seguridad de que la investigación y sus descubrimientos, como la postulación de lo teórico, pudieran tener asidero universalizando los resultados de la Ciencia.

Pero la Ciencia también utiliza otros métodos para aceptar los resultados de la investigación, sin que ningún ismo, no siendo el del fanatismo de sus mentores y/o detractores, magnifique los cuestionamientos.

Otra cosa más grave es la afirmación de que "El Método" "...aunque exitoso en la fundamentación de la dominación capitalista e imperialista del siglo pasado, y que hoy aún continúa.." haya sido en el siglo pasado (supongo que siglo XIX y Siglo XX) un acto ideológico, arma imperialista que habría utilizado el capitalismo como medio de dominación.

Las causas de los intentos de dominación, colonización, imperialismo y capitalismo del tipo "salvaje", no creo que tengan nada que ver con El Método o con el racionalismo. La ambición desmedida de los poderosos; los dioses de la rentabilidad; los neoliberales del semidiós Mercadismo y todas las formas de dominación de unos hombres por otros hombres, han utilizado todos los medios que les fueron útiles para sus fines, hayan sido Babilonios, Sumerios, Acadios, Hititas, Amoritas, Egipcios, Romanos, ordas de Atila o Fondos Monetarios Internacionales, Bancos Mundiales, Concentraciones de Capital o lobbystas harvardianos. La ciencia no tiene nada que ver con ello, aunque se la utilice a través de las tecnologías que crea la investigación; el racionalismo es una tendencia que hace a la supremacía de la razón por encima del irracionalismo dogmático y las supersticiones del "intuitivismo" mesiánico o las creencias místico-supercheriles,(hoy endiosadas por la new agge).

Las dominaciones imperialistas ocurren en dos ámbitos que se complementan: la penetración económico-teórica de los capitalistas neoliberales (en este tiempo) y la traición de ciertos dirigentes en el ámbito de los "penetrados", que contribuyen con sus impunes corrupciones, al sometimiento de sus propios conciudadanos. Sea en lo político, en lo ideológico o en lo económico.

Y curiosamente, salvo en estos últimos años de avasallamiento estructural a que nos vemos sometidos por la perversidad de llamar "globalización" a una verdadera "penetración imperialista", mas grave aún porque no es patrimonio de alguna potencia, como a la que se denosta con el famoso "Yankees go home", sino de la "transnacionalizada banca financiera", anónima, antiética, inmoral y casi -con perdón del término- sinárquica (según la 2da acción del diccionario, dícese de. 2da. p. ext influencia, gralte. decisiva, de un grupo de empresas comerciales o de personas poderosas en los asuntos políticos y económicos de un país.) que asuela vastos territorios del planeta.

Por último, me preocupa esta frase: "...La falsa opción racional-irracional, que se plasmó como Civilización o Barbarie en nuestra Argentina impidió el desarrollo de nuestro enorme potencial de fines de siglo, sojuzgándonos a los ingleses y su imperialismo extractivo primero, y al imperialismo estructural y financiero norteamericano después..."

El Q:.H:. J. J. J., a quien me ligan distintos afectos, uno por ser argentino, como yo; otro por ser masón, como yo; otro por tener manifiesta ansiedad por saber y conocer, como todos nosotros; otro por tener en esencia las mismas inquietudes de liberación que nos anima, precisamente, a manifestarnos en estos foros y finalmente por haber demostrado su flexibilidad para "comprender" alguna de las cosas que le son expresadas, tiene la particularidad de ser también, en su vida profana, un científico por su profesión.

Sin ánimo de "facturarle" alguna ausencia de respuesta a mensaje que le fuese enviado a otra Lista, debo señalarle que no es entendible, en el contexto histórico, que mezcle alguna teórica opción racional-irracional con relación al título del libro de Domingo Faustino Sarmiento, Civilización y Barbarie, en el que consignó, precisamente, primero, la necesidad de civilizar a un país en el que primaba la "barbarie" y segundo posibilitar un país en el que primara la "civilización".

Veamos, sin embargo, si a través de las definiciones de ambos términos, podemos elucidar este entuerto:

"Barbarie": Rusticidad, falta de cultura. 2 fig fiereza, crueldad. 1 salvajismo; atrocidad; bestialidad; brutalidad; crueldad; ferocidad; fiereza

No puede menos que sintetizarse, en tales vocablos, la realidad Argentina al tiempo en que fuese escrito aquél polémico libro. Y los caudillos que en el territorio nacional asolaban con sus guerras intestinas, los caminos y las poblaciones del interior del país, y que justificaron plenamente esa definición de "barbarie"... En mi país no hubo, en el siglo XIX, "veteranos" de guerra, se los pasaba "a degüello" después de la contienda... lamentablemente han pasado casi 200 años, y los herederos del caudillaje siguen feudalizando algunos de nuestros territorios... geográficos y políticos.

"Civilización": cultura; educación; instrucción; ilustración; enseñanza ( y por carácter transitivo: Ciencia...)

Precisamente. Eso es lo que ansiaban quienes perpetraron la famosa "generación del 80'¨", mal que les pese a quienes son sus detractores. El país se civilizó, progresó y comenzó a crecer... y entre aquellos "civilizadores", se hallaba el Gran Maestro de la Masonería Argentina y luego Presidente de la República, Domingo Faustino Sarmiento.

Pero. Y he aquí el consuetudinario PERO... Comencemos entonces por mencionar a Voltaire (nacido François-Marie Arouet) (1694-1778); cuando dijo: "La civilización no suprime la barbarie, la perfecciona". Y tomando en cuenta tamaña descripción de la realidad, pasemos al otro aspecto de nuestra mención: "...sojuzgándonos a los ingleses y su imperialismo extractivo primero, y al imperialismo estructural y financiero norteamericano después..."

Totalmente de acuerdo. El imperialismo británico tomó posesión de un gran porcentaje de la economía Argentina. Lo hizo ya desde las invasiones Inglesas que supimos impedir. Y considerando que además de su "extractividad" y su "imperialismo" sometió a nuestra Nación a una explotación manifiesta, es equivocado hablar de sojuzgamiento. No hemos sido sojuzgados por la "Pérfida Albión", en los alcances del término sojuzgamiento, pero si "sometidos" a su arbitrio, precisamente, nada menos que apoyados por los caudillos de la barbarie, sus descendientes y los "con olor a bosta", como decía Sarmiento, que aún persisten en su admiración por la perfidia británica. Pero era una opción: o la barbarie o la civilización. Esto queda claro, sin extendernos al desarrollo manifiesto de la infraestructura del país. Pero es harina de otro costal

Y en cuanto al imperialismo estructural y financiero norteamericano, que menciona nuestro hermano y amigo, debo expresarle que una vez más magnifica la cosa. El sometimiento que nos sojuzga económicamente hoy, es la magnitud infernal de la deuda externa, diseminada en los millones de "bonos de la deuda externa" mediante los cuales se desguazó la propiedad el Estado en forma de sus empresas públicas; los casi 150 mil millones de dólares evadidos del circuito financiero argentino y propiedad de "argentinos", que represtándose a si mismos siguen endeudando al país; las actividades de empresarios, políticos farandulescos, financistas y traidores argentinos que han asimilado las enseñanzas neoliberales harvardianas u oxfordianas, que medran tras la partidocracia en los puesto del poder politico.

A lo que si coincidiré, con el amigo y hermano J., es que el sometimiento que tenemos respecto de los EE.UU. es a sus dictados de política-internacional y defensa irrestricta al modelo económico mercadista, aditado a la mentada "globalización"... Como dato ilustrativo, mencionaré que siendo Margareth Tatcher la más virulenta representante del neoliberalismo, esta "privatizo" la totalidad de las empresas del estado británico...¡Pero en "concesión"..!, Mientras que nuestros "religiosos" políticos argentinos privatizaron la propiedad pública "en propiedad", dejando al país y por ende a sus legítimos propietarios, la ciudadanía, enajenados de la totalidad de su patrimonio. Eso si ha sido una entrega ilegal, inmoral y espuria.

Pero festejada por, incluso, los que plantean antinomias entre Civilización y Barbarie

No creáis, queridos hermanos míos, que un sencillo tema como Ciencia y Fe, se circunscribe a lo dogmático o dogmático, a lo filosófico u ontológico, a los masónico y profano. Ya hemos dicho, en más de una oportunidad, que ser masón y hallarse dentro de la Masonería, no significa estar aislados de la realidad que nos rodea.

Creo que esto ha quedado simplemente demostrado, en las implicancias de considerar veraces, los dichos que se consignan en nuestras Listas.

Muy fraternalmente

Con un gran abrazo a mi hermano J. J. J.*
Ricardo E. Polo

* No se publica el nombre del H:. a quien se alude, por ser conceptualmente aleatorio a la nota.

Saturday, June 24, 2006

Controversia sobre el presunto misticismo de la Masonería

Desde que fuese postulado aquello de que "Lo de arriba es como lo que está abajo", cosa que Hermes Trismegisto no imaginó que fuese reinterpretada a piaccere por quienes tal vez, tomaron la posta de los resultados de su búsqueda de la Verdad, sobreviviendo a quienes, tomando la graficación geométrica del Cosmos, la han comparado con la graficación geométrica de aquello que bajo el microscopio, o como resultado de los estudios de la Física, interpretan su similitud.

Esto no sería nada extraño, si no fuese porque tal similitud es tan solo el producto de la graficación, no de las características intrínsecas de ambas cosas.

Puede ser que la materia y su conformación sea similar en el Universo, pues las características que la definen (es decir lo que el Hombre define como sus características a medida que avanza la investigación científica) hacen comunes su conformación y la abundancia de similares (Oxigeno, Hidrógeno, Carbono, etc. etc.) química y cósmicamente hablando.

Como, a su vez, la conformación de las estrellas (soles), sus planetas cuando los hay, las galaxias, metagalaxias, etc. etc.

Sin embargo, asociar tales similitudes como si estuviesen "encadenadas" y tuviesen un significado "esotérico" encadenado a su vez con lo teológico, nos parece, a esta altura de los conocimientos, un tanto audaz.

La proliferación de sectas esotéricas, interpretaciones misticistas, teogonías [ tratado sobre el origen y descendencia de los dioses paganos ] o las que emergen de quienes hacen lo mismo con la Cábala o los tratados de Eliphas Levy, abundan en múltiples expresiones que adjetivan con mayúscula, presuntos atributos superlativos tanto a deidades reconocidas y aceptadas o nuevas y sofisticadas imágenes de esoterismos del tipo new agge.

O como atribuir a la figura alegórica de "Gran Arquitecto del Universo" (GADU), atributos antropomórficos...

Naturalmente que tales formas de pensamiento son tan legítimas, como las que presumen el origen extraterrestre del Hombre y sus connotaciones, o panespérmicas o de manipulación genética a manos de Dioses alienígenos. Pero no por ello aceptables por el pensamiento racionalista, que es, fundamentalmente, el que impera en la masonería... y de sus orígenes legítimos.

¿Por qué decimos esto?.

Pues porque desde hace un largo tiempo [ menor seguramente al que posee la Masonería en su historial ] la Orden se ve invadida por profanos que alientan la idea de haber ingresado a una Orden, cuyo marco investigativo se adecua a los ideas misticistas, esotéricas, cabalísticas, védicas, o del campo de Hermes Trismegisto, cuando postuló aquello de que "lo que está arriba es como lo que está abajo", para inferirse, luego de tal frase, que podemos elaborar toda una cosmogonía en función del mismo.

Cosmogonía: [ parte de la teología natural que se ocupa en la defensa de la suprema sabiduría de Dios contra las acusaciones lanzadas por la razón en vista de los desórdenes del mundo. Trata de la santidad divina con relación al mal físico, y de su justicia con relación a la desarmonía existente entre el bien y la virtud. Comprende, además, las pruebas de la existencia de Dios, la demostración de sus atributos y la investigación de sus relaciones con el alma humana y con la humanidad. ]

Tal definición, como se advierte, es propia de la concepción teológica del término. Pero no encaja, precisamente, en el aspecto filosófico del tema. Y, fundamentalmente, teniendo en cuenta de que la Masonería ha estado y está en pugna con la Teología --mal que les pese a los teístas o deístas que ingresan a la Orden--

[ Al respecto, cabe mencionar el hecho de que la Masonería ha sido ( y lo es...), hasta 1717, una Orden racionalista, entendiendo por tal la siguiente definición: [ -doctrina epistemológica, [opuesta al empirismo], que considera a la razón como la fuente principal y única base de valor del conocimiento humano en general, y sólo considera como verdadero conocimiento el que se funda únicamente en la razón, porque sólo él tiene necesidad lógica y validez universal. Según el racionalismo los principios fundamentales de la razón son a priori y, por consiguiente, irreductibles a la experiencia. ] A partir de aquella fecha, y como consecuencia de la intervención del clérigo calvinista James Anderson, la teología invadió a la Orden... y así estamos hasta la fecha, no sin antes mencionar que -como lo ha hecho acertadamente el Q:.H.. Genaro de Jesús Mena Lizama, cuando menciona que la Gran Logia Unida de Inglaterra tiene severas reservas a los "dogmatismos" incorporados por Anderson en sus constituciones...]

Por ello, resulta importante mencionar que la dicotomía entre racionalismo y dogmatismo, es similar a la dicotomía entre teología y filosofía, pues ambas no se complementan ni la teología tiene nada que ver con lo masónico. Precisamente porque la Masonería ha mantenido una permanente diferencia conceptual al respecto. Masonería es racionalismo y filosofismo, no teologismo.

Agreguemos una definición más al respecto, pues esto ha de servir para orientar a nuestros profanos en la Lista, así como a los QQ:.HH.. cuyos estudios masónicos recién comienzan y, naturalmente, pueden hallarse confundidos frente a tanta "literatura" de presunto legítimo origen esotérico o misticista.

Hablemos entonces del "racionalismo" [ doctrina epistemológica, opuesta al empirismo, que considera a la razón como la fuente principal y única base de valor del conocimiento humano en general, y sólo considera como verdadero conocimiento el que se funda únicamente en la razón, porque sólo él tiene necesidad lógica y validez universal. Según el racionalismo los principios fundamentales de la razón son a priori y, por consiguiente, irreductibles a la experiencia... ] y digamos de él que es la herramienta esencial de los Masones, en su búsqueda de lo que denominamos La Verdad, que en última instancia es el ideal en función del cual pudiéramos hallar la respuesta a los interrogantes esenciales del Hombre.

Siendo tan significativamente clara la posición de la Orden al respecto, resulta inentendible la permanente prédica irracionalista, deísta, o teísta que se propaga dentro de nuestro ámbito, alejándonos no se si sistemáticamente, de toda cuestión esencial que fuera objetivo fundamental de la y que además, se hallaba comprometida no solo con la búsqueda de la verdad sino con la felicidad humana, propagando y consolidando los beneficios del Progreso.

Lo que significa que la Masonería no es una institución "para adentro" sino "de adentro hacia afuera".

Bien, no pretendo "pontificar", como suelen atribuir algunos desentendidos a los trabajos con cierta extensión. Pero no es admisible ni correcto exponer ideas sueltas y sin mas fundamento que las adjetivaciones, en cosas tan trascendentes como la concepción cosmogónica que realiza la masonería [ Cosmogonía ciencia o sistema que trata del origen y la evolución del universo. ] como así también su visión del mundo que nos toca vivir, adecuado a cada época y generación en que ella se desenvuelve.

Fijaos que incluso en la definición de las palabras, subyace también la dicotomía entre lo filosófico y lo teológico, ya que, por ejemplo, en la segunda acepción de racionalismo el D. de la L.C. dice que es un [sistema de teología natural en oposición a la teología revelada. ] con lo que se pretende atribuir a la Razón el aceptar lo natural como un complemento racional de la teología en lo que respecta a la revelación. Natural significa: [ relativo a la naturaleza; producido por ella, no debido a fuerzas sobrenaturales, a la mano del hombre, ni a la educación: ley ~; fenómeno conforme a la razón ] y por ende bastante alejado de las revelaciones teológicas.

Incluso las Teogonías: [ tratado sobre el origen y descendencia de los dioses paganos.] influyen e intentan influir en el pensamiento masónico, cuando incorporan a su quehacer el ámbito de la mitología, como si toda su estructura fuese parte de la búsqueda del conocimiento que realizan los masones, no siendo como una de las tantas referencias históricas del pensamiento de la humanidad.

Naturalmente que existe esoterismo en la Orden. Es aquél que emerge de las tradiciones arcanas de su historia y hasta de su leyenda; el que se sumerge en los Símbolos, mediante los cuales el masón aprende los conceptos éticos y morales que son parte esencial de su conducta acotada a tales principios. Sin embargo, tales conceptos no culminan con él (el simbolismo) sino que trascienden luego con el filosofismo, inserto en el Rito Escocés Antiguo y Aceptado, dentro del cual gradualmente se accede al conocimiento filosófico no solo de la Orden, sino también del decurso de la Humanidad.

Pero este es otro capítulo del tema.

Por ahora me circunscribo a mencionar la dificultad que plantea, incursionar en definiciones tomadas con la punta de los dedos y con menos información y racionalidad que aquella que necesitamos los masones para realizar nuestro trabajo.

Sin embargo, me permitiré informar sobre la publicación en la revista Hiram Abif, de un importante trabajo -hoy poco difundido incluso por sus coetaneos- del eximio escritor masónico José Castellani, "Los pretendidos orígenes de la Masonería" (As “Pretendidas” Origens da Maçonería) a través del cual nuestros QQ:.HH:. podrán conocer los aspectos históricos de algunas de mis afirmaciones

Ricardo E. Polo : .

Cómo se perdieron las Malvinas - La verdadera historia de una tragedia sin nombre

Cómo se suelen celebrar
equívocos históricos


Resulta cierto el que la memoria suele perderse a consecuencia del transcurso del tiempo. Y considero un gesto de cordialidad civilizada, contribuir a consolidar la memoria de los hechos para que moren en el recuerdo.

Tal como muchos perseverantes autores se han esforzado en reivindicar, por caso, episodios históricos como el de FitzRoy y Darwin con su Beagle; al misionero Allen Gardiner junto a sus desgraciados compañeros; al capitán Snow con el “Allen Gardiner” o a los heroicos y cristianos evangelizadores británicos, que pagaron con sus vidas el propósito de civilizar a los que como Jemmy Button, se hallaban en los extremos más obscuros de la naturaleza humana, resulta necesario acoderar otros sucesos posibles de relacionar como causa y efecto.

Aquellos episodios ocurridos a mediados del siglo XIX, epopeya en la historia de los confines australes precisamente en la Tierra del Fuego, pasaría de interesante argumento editorial, éxito de autores de investigación y hasta presagio de buena literatura, si no fuera porque fueron sucesos contemporáneos a otros que tienen profunda significación en aquél y en este tiempo.

Veamos por qué. El Parlamento argentino, en 1983, dispuso nuevamente (el primer Decreto, como de Afirmación, fue promulgado en 1974) que el 10 de junio de cada año, sea celebrado el “Día de la Reafirmación de los Derechos Argentinos sobre las Islas Malvinas y Sector Antártico”.

Durante 1998, poco antes de “conmemorarse” ese Día, un estudiante universitario dijo a un medio nacional argentino que: “...en el país se implementó una política de olvido del pasado”. Tal interesante opinión venía dentro de una encuesta que indicaba, entre otras cosas y con curiosa precisión, que “...al igual que la mayoría de los argentinos, los estudiantes de derecho desconocen el porqué de la fecha que se evoca el 10 de junio...” Imaginemos entonces, que pensarán quienes no conocen el país y habitan otras tierras...

Esa fecha, según el criterio de los legisladores, se fijó a consecuencia de que el general Martín Rodríguez y Salvador María del Carril, firmaran el Decreto del 10/6/1829, al que se toma como el que instaura la “Comandancia Política y Militar” de nuestras irredentas islas Malvinas. De tal manera, se crea un precedente “como si a partir de allí”, comenzaran nuestros derechos insulares en aquellos territorios.

Sin embargo, y con la intención esclarecedora del primer párrafo, vale referir que:

En la Biografía Argentina y Sudamericana, del marino Jacinto Yabén, Tomo 5 (editorial Metropólitan, Bs.As.), rarísima y erudita obra, se menciona en el capítulo referido al general Martín Rodríguez y luego de reseñar sus antecedentes hasta 1828, que “...apareció nuevamente en la escena... apoyando al movimiento del 1º de diciembre de 1828. (Se trata del derrocamiento de Dorrego y posterior fusilamiento por parte del general Lavalle, que lo sucede en el cargo) El general Rodríguez, acompañó a Lavalle en el combate de Navarro el 9 del mismo mes. Nombrado “Comandante General de Armas” el 3 de marzo de 1829, dejó el puesto pasando a desempeñar el cargo de “General en Jefe del Ejército de la Provincia de Buenos Aires” y el de “Ministro de Guerra”. Poco después, el 4 de mayo del mismo año, el General en Jefe del Ejército, Rodríguez, reemplazó en el gobierno... al almirante Brown, (que había sido designado por Lavalle “delegado interino” de la Provincia de Bs.As.) ocupando tal cargo que ejerció desde el 7 del mismo mes hasta el 26 de junio en que Lavalle reasumió el mando”.

Este dato señala que el General Martín Rodríguez era “Delegado Interino de la Provincia” no su “gobernador”. Tal circunstancia queda clara, pues luego del pacto celebrado con Rosas, cesa el general Lavalle en aquél cargo y lo sucede Viamonte, hasta la asunción del Rosas con la suma del Poder Público.

El dato, uno de los pocos que enmarca la actividad del general Martín Rodríguez entre los años 1828 y 1829, esclarece sobre un aspecto de gran importancia en la gestación y trascendencia del Decreto mencionado.

Porque en realidad, la primera Comandancia Militar de las Islas Malvinas (denominación esta que reemplazó a la de Gobernadores y Comandantes Marítimos del Virreynato), a partir de la Revolución de Mayo, fue ejercida por el Coronel de Marina “de las Provincias Unidas de Sudamérica, David Jewet”, quien a bordo de la fragata “Heroína”, fondeada en la Bahía Anunciación, lo consigna en el Acta del 2 de noviembre de 1820, fecha en que procede a izar el Pabellón Nacional junto a las construcciones españolas de Puerto Soledad (Puerto Luis) tomando posesión de las Malvinas en nombre del Gobierno ahora argentino.

Tal acto lo hizo “Comisionado por el Supremo Gobierno de las Provincias Unidas de Sudamérica”, según consta en el texto del Acta. David Jewet, en principio marino corsario al servicio de la joven Nación y luego designado Coronel de Marina, ese mismo año fue nombrado Comandante de la “Heroína”, con bandera nacional.

Este hecho es “fundamental” para la historia argentina. Porque ese día, el 6 de noviembre de 1820, Jewet reocupa formalmente las islas, (sin gobierno desde 1811 a 1820 mientras se consolidaba la Revolución de Mayo, gesta que permitió la Emancipación nacional) con toda seriedad y protocolo. Para afirmarlo, emite una “comunicación” mediante la cual notifica, a loberos y pescadores ingleses, españoles y norteamericanos que “incursionaban” en el mar argentino, de tal acto, “sin que ningún gobierno a los que pertenecían aquellos marinos, a pesar de tomar conocimiento y ser notificados del comunicado y el hecho en sí, en periódicos ingleses y españoles, formulara reclamación alguna”.

Al punto, que hallándose en las inmediaciones el gran navegante inglés James Wedell, apellido toponimio del mar subantártico, este es quien da la noticia posteriormente en Inglaterra y publican sus periódicos.

Es importante mencionar que desde 1767 hasta febrero de 1811, hubo 20 “Gobernadores y Comandantes Marítimos”, tal su título, en las Islas Malvinas, dependiendo de los Gobernadores primero y de los Virreyes después, a través del apostadero de Montevideo. Es decir, del Virreynato del Río de la Plata. Y para abundar aún más, en ese lapso hubo entre aquellos 20, dos gobernadores criollos: Jacinto de Antolaguirre (1781/1783) y Francisco Javier de Viana y Alzaibár (1798/1799), siendo todos los demás, marinos de la Real Armada Española.

Curiosamente, el único lapso en nuestra condición de “Nación Independiente” durante el que no se ejerce presencia en el territorio insular, es el del “Restaurador”, quien se encuentra dedicado a faenar en sus saladeros y feudalizar la Provincia de Buenos Aires y sus alrededores, como lo sostiene José Ingenieros en su obra La Evolución de las Ideas Argentinas. (Edit. Futuro, 1961, ejemplar Nº 002394)

Sabemos que el general Martín Rodríguez, a la fecha en que David Jewet toma posesión de las Malvinas en nombre del gobierno criollo (6/11/1820), sí era “gobernador de la Provincia de Buenos Aires” (1820/1824), sucedido luego en el cargo el general Las Heras.


PELIGROSAS INEXACTITUDES


En Argentina, algunos medios de difusión han publicado que en 1829 “...el gobernador, general Martín Rodríguez, creó la comandancia Política y Militar de las Malvinas”.

Además del error de calificar de gobernador a Rodríguez, se suma el de pretender que tal Decreto instaura la Comandancia y por ende, impone el ejercicio de la Soberanía en las Islas Malvinas. No es exacto. Y se crea confusión. Veamos por qué. Luego de Jewet, el segundo Comandante Militar, fue Guillermo Mason en 1820, quien releva en la "Heroína" a Jewet. El tercero fue Pablo Arequati capitán de milicias entrerrianas, en 1823. Y ya para esa fecha don Jorge Pacheco y don Luis Vernet, ambos comerciantes civiles, se habían encargado del intento de “colonizar” las islas, con algunos éxitos y algunos fracasos hasta 1829. Precisamente, fecha en que el “delegado interino” de la Provincia de Buenos Aires, firma el mencionado Decreto del 10 de junio de 1829.

Entre algunas de las facultades que se otorgaba a la nueva Comandacia estaban “...las de encargarse, para el gobierno argentino, de representarlo en los asuntos patagónicos y de las Islas”.

Pero el Decreto, lo que realmente hace es confirmar la legitimidad de la presencia de don Luis Vernet en las Islas, porque al título de “Comandante Militar” en aquellas (que ya existía desde 1767 y criollo desde 1820), se le agrega el de “Político”. Que fue una manera de poder nombrar a Vernet gobernador, ya que este era un civil. Vernet fue el tercer funcionario argentino en las Islas.

Además, el Decreto del 10/6/1829 dice en su artículo 1º: “Las Islas Malvinas y las adyacentes al Cabo de Hornos en el Mar Atlántico, serán regidas por un Comandante Político y Militar, nombrado inmediatamente por el Gobierno de la República”. Adviértase, como dato ilustrativo, la certeza de la “extensión” del reconocimiento territorial que impone el Decreto. (De cuya magnitud, vastedad y contenido, con cierta ironía podemos decir que al menos nos queda la Isla de los Estados).

Intento demostrar que tal Decreto y celebrarlo, hace una resta de casi 9 años en el ejercicio pleno de nuestra Soberanía como Nación Independiente sobre las Islas Malvinas, las Georgias y Sandwich del Sur y agrega más argumentación para los que la discuten. Porque mediante aquél no se crea la Comandancia, sino que, agregando el título de “Política”, se le da continuidad.

El primero en ejercer el cargo así creado, como hemos dicho, fue Vernet, quien ejerció con plenitud todos los derechos y obligaciones que se le impusieron, llegando incluso, hasta la Isla de los Estados. Pero su mandato tiene fundamental relación con lo que luego sucederá, en la ocupación de las islas por Inglaterra. Se trata, en breve síntesis, de la captura que aquél realizara, de tres naves mercantes norteamericanas: La “Harriet” al mando del capitan Gilberto Davidson; la “Brukwater”, comandanda por Daniel Careu y la “Superior”, al mando de Esteban Congar.

Todo ello por la desobediencia reiterada de tales loberos y pingüineros norteamericanos, que depredaban sistemáticamente las costas malvinenses, patagónicas, fueguinas y hasta la Isla de los Estados, de la que Vernet era concesionario, territorios bajo su vigilancia y en ejercicio del poder de policía.

Luego de tal acto, Vernet se embarca con su familia y regresa a Buenos Aires donde arriba con la “Harriet” y el detenido capitán Gilberto Davidson. En la ciudad George W. Slocum, Consul de los EE.UU., del que el historiador norteamericano Julius Goebel (h) dijera que era un “individuo carente en absoluto de experiencia diplomática y tan falto de tacto como de buen juicio”, cuestiona el apresamiento, acusa a Vernet de “pirata”, desconoce los derechos argentinos en aguas, costas y archipiélagos adyacentes al Cabo de Hornos y “presiona” al Restaurador, que interesado en otras problemáticas, “congela” a Vernet y a la cuestión, pese a que el Ministro de Relaciones Exteriores, Tomás de Anchorena, se “pone fuerte” frente a las pretensiones de Slocum.

En el ínterin, la cosa se agrava cuando Davidson fugando de la ciudad y en complicidad con el capitán de fragata Silas Duncan, comandante de la corbeta de guerra “US Lexington” fondeada en el puerto de Buenos Aires, se lanza hacia Puerto Luis en Malvinas en busca de las pieles y mercancías decomisadas por Vernet. El 27 de enero de 1831 a medianoche arriban a Bahía Anunciación, enarbolando pabellón francés. Al día siguiente, “piratean” el objetivo. Tomando rehenes, con pabellón ahora norteamericano, queman la pólvora, destruyen la artillería, se llevan “todo lo que el capitán Duncan dice que es suyo” y luego de cañonear las instalaciones hasta destruirlo todo, zarpan con destino a Montevideo.

El gobierno argentino por medio de Anchorena, protestó ante el de los EE.UU., sin respuestas. Hasta hoy. En el libro de bitácora de la “US Lexington”, el capitán Silas Duncan, obvió el tema; Rosas prefirió seguir “congelando” a Vernet pese a sus reclamos y finalmente ante la insistencia de Vernet, no le queda mas remedio que nombrar “gobernador interino de las Malvinas al sargento mayor Esteban José Antonio Mestivier”, (no “mayor” a secas como algún historiógrafo menciona) históricamente el último gobernador argentino de las Islas Malvinas, quien ejerce el cargo en Puerto Luis a partir de 24 de noviembre de 1832, hasta la usurpación insular ejercida por el Reino Unido de Gran Bretaña, el 3 de enero de 1833 a las 9 de la mañana.


OTRO EQUÍVOCO:

Asombroso mirar para otro lado, de los polìticos y diplomáticos argentinos

Según un medio argentino que se ocupó del tema en 1998 (la Nación. Tomado como referencia para advertir el desconocimiento sobre el particular incluso en Argentina), con respecto a la conmemoración del Decreto del 10 de junio de 1829, sostuvo que “Cuatro años después, en 1833, una poderosa flota británica ocupó las Islas. La Argentina comenzó entonces su reclamo, que se conmemora hoy”.
Lo expresado en la publicación de nivel nacional, constituye la mención de dos errores históricos.

Primero, porque no es cierto que desde aquella fecha (10/6/1829) comenzara ningún reclamo y segundo, porque el 3 de enero de 1833 “la poderosa flota británica” no existió, ya que fue tan solo la corbeta “HMS Clio”, al mando del capitán John J. Onslow, el único buque inglés que se ocupó, en Puerto Soledad, de humillar al Comandante de la fragata “Sarandí” capitán José María Pinedo, a nuestra legítima soberanía por razones jurídicas, geográficas e históricas de las Islas Malvinas y a nuestra Nación.

Una infamia

Todo ello, por verse impedido el capitán Pinedo, de establecer combate para defender la plaza y “cañonear” a la “Clío”, “...a causa de tener presa a la soldadesca sublevada que había asesinado al último Gobernador Político y Militar de las Islas Malvinas, sargento mayor Esteban José Antonio Mestivier”, razón por la que debió resignar el combate y regresar a Buenos Aires.

Triste historia hoy, entre otras muchas, poco difundida. El asesinato de Mestivier a manos del “sargento” Saénz Valiente, (luego ahorcado previo cortarle su mano derecha por ser ejecutor material del crimen, junto a sus seis cómplices en la Plaza de Marte y acusado de encubrimiento el capitán Gomila), la “violación” de la esposa de Mestivier, Gertrudis Sánchez de Mestivier y el asesinato de su niño recién nacido en su presencia, constituyeron la tragedia.

Hecho horroroso y sepulto tal vez, para ocultar que el capitán José Antonio Gomila, oficial del ejército al mando de la tropa, fuera quien desencadenara los hechos, instigándolos a raíz, como se supo en su tiempo, de una equívoca pasión por la esposa de Mestivier.

La verdad histórica es que culpa de ese oscuro episodio, al capitán José María Pinedo al mando de la fragata “Sarandí”, que debe reprimir tamaña herejía y por consiguiente enfrentar una inesperada situación, el gobierno castiga con “cuatro meses de suspensión de empleo”. Hasta el almirante Brown le reprocha su conducta por “no poder” defender la plaza.

Y al capitán Gomila, a quien Gertrudis Sánchez de Mestivier responsabiliza expresamente de los hechos, defendido ante el Tribunal Militar por el General de Vedia, le otorgan “...dos años con media paga en un fuerte bonaerense a su elección”, encubriendo la felonía...(Historias reales de la Patagonia invisible, de Virginia Haurie, Sudamericana, 1996)

Pero sin embargo, la verdad es que Pinedo fue víctima de un injusto castigo, ya que se vio impedido, por tales sucesos, de combatir a la corbeta cañonera “HMS Clío”, que fue la aludida “poderosa flota británica” ocupante de las Islas.

Según refiere Laurio H. Destéfani en su obra "Malvinas, Georgias y Sandwich del Sur" (1982) José María Pinedo se comportó como correspondía, pero poco podía hacer cuando “La gente que tenía a bordo era en su mayoría inglesa y solamente unos pocos eran criollos. El segundo de a bordo, el teniente Elliot era estadounidense. Los ingleses dijeron que cumplírían con su deber; el práctico que se desempeñaría como tal, pero que no combatiría, los cinco grumetes, muchos entre 15 y 20 años de edad, dijeron que combatirían y la tripulación, que eran unos 80 hombres, cumpliría las órdenes que recibieran”. Sin embargo la suerte estaba echada. Y Pinedo nada pudo hacer.

LO QUE VINO LUEGO

Del 3 al 14 de enero de 1833, permanece en Puerto Soledad la “HMS Clío”, previo hacer entrega de la bandera argentina que allí flameaba al capitán Pinedo, expresándole J.J. Onslow a través de algunos oficiales que le envío a bordo y con proverbial flema inglesa, algo así como “...que le reintegraba el Pabellón, inadecuado para permanecer en territorio británico”, pese a las protestas del comandante argentino.

Obviamente este hecho, por sí solo, demuestra con claridad victoriana la celeridad con que el entonces firme mercantilismo británico, supo hacer provecho de las circunstancias. Como supieron hacerlo luego los famosos “crackers” al piratear “salvamentos” marítimos, los comerciantes británicos tomar posesión de las islas y asentar población... Cuya continuidad son hoy los “kelpers”, isleños de origen naturalmente, ingles...

El 16 de enero de 1833, ingresa a Puerto Soledad la nave menor “HMS Tyne”, que saluda al pabellón británico que dejara Onslow, izado por un súbdito escocés en el mástil instalado en el puerto... Pocos días después se marcha, dejando la isla sin autoridad inglesa alguna, salvo al escocés Guillermo Dickinson, habitante de la Isla y al servicio de Vernet, que por disposición de Onslow tenía como tarea izar el pabellón británico los domingos y al avistar los buques de esa bandera que arribaran al puerto.

No permanecerá luego en las Islas autoridad británica alguna, ni se labrarán actas, ni nada.
Solo un remedo de autoridad argentina, el francés Juan Simón, designado informalmente pero con inteligencia y visión histórica por Pinedo, “Comandante Político y Militar” de las Islas, antes de zarpar hacia Buenos Aires.
Simón era el capataz de los gauchos que trabajaban en las Islas y hombre fiel a Vernet.

Hasta el 26 de agosto de 1833 todo queda como detenido en el tiempo.
Ese día el gaucho Rivero, dos gauchos y cinco charrúas que como peones cuidaban ganado en el campo, se sublevan contra Simón por razones de dinero y luego de siete asesinatos de pobladores isleños cometidos por la turba, incluidos Juan Simón y el escocés Dickinson, queda el sector malvinense sin autoridad alguna y en total desamparo.

Refugiados cerca de 40 pobladores entre argentinos y de otras nacionalidades en un islote cercano, tiempo más tarde aparece una nave británica al mando del teniente de marina Henry Smith, que sofoca el motín, encarcela a los culpables y luego los lleva Inglaterra. Allí se los juzga y se los regresa a Montevideo poniéndolos en libertad.
El teniente Henry Smith será luego poblador y tomará las posesiones de Vernet, inútilmente reclamadas por éste a Gran Bretaña.

La decisión de la justicia británica al liberar a los amotinados, seguramente ocurre a consecuencia de que Montevideo era puerto de abastecimiento para los buques mercantes y militares que incursionaban en al Sur del Atlántico. Si bien Rivero era argentino, sus cómplices eran “charrúas” y el Almirantazgo preferiría quedar bien con los orientales por razones obvias o tal vez por estrategia ante la comisión de un hecho que sabía era ilegítimo.

La historia seguirá luego con datos y anécdotas.
Las continuas guerras civiles sangrientas que nos agotaban en aquellos tiempos, frustraron cualquier intento de reconquista militar, fuera de esporádicas y tibias protestas diplomáticas.

Hasta 1880 en que se reorganiza la Nación, nada. Recién en 1842 Inglaterra traslada Puerto Luis a Puerto Stanley ya como colonia y en 1866, bajo el dominio de la Falkland Islands Company, surge la explotación lanar... Todo lo demás se sabe.

Finalizadas nuestras guerras civiles, en 1884 el Instituto Geográfico Argentino proyectó un mapa en el que figuran las Islas Malvinas como integrantes del Territorio Nacional. Inglaterra protestó reivindicando “su” soberanía. Entonces, el Ministro Francisco J. Ortíz le dijo a los ingleses que el archipiélago era Argentino y no de ellos. Y allí si, comenzó nuestra tarea reivindicatoria, hasta hoy.

De manera que volver a conmemorar una fecha arbitraria, impuesta esta vez para evitar en el calendario fijarla el 2 de abril, por lo que respecto a los sucesos desgraciados de la década de los 70` aquello significaba y que fue en realidad lo que a criterio de los legisladores sancionó el H. Congreso de la Nación, resulta a la postre otro de los tantos errores cometidos sentando precedentes. Primero, porque es inexacta la pretensión y segundo, porque tal vez sin proponérselo, se incorpora a muchos actos de desmalvinización a los que la ciudadanía argentina se ha visto sometida.

Ricardo E. Polo : .

Friday, June 23, 2006

Hawkins y el Libre Albedrío

Cuando hablamos en nuestros talleres de los filósofos de la Antigüedad y hacemos reflexiones sobre la evolución del pensamiento humano desde Aristipo de Aristenes, extendiéndonos por metodología hasta llegar a Zenón de Elea con el rigor del orden alfabético, advertimos que estamos tratando de discernir los grandes misterios del Hombre, que procura aprehender y comprender el Universo en el que está inmerso y asimismo, las razones o sinrazones de su propia existencia.

Considerándonos libre pensadores,, sabemos que el Libre Albedrío constituye el elemento primordial mediante el cual nos será posible acceder al conocimiento y pensamos que a través de él, a la que consideramos la Verdad, que en esencia, tal vez sea la suma de todas las verdades que vamos descubriendo o postulando como tales.

Luego del pensamiento filosófico llegó la etapa de la ciencia y con ella la teoría del Método, en función de la cual Descartes indicó el camino de su desarrollo en la modernidad, aunque seguramente no constituye, a la luz de los actuales descubrimientos realizados por ella misma, el único medio de arribar a las certezas denominadas “científicas”. No siendo acaso por la soberbia del universitario, que acepta de suyo ser, por detentar El Método, el único en acceder a la Verdad.

Desde un punto de vista estrictamente razonable, decimos que el Libre Albedrío es una condición con la que el GADU nos ha dotado para que podamos alcanzar SU o EL conocimiento. Pero se trata de un postulado volitivo, del que no podemos menos que considerar una conjetura filosófica, extendiéndola a los conceptos teológicos de su discernimiento.

Pero he aquí, por paradoja, que el pensamiento científico nos ayuda a comprender un poco más la magnitud de los misterios que nos rodean, ya que aquella legendaria partícula mencionada por Plotino, el átomo, que sería la partícula elemental, ha pasado a estar él mismo, constituido de las infinitas partículas que conforman la materia.

Según hemos escuchado como proveniente de Hermes Trimegistro, “lo que esta arriba es como lo que está abajo” y esa enigmática fórmula o postulado que nos permitiría saber sobre la Verdad que nos abarca en el Universo, viene ahora de manos de la ciencia astronómica a darnos un nuevo aire de oxigenada razonabilidad, para explicarnos el sentido del Libre Albedrío.

Sostiene el físico y astrónomo Stephen Hawkins que “La descripción dual de partículas como ondas y ondas como partículas, resultó ser la clave para abrir los secre­tos del mundo cuántico, y condujo al desarrollo de una teoría satisfactoria que explicaba el comportamiento de átomos, partículas y luz. Pero en el núcleo de esa teoría yacía un profundo misterio”

Ese sencillo párrafo extraído del contexto de una de sus obras, nos abre el camino para el intento inmediato de develar aquel misterio. Así es como Hawkins alega que: “Puesto que todas las entidades cuánticas poseen un aspecto de onda, no pueden ser fijadas con exactitud en una localiza­ción definida en el espacio. Por su propia naturaleza, las ondas son cosas que se expanden. Así que no podemos estar seguros de dónde está exactamente un electrón..., y la incertidumbre resulta ser un rasgo integral del mundo cuántico.”

¿Qué significado daremos a esta proposición?
¿De qué se trata esto de la Incertidumbre?
¿Y de qué manera posee influencia en nuestras ideas sobre las presuntas Verdades a las que pretendemos acceder?

Recordemos entonces que “El físico alemán Cerner Heisenberg estableció en los años veinte que todas las cantidades observables se hallan sometidas, a escala cuántica, a variaciones al azar de su tamaño, siendo la magni­tud de esas variaciones determinada por la constante de Planck. Es el famoso «principio de incertidumbre» de Heisenberg. Significa que nunca podemos efectuar una determina­ción precisa de todas las propiedades de un objeto como un electrón: todo lo que podemos hacer es asignar probabilidades, determinadas de una forma muy precisa a partir de las ecuaciones de la mecánica cuántica, respecto a las posibilidades de que, por ejemplo, el electrón se halle en un determinado lugar en un determinado momento”.

Naturalmente, tal postulado nos produce asombro a los legos de la ciencia, que solo nos ocupamos de los alcances de lo filosófico en aquello que nos atañe. De tal manera que el famoso “principio de incertidumbre”, el azar y las probabilidades, entran en el mundo de nuestras ideas como un atisbo de la vulnerabilidad de aquello que normalmente entendemos como certeza.

Stephen Hawkins nos dice luego que “Además, la naturaleza incierta y probabilística del mundo cuántico significa que, si dos ondiculas idénticas son tratadas de forma idéntica (quizá sometiéndolas a colisión con otro tipo de ondícula), no responderán necesariamente de forma idénti­ca. Es decir, el resultado de los experimentos es también incierto, a nivel cuántico, y puede ser predicho sólo en térmi­nos de probabilidades. Electrones y átomos no son como pe­queñas bolas de billar que chocan y siguen sus trayectorias según las leyes de Newton” Con lo que, de alguna manera, estos postulados cuestionan la inexorabilidad del método que nos legara don Descartes.

De tal manera, siguen sumándose a las incertidumbres cotidianas y a los lejanos meandros de mi búsqueda y de ser cierta la proposición, la relatividad nos abrumará de dudas y nuestro camino se verá obstaculizado por la necesidad de ahondar con mas cuidado sobre las propuestas que podamos establecer. Y si no, demos lectura a estos conceptos que siguen, en especial por lo que creemos que es y lo que en realidad ocurre.

“Nada de esto se muestra a la escala de nuestra vida cotidia­na, --nos asombra sin lástima alguna Hawkins-- donde los objetos como las bolas de billar se mueven de una forma predictible y determinista, en línea con las leyes de Newton. La razón es que la constante de Planck es increíblemente pequeña: en las unidades estándar usadas por los físicos, es un mero 6 x ~0-34 (una coma decimal seguida por 33 ceros y un 6) de un julio-segundo. Y un julio es una unidad realmente sensata de la vida cotidiana: una bombilla de 60 vatios irradia 60 julios de energía cada segundo. Para los objetos cotidianos como bolas de billar, o nosotros mismos, el pequeño tamaño de la constante de Planck significa que la onda asociada al objeto tiene una longitud de onda compa-rativamente pequeña y puede ser ignorada. Pero incluso una bola de billar, (o noso­tros mismos), tiene una onda cuántica asociada, aunque sólo para los objetos diminutos como los electrones, con diminutas cantidades de momento, obtenemos una onda lo suficiente­mente grande como para interferir con la forma en que interactúan los objetos”.

Con lo que nuestro asombro crece, porque ahora intuimos las inmensas posibilidades del orden causal, en el que podemos influir para determinar sin saberlo, increíbles circunstancias que podrían constituir el mundo de lo inexplicable... pero explicable...

Bueno, coincidiendo con Hawkins cuando sostiene que “Todo esto suena muy oscuro, algo que podemos dejar tranquilamente para que se preocupen de ello los científicos mien­tras nosotros seguimos con nuestras vidas cotidianas. En gene­ral, eso es cierto, aunque vale la pena darse cuenta de que la física que hay detrás de la forma en que funcionan los ordena­dores o los televisores depende de nuestra comprensión del comportamiento cuántico de los electrones. Los rayos láser también pueden ser comprendidos tan sólo en términos de física cuántica, y cada reproductor de discos compactos utiliza un rayo láser para explorar el disco y «leer» la música. Así, la física cuántica interfiere realmente en nuestras vidas cotidianas, aunque no necesitemos ser un mecánico cuántico para reparar un televisor o una cadena de alta fidelidad”

Bien, pero si creemos que aquí terminan los asombros respecto de las verdades desconocidas que siendo tales nosotros ignoramos, surge súbitamente una instancia más dentro del orden de los asombros. Y si Charles Fort nos hizo erizar la piel a causa de sus testimonios “malditos”, ahora es posible afirmar que el físico Hawkins nos devela casi el sumun con esta afirmación, cuando sostiene: “Pero hay algo mucho más importante para nuestras vidas cotidianas, inherente a la física cuántica. Al introducir la incertidumbre y la probabilidad en las ecuaciones, la física cuántica aleja de una vez por todas la predictividad del mecanismo de relojería del determinismo newtoniano. Si el universo funciona, a su nivel más profundo, de una forma genuinamente impredictible y no determinista, entonces se nos devuelve nuestro libre albedrío, y podemos tomar después de todo, mis propias decisiones y cometer nuestros propios errores”.

Y he aquí con sencillez meridiana, el cómo un científico, reconciliando la materialista ciencia con el especulativo desarrollo de la filosofía, nos permite exponer con un suspiro de exhalación pulmonar, el ¡ah, que alivio...!, al poder comprender que al menos, recuperamos la convicción de que el GADU nos ha dado la confirmación de que el Libre Albedrío, es una certeza.

La antiguedad de la Masonería

Ensayo masónico sobre aspectos
históricos y legendarios de la Masonería


Realizando estudios sobre diversos aspectos históricos y legendarios de la Masonería, se puede acceder a los trabajos del H:... Alberto Gallatín Mackey. El ilustre historiador, periodista y reconocido Masón, al escribir un artículo sobre la antigüedad de la Masonería y fascinado por las teorías del Dr. Oliver de las que nunca aceptó sus prin­cipios, intentó dar forma a las teorías que consignaban la manera en que la Francmasonería existía bajo la construcción del Templo de Salomón.

Después de mu­chos años de investigaciones minucio­sas, decidió modificar con amplitud los principios que anterior­mente había concebido Oliver. Aunque no fue su intención el figurar entre los modernos iconoclastas que rehúsan la creencia y fe de todos los documentos cuya autenticidad, si fuera admitida, proporcionaría a la Orden un nacimiento anterior a los comienzos del siglo XVII. No se conocen con exactitud y evidencia incon­testable, pruebas para hacer aparecer a la Ma­sonería, establecida con el sistema ac­tual, más allá de los tiempos de las Corporaciones Constructivas de la Edad Media.

En vista de tal cosa, las referencias existentes se encuentran únicamente en el sentido de la her­mandad arquitectónica, distinguida por signos, por palabras, y por lazos fraternales los que no han cambiado esencialmente, y por símbolos y le­yendas que se desarrollan y extien­den, en tanto que la asociación ha sufrido una transformación que, re­presentando un arte activo, se convierte en una ciencia especulativa.

En tiempos de las Corporaciones Constructivas no aparecieron con toda su organización propia --diferente como lo era de la de otros gremios--- semejante a Autochthones de Alemania. Ellas también de­ben haber tenido un origen y un ar­quetipo, de donde proviene su singular carácter.

Los Colegios Romanos de los Artífices, fueron los que se esparcieron por toda la Eu­ropa con sus invasoras fuerzas del imperio y que se hacen remontar hasta Numa, quien les legó esa mix­tura práctica de carácter religioso que ellos poseían, y la que era imitada por los arquitectos medioevales.

Debemos, por lo tanto, contemplar a la Francmasonería, bajo dos puntos de vista muy distintos; El primero, como lo es, -una sociedad de Ar­quitectos Especulativos encargada de la construcción de templos espiritua­les, siendo en éste concepto un desarrollo de los Arquitectos Activos del siglo décimo y de centurias suce­sivas, y que eran vástagos de los Francmasones Viajeros de Como, que los hace remontar en su origen a la época de los Colegios Romanos de Arqui­tectos

La Masonería debe verse tam­bién bajo otra base y fundamento. No solamente presenta la apariencia de una ciencia especulativa, basada en el arte activo, sino también se lo ex­hibe de una manera significativa como la expresión simbólica de una idea religiosa. Es decir, en frases más claras, vemos en ella, la impor­tante lección de la vida eterna, que nos refiere la leyenda, que aun siendo ver­dadera o falsa, la adopta la Maso­nería como un símbolo y una alego­ría. No obstante podemos extender la expresión simbólica, hacia una idea ética y moral que pudiera exceder, por su concepción laicista, los fundamentos religiosos.

Sin embargo, existen quienes sostienen que el Simbolismo es un método pedagógico de trascendentes resultados, imbuido además, de aquellas connotaciones.

Pero, a la luz de los conocimientos actuales, ¿Cuál es el origen de esta le­yenda? ¿Fue acaso inventada en 1717 al renacer la Francmasonería en Inglaterra? Tenemos una evidencia cuyo carácter circunstancial es el más vigoroso, y que proviene del Manuscrito de Sloane N° 3329, exhu­mado de los armarios del Museo Británico, siendo conoci­da la leyenda por los Masones, ya desde el siglo diecisiete.

Si es así, ¿los Masones Activos de la Edad Media también tenían una leyenda? Lo más evidente es que sí. Entonces también los Compagnons de la Tour, vástagos de los Gremios de los viejos Masones tenían una le­yenda. Sabemos muy bien que la le­yenda era en su naturaleza de ca­rácter muy semejante, aunque no en todos sus detalles precisamente lo mismo que la leyenda Masónica. Y sin embargo, tenía relación con el Templo de Salomón.

Ahora bien: ¿Acaso inventaron los arquitectos de la Edad Media su le­yenda?, ¿O la obtuvieron de alguna vieja tradición? La contestación es intrigante, aunque su respuesta afecte muy poco la antigüedad de la Francmasonería. Lo que nos interesa, en realidad, no es la forma de la leyenda, sino su espíritu y designio simbólico.

Esta leyenda, tal como la tenemos ahora, y que ha subsistido por un periodo como de dos­cientos cincuenta años, está destina­da, por una representación simbóli­ca, a demostrar la resurrección de la muerte, y el dogma divino de la vida eterna. Todos los Masones co­nocen su naturaleza, por lo que no es ni necesario ni oportuno extendernos en esto.

Pero, ¿podemos encontrar dicha leyenda en algún lugar? Efectiva­mente que sí. En realidad no como la mis­ma leyenda; ni el mismo personaje como su héroe; ni los mismos deta­lles; pero sí una leyenda con el mismo espíritu y designio; una leyenda fúnebre en su carácter, celebrando la muerte y la resurrección. Que se solemniza en ceremonia con lamentaciones, pero culminando con alegría..

Como en los Misterios Egipcios de Osiris, la imagen de un cadáver se conduce en una argha, arca o ataúd, por una procesión de iniciados. Este envol­torio en el ataúd o entierro del cuer­po se llamaba “afanismo”, o desapa­rición. Las lamentaciones por él, formaban la primera parte de los Misterios. Al tercer día del entierro, los sacerdotes e iniciados llevaban el ataúd que contenía un vaso de oro, hacia el rió Nilo. Y tomando en este vaso agua del río; exclamaban entonces "Lo hemos encontrado, regocijémonos", declarando de inmediato, que Osiris que había muerto, había descen­dido a Hades, de donde había regre­sado retornando a la vida.

El regocijo que sucedía inmediatamente, constituía la segunda parte de los misterios. La analogía que existe entre éstos y la leyenda de la Francmasonería es, como se advierte, aparente.

Pero la misma leyenda si se quiere difiere en detalles, pero en to­do coincide en su naturaleza general, de la misma manera que se encuentra en todas las religiones antiguas. Sea en la adoración del sol, en la adoración de las plantas o en la adoración de los animales. Con frecuencia, ha sido alterada del designio original. Deberemos tener en cuenta también, que se realizaba a veces al fin del invierno y al comienzo de la primavera, algunas veces a la puesta o a la subsiguiente salida del sol, pero como fundamento al indicar una pérdida y un restablecimiento.

En los Antiguos Misterios, esta leyenda adopta su forma más pura. Idénticos misterios que en Samothrace, en Eleusis, o en Byblos --en todos los lu­gares donde éstas antiguas religiones y ritos místicos se celebraban-- encontramos idénticas alegorías de vida eterna, inculcadas por la re­presentación de una muerte imagi­naria y de una posterior apoteosis. Y es la leyenda misma en lo absoluto, que relaciona a la Franc­masonería Especulativa con los Mis­terios Antiguos de la Grecia, de Si­ria y del Egipto.

La teoría que anticipó Mackey sobre la antigüedad de la Francmasonería es ésta: “que su actual organización pro­pia es sucesora, con certeza, de las Corporaciones Constructivas de la Edad Media, derivadas, aunque con menos certeza pero con más probabilidad, de los Colegios Roma­nos de los Artífices.”

La relación con el Templo de Salomón y su lugar de nacimiento, pueden haber sido accidentales, --selección meramente arbitraria de sus mentores-- y con­serva solo una sig­nificación alegórica; aunque puede ser histórica, como se explica por las frecuentes comunicaciones que en un tiempo se llevaron a cabo entre los Judíos, los Griegos y los Romanos. Este es un punto que queda aun por dilucidar, que no se ha podido deter­minar una convicción concreta; pues los elementos históricos sobre los que debiéramos basarnos, son aun demasiado esca­sos. No obstante es posible pensar, considerar o admitir, que el Templo de Jerusalén y las tradiciones Masónicas relacionadas con él, constituyen un aspecto de la gran alegoría de la Masonería.

Bajo otro punto de vista en el que se presenta la Franc­masonería a nuestros ojos, la cuestión de su antigüedad puede determinarse con más facilidad. Así, la podemos definir como una Herman­dad, compuesta de Maestros simbólicos, Compañeros y Aprendices, que pro­viene de una Asociación de Maestros Activos, Compañeros y Aprendices, --serían los constructores de templos espirituales, así como éstos lo son de los materiales— y su edad no puede considerarse en más de seiscientos o setecientos años. También, definirla como una asociación secreta, que contiene en si misma la expresión simbólica de una idea re­ligiosa, y que tiene relación con to­dos los Misterios Antiguos, los que, con discreción semejante, dieron igual expresión simbólica a la mis­ma idea religiosa. Sin embargo, éstos Mis­terios no fueron la cuna de la Franc­masonería; fueron solo sus análogos.

Existe la convicción de que todos los Misterios tuvieron un ori­gen común, quizás, como se ha creído, de algún antiguo cuerpo de sacerdotes. Y a través de los testimonios con que se cuenta para sostenerlo, la Francmasonería debe su leyen­da a su modo de ins­trucción simbólica, a la manera por la cual dicha instrucción se obtiene, ya sea directa o indirectamente y que proviene del mismo origen.

Por eso, los Misterios llegan a ser interesantes para el Masón como estudio. Y solo en este sentido. Por lo que siempre que se habla de la antigüedad de la Masonería, debe pensarse, respetando los axiomas históri­cos de la ciencia, que su cuerpo sur­gió de la Edad Media, pero su espíritu se remonta hasta un período aún más remoto.

Ricardo E. Polo : .

Wednesday, June 14, 2006

A propósito del Código Da Vinci

Nota: Como en este Blog se van a publicar trabajos de otros interesados en el tema, cada trabajo llevará el nombre del autor, incluyendo mi caso.

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En uno de los nuevos Blog dedicados a difundir el pensamiento masónico e interesantes trabajos relacionados con el quehacer masónico, observamos un comentario del R. A. Gilbert, publicado en “Ars Quatuor Coronatorum”, Volumen 116, Review pp. 286-7, cuyo contenido pretende “desmenuzar” tanto el libro de Dan Brown “El Código Da Vinci”, como la película homónima.

Tal vez, la intención de publicar lo que ha dicho el R.A. Gilbert, ha sido la de sacralizar la opinión por venir de un integrante de una L:. de investigación dependiente de la G:.L:. Unida de Inglaterra, pero en realidad lo expuesto allí (www.eduardocallaey.blogspot.com) por el ignoto autor, no pasa de ser una mera opinión suya y en la traducción, la utilización de términos difícilmente conocidos por aquél.

Al respecto y como complemento de esa “opinión”, me permito ofrecer la mía.


«Código Da Vinci» y
la asombrosa conducta del periodismo
y el cholulismo mediático



Víctima de un sistema mediático instalado desde fines del siglo XX, la ciudadanía del planeta en ese sentido «globalizado», parece no advertir que los medios de difusión se han constituido en una suerte de contradicción entre lo que conocemos como «libertad de prensa» y lo que son en realidad, objetos de la «libertad de empresa».

Así lo hemos advertido con relación a la problemática que surge del «Código Da Vinci», del escritor Dan Brown, cuyos alcances superan todo lo conocido en materia de conmoción intelectual. No tanto por el contenido de la obra, sino por las repercusiones que su difusión publicitaria ha obrado con las múltiples opiniones que sobre ella se han suscitado.

Parecería una contradicción tal afirmación. Porque sugiere que obviamos el contenido, para dedicarnos a su continente. No es así. El caso es que quienes nos hemos interesado por el asunto, advertimos que en los medios gráficos, que son los que poseen mayor espacio para el comentario, un enorme espectro del periodismo literario ha dedicado extensos párrafos a «solapear»(1) sus comentarios, arriesgando opiniones o a favor o en contra, ya desde la falta de lectura, ya desde el prejuicio ideológico o religioso, ya desde el natural interés editorial de difundir la obra.

Sin embargo, en pocos medios, casi diríamos que contados, se ha expuesto un comentario crítico o no, que refleje con exactitud qué cosas ha querido difundir Dan Brown, cuáles son verdaderas, cuáles con presunciones, cuáles son revelaciones y cuáles son fantasías.

El fenómeno que ha significado el «Código Da Vinci» como «best seller», solo puede compararse con la saga de Harry Poter, que con millones de copias, varios films e incierta cantidad de niños y jóvenes «saturados» de peligrosas concepciones sobre la magia y la enajenación, pende de los monstruos nacidos de la mente un tanto febril de su autoría, un enigma al parecer aún no planteado. No analizaremos lo que a la larga pudieran ocasionar las exageraciones y truculencias de esta nueva tendencia a la imaginaría de ficción. El tiempo seguramente obrará en consecuencia y veremos qué influencia pudo tener esta cosa.

Pero el caso es que mientras el «Código Da Vinci» se propagó a través del libro, la cosa se mantuvo en un marco límbico, ya que sabemos que el número de libros vendidos, aunque ha sido muy alto y muchas las reediciones, no se ha circunscrito al medio en el que siempre existirán lectores interesados.

Pero no ha ocurrido lo mismo con el film que la Sony decidió implementar y que lo fue en copias generosamente distribuidas por todo el planeta y en simultáneo, concitando de hecho gran alarma en el seno de la clerecía católica, pues las «revelaciones» que Dan Brow condensa en su libro parecieran ser «un llamado de atención» a las ovejas que los representantes de Jehová en la Tierra, suelen pastar mansamente.

No muchos ávidos lectores de la temática esotérica han incursionado en la obra de Dan Brown. Por eso poco saben de su libro «Ángeles y Demonios» ó «La Conspiración», por lo que adentrándose en «El Código...» tienen una escasa visión de los alcances que «El Código...» puede tener en esta petit revolución, cuya parición desconcierta a algunos, asombra a otros y se revela desvelando a muchísimos.

Porque el tema central del Código no es una «revelación» contemporánea de un «secreto» que aparece ahora a través del libro, sino la «rememoración» de un aspecto del cristianismo, tanto católico como protestante en todas sus versiones. Incluyendo la reacción más escandalizada que es la de los clérigos católicos apostólicos ortodoxos, muy misóginos ellos.

Cualquier lector en profundidad de la Historia de las religiones y en especial del Cristianismo, sabe que el tema de María Magdalena ya lo planteaban los primeros cristianos y que la «historia» que relata Dan Brown no es un «invento» de su imaginación. A la clerecía de hoy no le interesa tanto el tema de María Magdalena como presunta primer apóstol de Jesús, o la descendencia de Cristo a través de ella, sino el hecho de que muchísimas miradas se introduzcan en el Concilio de Nicea; en el papel que le cupo a Constantino y en la verdad sobre el propósito y legitimidad de los Evangelios Canónicos y el por qué se desecharon los que conocemos por Evangelios Agnósticos o más conocidos por Evangelios Apócrifos.

Los cuestionamientos ocurridos, los que ocurren o los que ocurrirán respecto de la doctrina católica, sus catecismos, anecdotario e historicidad, no debieran ser considerados a la luz del dogmatismo clerical como «herejías»(2).La investigación histórica de los acontecimientos que dieron origen a la actual Iglesia Católica y al «protestantismo», constantemente produce nuevas instancias que debieran ser analizadas objetivamente -si es que objetivamente se puede- para poder «saber» la verdad que encierran.

La «inmutabilidad» que a estas alturas de la civilización se pretende establecer sobre incluso todo lo existente, explica la permanente prédica del Vaticano en el sentido de oponerse al «relativismo». O al menos lo que el Papado entiende por tal. Que ahora emerja a la superficie a través de Dan Brown el tema de María Magdalena, el presunto linaje sobreviviente de Jesús no es cosa nueva. En los medios de difusión y en Cartas de los lectores, se ha podido leer adjetivaciones como «errores históricos garrafales» o «blasfemias iconoclastas»(3), tan solo para reconocer luego que el «Código Da Vinci» «...no hace más que pretender revivir la infame tesis herética de los Cátaros, derrotados varias veces por el valeroso cruzado Simón de Montfort en la llamada Cruzada Albigense (siglo XII)...». ¡Vaya comentario...!

Pero un significativo número de mortales ignora de qué se trata. Oye o escucha la palabra «herejía» y en su mente se grafica algo pecaminoso, condenable y expuesto a la vindicta clerecial. Pero escapan a su conocimiento otras herejías como las trinitarias del siglo IV, como el arrianismo que negaba la divinidad de Cristo, o de los pneaumatómacos o maratonianos, que negaban al Espíritu Santo.

Veamos un resumen enciclopédico del tema: «El gnosticismo puso en duda el conocimiento teológico cristiano y el pelagianismo dio tal importancia a la voluntad personal, que cuestionó el valor salvador de la Iglesia». «En el siglo IV predominaron las herejías cristológicas: el nestorianismo negaba la maternidad divina de la Virgen María. El monofisismo concedía a Cristo una sola naturaleza; de él surgió el monotelismo, que eliminaba en Cristo la voluntad humana. Estas tres herejías fueron condenadas en los Concilios Ecuménicos III, IV y VI, respectivamente». «...A finales del siglo VIII surgió la doctrina del adopcionismo, nacida en tierras pirenaicas para ganar adeptos entre los musulmanes. Jesucristo era hijo de Dios por adopción, no por naturaleza, y de ahí el nombre que tomó. El abad Beato de Liébana y los teólogos carolingios lograron la condenación de esta herejía».

Recordemos que luego de las Cruzadas, «la feudalización de la jerarquía eclesiástica implicó la de la Iglesia en general y el clero experimentó una grave crisis que no empezó a superarse hasta la segunda mitad del siglo XI». No tendría sentido este párrafo, si no fuese que como secuencia de los acontecimientos posteriores, nacen los Gremios de Constructores teniendo como origen la denominada «Revolución urbana» entre los siglos X y XIII en toda Europa occidental. Estos gremios o asociaciones ya se conocían desde la época carolingia. Según algunos autores, la masonería se habría originado en estas asociaciones, en especial las que se hallaban bajo el dominio de las cofradías, consideradas organizaciones de ayuda mutua con carácter religioso. No vamos a comentar esta hipótesis, a fin de no confundir a nuestros lectores.

Siguiendo con el argumento de las herejías, debemos destacar entre ellas a los cátaros. Para sintetizarlo, digamos que los Cátaros (gr. katharós, puro) herejes de los siglos XI y XII, afirmaban la existencia de los dos principios universales, el bien y el mal, rechazaban los sacramentos y el culto a las imágenes, atacaban a la Iglesia y justificaban el suicidio. Su género de vida era de una gran sencillez.

Coloco en este trabajo tales referencias, sintetizando los frecuentes e históricos cuestionamientos a la Iglesia (congregación de fieles, estado eclesiástico, jerarquía de orden, gobierno eclesiástico, jerarquía de jurisdicción) y a su doctrina, que provienen desde el comienzo mismo del cristianismo, puesto que el gnosticismo o los gnósticos ya existían hasta el Concilio de Nicea y tal vez haya sido una de las razones fundamentales que lo promovieron, además de la necesidad que de ello tenía Constantino.

El problema más sugestivo que surge hoy de aquél Concilio, es el de la legitimidad de los 4 Evangelios «canónicos» que integran el Nuevo Testamento, puesto que sabemos de la existencia de los denominados «apócrifos» y el descubrimiento, por estos días, del denominado «Evangelio de Judas» que, aunque aún no se haya dicho, plantea una nueva herejìa a las ya aparentemente superadas.

Lo cierto es que tras los sucesos editoriales que no se circunscriben al «Código Da Vinci» de Dan Brown, sino que se suman a las hipótesis de otros autores tales como Javier Sierra; Esther de Boer; Enrique de Vicente; Michael Baigent; Richard Leigh; Jersús Avila Granados; David Zurdo; Angel Gutierrez; Romain Sardou; Jasper Rydley; Dan Burstein; Arné de Keijzer; Karfem Amstrong y Christopher Knigth y Robert Lomas, en lo atinente a la masonería y su origen, como Michael Baigent, Richard Leigh y Henry Lincoln, en lo relativo a «El enigma sagrado» que comenzó la problemática del Linaje hereditario, emerge la «masifica-ción» divulgadora de una temática que se hallaba circunscripta a un selecto ámbito de opinión.

Hago mención de la masonería en estas reflexiones, debido a que pareciera surgir tanto de los textos de Dan Brown, como del film sobre «El Código...», cierta relación de la masonería y los Templarios a través de la capilla de Roslyng, como de la masonería con el Priorato de Sión, institución esta última de sugestiva existencia, ya que emerge como presunta «custodia» del linaje de Jesús a través de María Magdalena.

Sin embargo, sería temerario acoderar a la Orden masónica tal como la observamos hoy día, con actividades presuntamente conspirativo-religiosas del carácter mencionado por Dan Brown, teniendo en cuenta las originarias, -sea cual fuere ese origen-, tan manoseado por variopintas historias sobre cómo surgió la Orden desde el polvo de argamasa y mazazos de los canteros en tiempos medievales, a las imaginarias que circulan vorazmente hoy día.

Lo cierto es que a consecuencia del libro de Dan Brown y el publicitado film, -que entre otras cosas respeta taxativamente el contenido del libro- hemos podido observar la multiplicidad de «comentarios» sobre ambas obras, que los medios de difusión han desarrollado a lo largo del tiempo en el que sobrevive el tema.

De tal manera, repetimos, hemos advertido las ingeniosas «solapeadas» a ritmo de «refrito»(4), que los medios no se han cansado de distribuir entre sus lectores. Y es allí donde podemos colegir la ausencia de conocimientos históricos no solo sobre el particular, sino sobre la historia en general. De lo que no experimentamos asombro, en nuestro país, si tenemos en cuenta las currículas de la educación Argentina de los último 45 años en esa materia. No, naturalmente, circunscribiéndonos a la Historia Argentina, sino con extensión a la Historia Universal...

Lo cierto es que los comentarios han sido parcializados por la influencia directa de la clerecía en particular, de algunas Jerarquías de la Iglesia, de curas de parroquia con olor a incienso de sacristía y en general, expresando un rechazo hasta visceral, sobre algo que no parecen saber y no conocen y fundamentalmente, a contracara de lo que autoridades bíblicas, estudiosos del tema, historiadores e investigadores al menos respetan, por tratarse de temas debatidos con mucha anterioridad a la «revelación» mediática de Dan Brown... Existiendo, por lo demás, y como mocionamos, mucha literatura al respecto.

Naturalmente que el «Código Da Vinci» da mucho que hablar e insta a profundizar su, digamos, mensaje.

El film ha sabido respetar -no sabemos si por intención o por causalidad- el contenido del libro. Y de él se plantea un gran problema de conciencia para muchísimos creyentes que observan de qué manera un escritor al que se lo anatematiza de imaginero y a su mensaje de «ficción», intenta penetrar a través de documentación fidedigna en un tema que la Iglesia rechaza como herético.

A ciencia cierta sabemos de la existencia hacia mediados de la Edad Media, del Priorato de Sion y el listado de Grandes Maestres que registra el libro, parece ser coherente con los nombres y las fechas de sus integrantes. Y la presencia entre los Grandes Maestres del Priorato de Leonardo Da Vinci, absolutamente comprensible y hasta explicable, dado que, lamentablemente, en la obra de Dan Brown este no parece conocer o al menos no lo dice, que Leonardo Da Vinci, junto con otros «sabios» renacentistas, formaron las enigmáticas «Academias» en cuyo seno se materializó la masonería en su versión Progresista Universal del Rito primitivo, de la que fue su creador...

De manera que no resulta ni extraño, ni misterioso, ni fuera del contexto en el que desarrollaba sus actividades Leonardo, el que tuviese no solo «conocimiento» del tema de María Magdalena (o María Magdala...), su posible descendencia y el Linaje que se intentaba proteger. «Ultima cena» dixit...

Una observación curiosa al respecto, resulta ser el final de la obra de Dan Brown. El hecho de que Sophie, la protagonista con Langdon resulte al final la «heredera del Linaje», y su vinculación consanguínea con los Saint-Cler o Sinclair, constructores de la capilla de Rossling, puede que incite a pensar en un «paso en falso» a la estructura de la obra. Pero seguramente la «ficción» a la que se desea colocarla, resulta de verosimilitud con tal final tal vez decididamente controvertido.

También podemos observar el hecho de la búsqueda del sepulcro de María Magdalena, que luego del recorrido catedralicio y eclesial resulta ser supuestamente hallado en el Centro «piramidal» Pompidou de París. Se trata, no cabe duda, de un artificio en el film. Porque pareciera que emerge de esa búsqueda el meollo de la obra, cuando en realidad el centro de toda ella subyace en el «código» que ingeniosamente permite resolver el enigma -solo para Langdon y Sophie- de la sepultura de los restos de María Magdalena... Pero, mirando con mayor detenimiento y profundidad en la lectura, en realidad debiera revelar el árbol genealógico cuya búsqueda parece ocupar y preocupar durante el transcurso de la «novela», al Opus Dei.

Podemos inferir que además del planteo sencillo sobre la posibilidad de un linaje de Jesús a través de María Magdalena, cuyos atributos y condición de prostituta fuesen inventados más o menos por el Concilio de Nicea o poco después, existe el misterio del enigmático fresco de Leonardo «La última cena», en el que los «signos» que se mencionan en el libro no son nada cuestionables. Basta admirar con ojos inquisitivos la obra, para advertir dos de los «misterios» allí plasmados, como son la ausencia de copas -una de las cuales hubiera sido el Santo Grial- y otra la curiosa presencia a la derecha de Jesús, de un apóstol de cabellera roja, muy parecido a una mujer... Que, es necesario resaltar, no parece haber sido «pintado» por casualidad por un genio como Leonardo.

Hoy ningún exegeta bíblico puede negar, documentadamente, que los primeros cristianos conocían la importancia de María Magdalena en el decurso de la vida del Nazareno. Ahí están los «Evangelios apócrifos» en los que su presencia no solo no pasa desapercibida, sino que incide sobre los seguidores de Jesús, al punto de concitar en ellos «celos» por la preferencia que El tenía para con ella. También constituye una revelación el Evangelio de María Magdalena, cuyo contenido es indispensable tener en cuenta.

Luego advertimos en el libro «El Código...» una versión interesante de los Templarios, que va mucho más allá de cuanto se viene «testimoniando» al respecto de los «herederos» de la Orden, su relación con la masonería irlandesa luego de la persecución y los misterios que devienen del aún no hallado «tesoro» de la Orden.

En un artículo que publiqué alrededor de fines de los años 60´ y que ha sido reproducido por el Boletín Temple, distribuido por Templespaña que titulé «El misterio de los Templarios», formulé las preguntas que suelen incentivar a los interesados, relativas al misterio de lo que hallaron los caballeros que conducidos por Hugues de Payns en las ruinas del Templo de Herodes, bajo cuyos cimientos se encuentran los restos del Templo de Salomón. Podemos agregar que el origen de todo este tema se encuentra en que Hugues de Payns emprende el viaje con ocho caballeros, apoyado por Etienne Harding y san Bernardo, «luego» de la Primera Cruzada, de la que participó hasta su regreso a Francia en 1104.

Este suceso promueve muchos interrogantes. Pero esencialmente este ¿Que cosa conoció Payns en Jerusalén, que lo incentivó a realizar luego la «expedición» y las excavaciones que realizaron posteriormente a la Primera Cruzada...? ¿Fue su contacto con los musulmanes? ¿Con cristianos...? ¿Con hebreos ortodoxos y con cabalistas?

(Resultará sumamente interesante leer con detenimiento el artículo «El Renacimiento y el origen de la Francmasonería» que publicamos en la página 20 de esta edición).

Los cambios sociales, tecnológicos, especialmente arquitectónicos e incluso religiosos que se promovieron luego que los 9 caballeros regresaron a Francia, testimonian la existencia de «...un conocimiento cuyo origen debió estar dado por los documentos que hallaron en las excavaciones que realizaron ¨bajo las antiguas caballerizas del Templo de Salomón, donde fueron alojados por Balduino II rey de Jerusalén». Sabemos que el rey Balduino II luego trasladó a los caballeros a la Torre de David, cediéndoles su antigua residencia.

Debemos mencionar que en ese sitio se alzaban, como hoy, las mezquitas de al-Aqsa y de Qubbat al Sakkra, más conocida como Cúpula de la Roca. Este lugar fue utilizado por los Templarios como Iglesia y la mezquita de al-Aqsa como residencia y presbiterio hasta 1244, en que se perdió la ciudad Santa.

Lo que hallaron en sus excavaciones nos es desconocido. Seguramente San Bernardo y la Orden citersense fundada por Étienne Harding, abad de Citeaux, fueron encargados de la «contención y estudio» de aquellos valiosos documentos cuyo contenido, no cabe duda hoy, promovieron cambios fundamentales en su época. Esos documentos es posible y hasta probable, debían de contener el compendio de conocimientos antiquísimos, que pueden remontarse al Éxodo, la huida del pueblo hebreo de Egipto.

Pero también resulta inteligente colegir que algunos pudieron tener relación con los acontecimientos protagonizados por el Galileo antes, durante y con posterioridad a su crucifixión, resurrección y nacimiento del movimiento protagonizado por los primeros cristianos.

La leyenda del «Santo Grial» nace, curiosamente y según muchísimos escritores y estudiosos, en los monasterios cistercienses y de la mano de san Bernardo, quien fue un permanente difusor del tema del Santo Grial. Los romances de caballería, que la relacionan con el Santo Grial, precisamente nacieron en aquellos monasterios.

La obra de Dan Brown promueve la interesante interpretación, de que el Santo Grial no es una copa en la que Jesús transmutó el vino en sangre, sino «la sangre que se transmitió a través de María Magdalena, en la presunta descendencia que con ella habría tenido Jesús». Esto, naturalmente, desata pasiones, anatemas, acusaciones de blasfemia y otras lindezas emparentadas con la intolerancia manifiesta de las clerecías, pero no llega a desentrañar el misterio planteado tanto por Dan Brown, como ya hemos mencionado, como de un vasto número de autores que así lo mencionan y difunden.

Lo cierto es que la reacción no tan multitudinaria, -como algunos medios anunciaron-, se produjo en algunos sectores un tanto fundamentalistas y en el caso de los medios televisivos del país con la intervención de un presbítero católico que en realidad careció de argumentos para defender la posición de los indignados, un prudente rabino que no se metió en camisa de once varas y un ignoto representante de la masonería que, permítanme decirlo, no estuvo a la altura ni del tema ni de sus responsabilidades.

En algunos casos de medios gráficos, la evidencia mencionada al principio de esta nota, en el sentido de que se «solapeó» el comentario y en medios radiales reportajes a «sesudos universitarios con título mas bien deshabilitante» que, incluso, reconocieron no haber leído el libro y menos aún visto la película. No obstante lo cual, se derramaron en objeciones o elogios carentes de todo fundamento.

Es que en nuestro país la libertad de prensa es confundida con la libertad de empresa y las responsabilidades emergentes se diluyen en la inobjetable impunidad con que la mediocridad ambiente nos calcina...

Sin embargo, debo reconocer que el diario La Nación, en su suplemento «enfoques», publicó una valiosa nota de Teresa Baisuli, titulada «El Código de la intriga, Religión y Marketing», en el que entre otras cosas señala que «El supuesto matrimonio de María Magdalena no escandaliza tanto como podría suponerse y pocos creyentes, según las encuestas posteriores al estreno, admiten que la película los llevo a revisar su fe».

Al referirse a los «Evangelios apócrifos», Teresa Baisuli los menciona como «...una serie de códices encontrados en Egipto a fines del siglo XIV y mediados del XX, donde el novelista se apoyó para inventar la fantasiosa historia sobre el matrimonio de Jesús y María Magdalena». Y luego se pregunta ¿Qué hay de cierto de todo esto en los evangelios apócrifos?, respondiéndose «...absolutamente nada...». Con lo que nos deja un tanto desconcertados, pues sorprende la datada inexactitud de los hallazgos (salvo que durante el Concilio de Nicea se hayan aprobado los 4 Evangelios denominados canónicos, «suponiéndose» la existencia de los demás descartados...) y al menos a la conclusión la consideramos parcial, porque existe una contradicción flagrante con lo que sigue.

Porque reconoce que a la «Luz de estos escritos... emerge una María Magdalena muy distinta de la que se creía conocer. Una mujer que no habría sido ninguna «prostituta arrepentida» (calificación que corrió por cuenta del papa Gregorio Magno, en el siglo VI), sino discípula dilecta de Jesús una de las favoritas para liderar el incipiente movimiento cristiano en el inicio de una nueva era. Además -enfatiza- de testigo privilegiada de la resurrección de Cristo».

Lo del hallazgo de manuscritos a fines del siglo XIV y mediados del siglo XX, es cosa aparte y tiene otras connotaciones más acordes al ámbito de la exégesis bíblica, tal como ocurre con la excesiva demora en dar a conocer públicamente la totalidad del contenido de los manuscritos de Qumran.

Una de las cuestiones sumamente interesante de interrogarse, es la afirmación de Francisco García Bazan, -investigador del Conicet y traductor del copto al español de la biblioteca Nag Hammadi (los códices hallados en Egipto)- entrevistado por la autora de la nota de La Nación, el que refiriéndose a uno de los párrafos del Evangelio apócrifo de Felipe, dice que allí se consigna que «El salvador la amaba más que a todos sus discípulos y la besaba frecuentemente en la boca». Para agregar luego que «Esto no tiene ninguna connotación sexual. Para los gnósticos, besar a alguien en la boca era una forma de generación espiritual de transmitir una sabiduría especial».

Con lo que planteada la existencia en el seno de los primeros cristianos del «gnosticismo», habría que determinar con exactitud académica la certeza de tales afirmaciones, teniendo en cuenta la verdadera doctrina gnóstica de aquellos cristianos y no la «interpretación» gnosticista existente en la actualidad.

La autora del comentario se pregunta entonces ¿Quiénes eran los cristianos gnósticos? y de su respuesta podemos colegir, seguramente, nuevos interrogantes que, por su naturaleza, explican o al menos permiten elucidar a donde apunta Dan Brown en la obra. La respuesta fue: «Eran aquellos que practicaban el gnosticismo, una corriente filosófica muy difundida durante los tres primeros siglos de nuestra era, según la cual la única forma de salvación no es por Obra de Dios sino a través de un conocimiento (gnosis) reservado a unos pocos. En el año 180 d.c. fueron declarados herejes, y la mayor parte de sus documentos se perdieron».

La mass media seguramente poco sabe o se interesa por estas cosas. De allí el desconcierto de millones de creyentes frente al «Código Da Vinci» y su trama, a la que seguramente consideran de ficción, cuando no herética o blasfema. Incluso dentro de la Orden masónica, donde respiran por no decir conspiran, sectores afanosamente reconciliadores con la Iglesia Católica unos, mientras otros procuran darse a conocer ante la opinión pública sin el manto de comecuras que teníamos como sayo los masones. Aunque el anticlericalismo de antiguos masones estuviese plenamente justificado ante las tropelías de los clérigos contra los que se opinaba.

Todo es lícito, ciertamente, porque se trata de nuestra libertad de opinión y de conciencia.

Pero en decisiones tan particulares como la que se advierten, todo es lícito menos la soberbia de creer que la forma piramidal de administrar la Institución, otorga a la cúspide facultades y poderes de decisión, que solo la Asamblea de masones y el consenso del pueblo masónico debieran determinar. Hoy se escuchan voces que sacralizan la palabra de líderes masónicos y establecen unicatos de opinión que desvirtúan el sentido librepensador que surge de la esencia doctrinaria de la Orden. Mientras que en el seno de los Talleres o fuera de ellos, se condiciona o prohíbe el debate sobre políticas no consensuadas.

El «Código Da Vinci» conlleva otros códigos. No solo los que surgen de la trama, sino tambièn de las referencias históricas dentro de las cuales subyacen los misterios como el de los Templarios, los masones, el priorato de Sion, el Opus Dei, el Gnosticismo y las actuales ramificaciones y tendencias de la denominada «Tradición primordial», junto a toda la saga de variopintas derivaciones de misticismos(5) practicados por múltiples sectas, movimientos, heterodoxias habidas, actuales y por venir.

Además del artículo de La Nación que comentamos, se habla del «fuerte revisionismo al cristianismo», sin que surjan estos, similares al Islamismo y al Judaísmo.

Según lo consigna el diario, «Para Omar Abud, secretario de la Asociación Árabe Argentina Islámica, «No existe un ámbito de duda sobre el Corán. El mismo ejemplar que circuló antes es el que circula ahora, no hay textos alternativos. Se sabe que Mahoma se casó, tuvo hijos... Lo que si se da entre musulmanes son luchas intestinas dentro del califato, por ejemplo entre chiitas y sunnitas, pero ambas escuelas jurídicas tienen el mismo libro, y la diferencia de interpretación es sutil». Y acto seguido se agrega que «Por el contrario, el rabino Abraham Skorka, rector del «Seminario Rabínico Latinoamericano M.T. Meyer», asegura que el judaísmo está acostumbrado a la constante interpretación de los textos. «La cuestión dialéctica, la búsqueda de la verdad -sostiene- y el análisis de las distintas posibilidades exegéticas, forman parte íntegra del ser judio: estamos acostumbrados a discutir». Una broma se desliza y el rabino Skorza dice: «...donde hay dos judíos hay por lo menos tres ideas».

Estas referencias indican, -tal vez no precisadas para abarcar la totalidad de las problemáticas religiosas-, al menos la tolerancia que surge de lo razonable por sobre la intolerancia de los dogmas. Si con la edición de un libro como «El Código Da Vinci» y el film homónimo no se ha producido un Tsunami devastador por sobre la superficie del catolicismo romano o el cristianismo protestante, es porque la Humanidad se encuentra en franca evolución intelectual, a pesar de la mediática desinformante, la mediocridad creciente y los condicionamientos dogmáticos de las clerecías.

Los cambios que se operan en el planeta, que son tecnológicamente asombrosos, pero humanamente avasallantes en la perfidia que conllevan por la violencia, la injusticia, la desigualdad, la inequidad y los males que oprimen a millones de seres humanos, no pueden detenerse ya, como en el pasado, a causa de la multiplicidad de factores esclavizantes. La humanidad avanza al unísono de la «globalización»... de las comunicaciones y no al unísono de los ecos del neoliberalismo que globaliza la pobreza, la miseria y la exclusión.

En contrapartida a la miseria espiritual e intelectual del medioevo, la cultura intelectual se impone lenta pero seguramente en nuestro tiempo y ficciones o intencionalidades como el «Código Da Vinci», permiten a millones de ávidos ciudadanos conocer, saber y adquirir certezas por sobre las dudas, sencillamente pudiendo acceder al conocimiento sin tener que someterse al arbitrio de censores consuetudinarios... Y abocarse a la búsqueda y la información. Porque no cabe duda, la duda es la mejor terapia para acercarnos a la Verdad.

Por Ricardo E. Polo : .
Mar del Plata, mayo 29 de 2006
Edición 76 de la revista Hiram Abif

Notas:
(1) Solapear consiste en redactar el comentario de un libro, a través del condensado que suele colocarse en las solapas o contratapas de la obra, generalmente redactados por la Editorial y otras por algún escritor de nota.
(2) herejía, (gr. hairesis, acción de escoger y también escuela filosófica o religiosa) Doctrina contraria a los dogmas de la Iglesia, sostenida con pertinacia por un hombre bautizado. Sentencia errónea contra los principios de una ciencia o arte. Disparate, error.
(3) Iconoclasta: (gr. Eikonoklastes icono -+klao, romper)Hereje que niega el culto debido a las sagradas imágenes, (esp. de una secta bizantina). Perteneciente o relativo a este movimiento o a su doctrina. Que no respeta los valores tradicionales en cualquier actividad humana.
(4) Texto rehecho o de nuevo aderezado; especialmente refundición de una obra dramática u otro escrito, mediante el que se comenta o sintetiza un texto en las redacciones de diarios y revistas.
(5) Misticismo Estado extraordinario de perfección religiosa que consiste esencialmente en cierta unión inefable «del alma con Dios por el amor». Doctrina religiosa y filosófica que enseña la comunicación directa entre el hombre y la divinidad, en la visión intuitiva o en el éxtasis.

Teoría acerca del origen de la Masonería


Por el R:. H:. John Hamill, Bibliotecario y Curador de la Gran Logia Unida de Inglaterra y Past Master de la Logia de investigación Quatuor Coronati N° 2076.


Pologo

Desde hace 6 años, la Revista Hiram Abif, ha desarrollado una intensa actividad informativa, desentrañando cuestiones que, desde remotos tiempos, han sido polémicas dentro de la Masonería. Quienes estudian e investigan su contexto histórico, saben que los primeros grados de la Orden están concebidos como una escuela primaria, mediante la cual y con el método del «Simbolismo», se va concientizando al masón, a fin de que pueda ir comprendiendo el espíritu
conceptual que irá constituyendo su personalidad institucional. Sin embargo, ocurre que por razones no bien explicadas, se ha creado una suerte de «mitología» que a la postre y por no suficientemente «aireada», se ha transformado en creencias cuasi dogmáticas, que nada tienen que ver con la realidad histórica. Uno de los mitos más arraigados es el de haber difundido que la pureza doctrinaria, se encuentra en la Gran Logia Unida de Inglaterra, a la que se concibe algo así como el «Vaticano» de la masonería. Por eso, editamos hoy esta versión histórica de la Orden, escrita nada menos que por el R:.H:. John Hamill, Bibliotecario y Curador de la Gran Logia Unida de Inglaterra y Past Master de la Logia de investigación Quatuor Coronati N° 2076. Suponemos que luego de la lectura del trabajo, los HH.. podrán consensuar lo expuesto por este R:. H:. británico y algunas teorías difundidas en nuestro entorno, porque el texto de lo que el R:. H:. John Hamill propone, es lo que nosotros aceptamos como válido dentro de las premisas que permanentemente sostenemos. Ricardo E. Polo



¿Cuándo, Por qué y Dónde se originó la Francmasonería?

Solamente existe una respuesta a estas tres preguntas: no lo sabemos. Y ello a pesar de todo el papel y la tinta que han corrido en aras de su estudio. De hecho estas cuestiones fundamentales han sido bastante oscurecidas por varios historiadores Masónicos muy bien intencionados, pero muy mal informados.
Hace tan solo poco más de un siglo que los historiadores Masónicos británicos comenzaron a examinar con visión crítica la historia tradicional del Oficio(1), la cual había sido escrita por sus predecesores durante los 150 años anteriores. Al encontrar dicha «historia» poco satisfactoria, comenzaron a buscar evidencia documentada directa de la Masonería Operativa, anterior a la formación de la primera Gran Logia de Inglaterra en 1717. Sus investigaciones y sus escritos no se detuvieron, sin embargo, la permanente aparición de obras pertenecientes a lo que podría denominarse la escuela de historiadores Masónicos mística o romántica (en el auténtico sentido de la palabra), generó aún mayor confusión.
Existen, por lo tanto, dos enfoques principales de la historia de la Francmasonería:
El enfoque auténtico o científico, el cual construye o desarrolla su teoría a partir de hechos verificables y documentación de origen comprobado, y el enfoque no auténtico en el cual se intenta colocar a la Francmaso-nería dentro del contexto de la tradición de los Misterios correlacionando las enseñanzas, la alegoría y el simbolismo del Oficio, con sus homólogos pertenecientes a las diversas tradiciones esotéricas. Para complicar aún más las cosas, existen opiniones divididas dentro de las dos escuelas principales que se acaban de señalar.
El Francmasón común deriva del propio ritual sus primeras nociones de la historia del Oficio. A medida que va progresando en su conocimiento de las ceremonias, aprende que durante la construcción del templo del Rey Salomón en Jerusalén, los constructores calificados (albañiles o masones), se dividían en dos clases: Aprendices y Compañeros. Todos trabajaban bajo las órdenes de tres Grandes Maestros (el Rey Salomón, Hiram -Rey de Tiro- e Hiram Abiff), los cuales compartían ciertos secretos, conocidos tan solo por ellos tres. Aprende, asimismo, que esos secretos fueron perdidos con el asesinato de Hiram Abiff -asesinato que se produjo debido a su negativa de divulgar los secretos- y que se adoptaron ciertos secretos en substitución de los primeros «hasta que el tiempo o las circunstancias restauren los secretos originales.»
Del ritual se deduce inmediatamente que la Francmasonería ya existía y estaba establecida en la época del Rey Salomón y que ha permanecido desde entonces como un sistema intacto. El candidato comprende pronto que el ritual no contiene una verdad histórica o literal, sino una alegoría dramática mediante la cual se transmiten los principios y axiomas fundamentales del Oficio.
La primera historia del Oficio apareció, con sanción oficial, como parte de las primeras Constituciones(2) compiladas y publicadas en nombre de la primera Gran Logia por el Reverendo Doctor James Anderson en 1723.
La obra de Anderson consiste principalmente en la historia legendaria del Oficio de los constructores, desde Adán, en el Jardín del Edén, hasta la formación de la primera Gran Logia de Inglaterra en 1717. Anderson no efectúa distinción alguna entre Masonería Operativa y Masonería Especulativa, con lo cual quedó implícito que la una era la continuación de la otra. Anderson ha sido criticado con frecuencia por su historia; pero esas críticas no son justas con él. Él no pretendía escribir una historia en el sentido en que la entendemos actualmente, sino que se proponía producir una apología que estableciera una honorable filiación para una institución relativamente nueva. Él ni siquiera afirmó haber escrito una obra original, sino que, como lo explicó en la segunda edición de las Constituciones (1738), simplemente resumió las antiguas Constituciones Góticas(3).

Fue de ellas que él re-tomó las tradiciones según las cuales las Logias de Francmasones habían existido desde tiempos antiguos; igualmente retomó de allí la idea de que varias personalidades bíblicas históricas, y otras puramente legendarias habían sido patrones, promotores o Grandes Maestros del Oficio así como de que un cierto príncipe Edwin había convocado una gran asamblea de Masones en York hacia el año 926 de la era cristiana(4). Durante dicha asamblea les habría otorgado una constitución y les habría ordenado reunirse trimestralmente para gobernar sus Logias. Se da la impresión de que la Gran Logia o Asamblea siguió existiendo en forma ininterrumpida desde esa fecha hasta 1717.
De no haber producido Anderson una versión revisada y considerablemente aumentada de su historia para la segunda edición de las Constituciones, la versión de 1723 hubiera sido aceptada por lo que en realidad era: una apología construida a partir de la leyenda, el folklore y la tradición.
En la edición de 1738, Anderson parece haberle dado, desafortunadamente, rienda suelta a su imaginación, pues construyó una detallada «historia» de la Masonería Inglesa desde la supuesta Asamblea de York, hasta la resurrección de la Gran Logia en 1717 y la continuó inclusive hasta 1738.
Para Anderson los términos Geometría, Arquitectura y Masonería eran sinónimos. Cualquier monarca inglés o personalidad histórica que de cualquier manera hubiera patrocinado arquitectos o Masones, fue ubicado en su lista, bien sea como un Gran Maestro o, por lo menos, como un Gran Vigilante de la Francmasonería. Con el fin de «comprobar» el antiguo e ininterrumpido linaje de la Institución, Anderson aseguró que la unión de las cuatro Logias de Londres para formar una Gran Logia en 1717, no había representado la creación de una nueva organización, sino que había sido la restauración(5) de una antigua organización que había caído en «descomposición», debido a la negligencia de su Gran Maestro Christopher Wren.
Se trata de una aseveración sorprendente, a favor de la cual no existe evidencia, especialmente por cuanto en la versión de 1723 no se menciona ninguna restauración y el nombre de Sir Christopher Wren tan solo figura en una nota al pie de página, como el Arquitecto del Teatro Sheldoniano de Oxford.
Curiosamente, Wren vivía aún cuando apareció la versión de 1723; pero ya había fallecido cuando Anderson emprendió sus revisiones, de modo que el interesado no tuvo oportunidad de objetar.
Debido a que la historia escrita por Anderson fue publicada con la sanción de la Gran Logia, se le atribuyó el carácter de historia sagrada, tanto más por cuanto su contenido no fue impugnado por quienes tomaron parte en los eventos de 1717. Su trabajo resultó de tan grande aceptación que continuó siendo publicado reiteradamente sin alteraciones, simplemente con actualizaciones, en todas las subsiguientes ediciones de las Constituciones de la Gran Logia hasta la última edición de 1784.

Fue plagiado, además, por los diversos editores de unos manualitos publicados en el siglo XVIII, los «Compañeros de Bolsillo de los Francmasones»(6) (Freemasons’ Pocket Companions), y formó la base de la sección histórica de las Ilustraciones acerca de la Masonería de William Preston hasta en la decimoséptima edición (póstuma) de 1861, editada por el Rev. Dr. George Oliver. Hubo planes para incorporarlo en las ediciones del Libro de las Constituciones de la Gran Logia Unida de Inglaterra, fechadas en 1815, 1819 y 1827.

Se anunció, en ese entonces, que las porciones del libro publicadas constituían una segunda parte y que se publicaría en una primera parte la historia de la Francmasonería. Afortunadamente la primera parte en cuestión nunca se publicó. Con la exportación a América del Norte de las Constituciones de la Primera Gran Logia y las Ilustraciones de Preston y su traducción al Francés y al Alemán, la mala información de Anderson recibió una amplia divulgación y ejerció así un profundo efecto sobre la concepción que se tuvo acerca de la historia del Oficio, así como sobre la consiguiente actitud hacia el tema, actitud que subsistió hasta bien entrado el siglo XIX.
En verdad, la ausencia de una diferenciación por parte de Anderson entre Masonería Operativa y Masonería Especulativa iba a marcar los enfoques de la historia del Oficio por espacio de muchas generaciones, y puede decirse que dio lugar al deseo de establecer un vínculo directo entre ambas, tan pronto como la escuela auténtica inició su aproximación crítica a la historia aceptada de la Orden.
Aunque la aproximación de los escritores de la escuela auténtica aparece como una investigación científica, los métodos empleados por ellos no serían aceptados actualmente como científicos.
A pesar de que ellos examinaron cuidadosamente y comprobaron el origen de cada fragmento de evidencia que apareció, y que sus áreas de investigación se limitaron a los registros y documentos arquitectónicos, de construcción y corporativos, de hecho su trabajo reviste la apariencia de una búsqueda de evidencia susceptible de encajar dentro de una teoría preconcebida.

Dispuestos a probar la filiación directa entre la Masonería Operativa y la Masonería Especulativa a través de una fase transicional, ensamblaron fragmentos de información procedentes de varias partes de las islas británicas, fragmentos que parecían formar eslabones en su cadena de descendencia.
Al proceder de esa manera, con frecuencia sacaron la evidencia de su contexto y efectuaron suposiciones para las cuales existía apenas una tenue posibilidad de substanciación. En particular, asumieron la existencia de una uniformidad de condiciones y de actividades en Inglaterra, Irlanda y Escocia e ignoraron así las particulares circunstancias sociales, culturales, políticas, legales y religiosas que marcan diferencias cruciales entre estos países.
No tomaron en cuenta, por ejemplo, que hasta la Ley de Unión de 1707, Inglaterra y Escocia, aunque ligadas a través de la Corona desde 1603, eran países separados, que solamente compartían una frontera común y que los eventos ocurridos en un país, no tenían necesariamente un paralelismo en los países vecinos.

Sin embargo, su teoría era tan persuasiva, tan bien escrita y fue tan divulgada, que su interpretación acerca del desarrollo transicional de la Masonería Operativa a la Masonería Especulativa ha estado peligrosamente cerca de ser aceptada como un hecho incuestionable. Es necesario enfatizar nuevamente que se trata tan solo de una teoría.
En Escocia encontraron evidencia innegable de la existencia de Logias operativas de talladores de piedra. Dichas Logias se definían desde el punto de vista geográfico (territorial) y constituían unidades de control de la actividad operativa con el respaldo de leyes estatutarias. También obtuvieron evidencia indiscutible de que las Logias Operativas escocesas comenzaron a admitir, durante el siglo XVII, miembros no operativos en calidad de Masones aceptados o gentilhombres Masones (ac-cepted or gentlemen masons) y que a comienzos del siglo XVIII, en algunas Logias los Masones aceptados habían pasado a predominar.

Estas Logias, a su vez, se convirtieron en logias Especulativas, mientras que las otras mantuvieron su carácter puramente Operativo. Las Logias Especulativas eventualmente se unieron para formar la Gran Logia de Escocia en 1736.
Investigadores de la escuela auténtica también descubrieron referencias claras acerca del uso en esas Logias de una palabra Masónica(7) y de modos secretos de reconocimiento que le permitían a los Masones opera-tivos de buena fe, obtener trabajo o sustento cuando viajaban al territorio de otra Logia. Al unir esos hechos los historiadores románticos parecían contar con pruebas de una transición gradual de la Masonería Operativa a la Especulativa.

La falla de su razonamiento consistía en suponer que al no ser operativos los Masones aceptados en las Logias operativas escocesas, entonces tenían que ser necesariamente especulativos, o que por lo menos debía existir una implicación acerca de la actividad especulativa de la Logia, derivada del hecho mismo de su aceptación.
Hasta la fecha no ha aparecido evidencia alguna que apoye dichos supuestos. De hecho la evidencia encontrada parecería señalar a los no operativos como simples miembros honorarios de las Logias, adoptados del mismo modo que hoy se adoptan prominentes personalidades como miembros honorarios de clubes, sociedades o instituciones con las cuales no tienen vínculos profesionales o vocacionales.
Cuando la escuela auténtica procedió a examinar los registros ingleses, sus investigadores no pudieron encontrar evidencia alguna de la existencia de Logias operativas. En tiempos medioevales la Logia de los operativos había consistido simplemente en una choza o depósito anexo al lugar de trabajo, en el cual guardaban las herramientas y tomaban descanso y refresco. Alrededor del año 1600 el sistema de guildas se encontraba prácticamente moribundo con la excepción de las Compañías de Caballerangos y Transportadores de Londres (London Livery Companies). Tampoco existía evidencia de una «palabra masónica» inglesa o de medios secretos de reconocimiento entre los operativos ingleses.
Toda la evidencia hallada acerca de la Masonería no operativa -o de aceptación- tenía un contexto no operativo y entre los nombres encontrados y que podían ser verificados y cruzados con otra evidencia, muy pocos tenían siquiera la más tenue relación con la construcción o la arquitectura.
La Masonería de aceptación (existen aún dudas acerca de si la Masonería del siglo XVII puede denominarse especulativa), sencillamente parece haber surgido en Inglaterra como una organización nueva sin ninguna conexión previa con el oficio operativo. A pesar de esta carencia de pruebas la escuela auténtica ensambló conjuntamente los hallazgos hechos en Escocia e Inglaterra y construyó la teoría de la transición operativa-especulativa acerca de los orígenes de la Francmasonería(8), sin tener en cuenta las diferencias y discrepancias entre los dos conjuntos de evidencias.
Ante todo pasaron por alto, o ignoraron, el hecho de que la Masonería no operativa se estaba desarrollando en Inglaterra cuando las Logias operativas escocesas comenzaron a aceptar miembros no operativos. Si las Logias operativas escocesas constituyeron el medio de transición, ¿cómo podía existir ya en Inglaterra la Masonería puramente no operativa?
La búsqueda de un vínculo directo no se confinó a las Islas Británicas, ni al período de la denominada «Asamblea de York». Se hicieron intentos de encontrarle un parentesco clásico como descendiente de los Collegia Fabrorum romanos (las escuelas de constructores de la época), pues además la palabra «escuela» parecía llevar implícita la existencia de un culto filosófico o «mistérico» ligado a los constructores romanos. La leyenda de los Magistri Commacini (Maestros Comacinos), parecía brindarle un fundamento religioso al Oficio. Se afirmó que los hábiles y renombrados masones de la región del lago de Como, en el norte de Italia, poseían secretos tan recónditos susceptibles de ser comunicados a otros operativos, que fueron constituidos en una Orden mediante una bula papal (bula inexistente en la realidad). Se decía que habían recibido instrucciones de viajar por Europa para compartir sus habilidades y «misterios».

Es notoria la ausencia de evidencia acerca de su existencia real. Se revisaron diligentemente las tradiciones yregistros de los Steinmetzen alemanes y del Compagnonnage francés en busca de rastros de algún elemento especulativo, mas no se encontró ninguna. La evidencia nos remite siempre de nuevo a la aparición de la Masonería no operativa en Inglaterra durante el siglo XVII.
La teoría de una filiación directa de la Masonería operativa sigue teniendo sus partidarios, especialmente el difunto y muy reverenciado Harry Carr; pero algunos investigadores actuales que trabajan en la tradición de la escuela auténtica están inclinándose por considerar la probabilidad de un vínculo indirecto con los operativos(9). En vez de buscar las pruebas de una filiación directa, están explorando la posibilidad de que los fundadores de la Masonería especulativa se hayan encubierto bajo la apariencia de una organización o guilda para desarrollar actividades e ideas que era imposible practicar o profesar abiertamente en la época.

El período en el cual se cree que evolucionó la Francmasonería -finales del siglo XVI y transcurso del siglo XVII- se caracterizó por la estrecha relación entre la política y la religión. Durante esos años las diferencias de opinión en estas materias podían dividir las familias y eventualmente conducir a guerras civiles. Particularmente en lo que concierne a la religión, existían sanciones legales contra aquellos que decidían no seguir los dictados del Estado. Surgen por sí mismas, en consecuencia, dos ideas posibles en relación con el origen de la Francmasonería durante ese período.
Primero, que los fundadores eran un grupo opuesto a la intolerancia política y religiosa del Estado, que deseaban reunir hombres de diferentes concepciones políticas y religiosas pero que compartieran un objetivo de mejoramiento social. Puesto que se encontraban en una situación en la cual dichas concepciones eran consideradas subversivas, se restringía absolutamente la discusión de estos asuntos con quienes no fuesen miembros. Estos rasgos parecen haber existido desde que se originó la Francmasonería.
Segundo, que los fundadores eran un grupo de religión cristiana no conformista, que se oponía a la dominación de la religión por parte del Estado. Dicho grupo no se proponía deponer la religión predominante, sino que deseaba promover la tolerancia y la creación de una sociedad en la cual los hombres fueran libres de seguir los dictados de su conciencia en materia religiosa.
Existe un objetivo común en ambos grupos: la promoción de la tolerancia y la consiguiente creación de una sociedad mejor. El uso de la alegoría era una técnica didáctica común en la época: ¿qué mejor alegoría para representar la creación de una sociedad superior que la construcción de un edificio? Existía inclusive una metáfora bíblica a la mano: la construcción del Templo de Salomón.

Una vez establecido el marco alegórico, se seguía lógicamente el paso de adoptar la forma de una guilda o corporación de constructores. Así las reuniones se convirtieron en Logias, los oficiales principales pasaron a denominarse Maestro y Vigilantes y las herramientas de trabajo del tallador de piedras fueron utilizadas tanto por sus funciones materiales prácticas, como por su valor simbólico.

Una teoría alternativa de filiación indirecta ha sido presentada recientemente. Ella asocia los orígenes con los aspectos caritativos más que con los planteamientos filosóficos(10). Considera a la Francmasonería como un desarrollo del creciente movimiento de autoayuda surgido en el siglo XVII. Al no existir un sistema estatal de protección y seguridad social, aquellos que enfermaban o pasaban penalidades económicas dependían de la caridad local y de las rígidas estipulaciones de la Ley de Pobres. Diferentes agrupaciones gremiales comenzaron a organizar sus propios sistemas.

Cuando se reunían a departir amistosamente en tabernas y posadas, mantenían una caja a la cual los miembros aportaban cuotas durante cada reunión y de la cual los mismos miembros podían tomar dinero en tiempos de necesidad. En virtud de esa práctica, dichas agrupaciones recibieron el nombre de Clubes de Caja (Box Clubs).

La pertenencia a estos clubes estuvo reservada en un comienzo a los miembros de un gremio en particular, y existe evidencia de que en los clubes se utilizaron rudimentarios ritos de iniciación. Parece ser también que, al igual que las logias operativas escocesas, los Clubes de Caja comenzaron a admitir miembros que no estaban vinculados directamente con su gremio particular.

Se ha evocado la posibilidad de que la Francmasonería haya surgido originalmente tan solo como un Club de Caja para Masones operativos, los cuales posteriormente comenzaron a admitir miembros de otros gremios. La posibilidad de que la Francmasonería hubiese sido básicamente una sociedad de orientación gremial por la época de la creación de la primera Gran Logia en 1717, fue planteada por Henry Sadler(11).

Él sugirió que una lucha por el control de las Logias, tuvo lugar a comienzos de la década de 1720 entre los miembros originales de orientación gremial y aquellos que fueron llevados a las Logias por la influencia del Dr. John Teophilus Desaguliers y otros, y que la Francmasonería auténticamente especulativa no surgió sino cuando este último grupo ganó el control y comenzó a transformar a la Francmasonería de una sociedad de beneficios en un sistema de moral, velado en alegoría e ilustrado por símbolos».
También se ha buscado en otras organizaciones el origen de la Francmasonería. Una teoría ahora descartada pero que conservó credibilidad por largo tiempo veía en la Francmasonería la descendiente directa de los Caballeros Templarios medievales.

Se afirmó que, luego de la supresión de la Orden de los Templarios y de la muerte de Jacques de Molay, su último Gran Maestro en 1314, un grupo de caballeros escapó a Escocia. Una vez allí se reunieron en el misterioso monte Heredom cerca de Kilwinning y, temerosos de ulteriores persecuciones se transformaron en Francmasones, convirtiendo los supuestos secretos de los Templarios en los secretos de la Francmasonería.

Desafortunadamente para los partidarios de esta teoría, el misterioso monte de Heredom no existe (aunque había de constituirse en un elemento central de numerosos grados adicionales inventados en la Francia del siglo XVIII).
Tampoco es verídico que los Templarios hubieran sido perseguidos en Escocia. Formaron, por el contrario, parte de la vida política y religiosa de Escocia hasta la Reforma, siendo el Prior de Torpichen (el principal Priorato Templario de Escocia), por derecho propio, uno de los Lores Espirituales del gobierno escocés.

Sin embargo, la leyenda escocesa siguió ejerciendo su atracción romántica. El reverendo Dr. George Oliver declaró que poseía un manuscrito del siglo XVIII el cual se refería a lo que él denominó el Rito de Bouillon, un ritual de los tres grados azules, en el cual se le informaba a los recipiendarios que ellos eran descendientes de los Templarios.

El manuscrito de Oliver se conoce solamente en copias que datan del siglo XIX y un examen de su contenido muestra un ritual altamente desarrollado para los tres grados azules, el cual incorpora muchos de los cambios y adiciones rituales realizados después de la unión de las dos Grandes Logias inglesas en 1813.
Algunos han buscado los orígenes de la Francmasonería en el Rosacrucismo, ya sea como una manifestación británica de la fraternidad Rosacruz, o como una escisión de la corriente principal del Rosacrucismo(12). No es éste el lugar para discutir acerca de la existencia o no de una Fraternidad Rosacruz. Cualquiera que sea la verdad a ese respecto, lo cierto es que la idea Rosacruz se ha mantenido entretejiéndose en el pensamiento europeo desde su aparición a comienzos del siglo XVII.

Los únicos factores comunes a la Francmasonería y al Rosacrucismo son la idea central de la creación de una sociedad ideal y el uso de la alegoría y el simbolismo para impartir ese ideal a sus iniciados. Hasta allí llega la similitud. No existe un acervo común de simbolismo y ambos se desarrollaron a lo largo de caminos diferentes. No existe evidencia que demuestre un origen común o el desarrollo del uno a partir del otro.

Mucho se ha tratado de utilizar para estos efectos el hecho de que Elías Ashmole, el primer iniciado no operativo del que se tiene noticia cierta, también se interesaba en el Rosacrucismo; pero nada se dice de los demás Masones aceptados conocidos, que no tenían relación con la Rosacruz (ya fuese real o imaginaria), ni acerca de los Rosacruces declarados que no tuvieron vínculos con la Masonería de aceptación.
La escuela no auténtica posee cuatro enfoques principales, los cuales podrían ser clasificados como el esotérico, el místico, el simbolista y el romántico. Las cuatro aproximaciones tienen dos factores en común: la creencia de que la Francmasonería existe desde «tiempo inmemorial», y una aparente incapacidad para distinguir entre el hecho histórico y la leyenda. Las escuelas esotéricas y místicas están de hecho interesadas en la transmisión de ideas y tradiciones esotéricas, lo cual constituye en sí una línea de investigación válida.

Lo que ocurre es que al acercarse a su objeto convierten similitudes entre grupos muy separados en el tiempo en evidencia de una tradición continua transmitida de un grupo al otro. Es decir, en una especie de sucesión apostólica esotérica. Los seguidores de estas escuelas tienden también a profesar ideas heterodoxas acerca de la naturaleza y propósito de la Francmasonería, atribuyéndole implicaciones místicas, religiosas e inclusive ocultas que nunca ha tenido.
Los partidarios de la aproximación esotérica toman los principios, los rituales, las formas, los símbolos y el lenguaje de la Francmasonería y rastrean similitudes en los otros grupos (ignorando el hecho de que los principios y muchos de los símbolos son universales y no particulares a la Francmasonería). Suponen que esas similitudes no son fortuitas sino deliberadas y constituyen, por lo tanto, prueba de una tradición continua.

Colocan también gran énfasis en los grados adicionales, revistiéndolos de una antigüedad espuria y viendo en ellos un contenido esotérico y un simbolismo mucho mayores de los que jamás se intentó imprimirles. Al ver en el conjunto de las diversas ramificaciones de la Francmasonería un rito iniciático coherente, cosa que no es, la escuela esotérica la compara con otros ritos iniciáticos, encuentra similitudes -reales o impuestas- y supone un parentesco. John Yarker es probablemente el mayor exponente de esta escuela. Su opus mágnum, «Las escuelas arcanas» (Belfast, 1909), es un monumento a la erudición mal aplicada.

No solamente revela la amplitud de sus lecturas, sino también su dificultad para digerir, o en algunos casos incluso para entender aquello que había leído. A primera vista parecería que trabajase en la escuela auténtica ya que hace constante uso de «evidencia documentaria».

Un examen más detenido muestra que él no efectuaba un análisis crítico de sus fuentes, con lo cual aceptaba como hechos las leyendas, la tradición y el folklore a la vez que negaba hechos reales adecuadamente documentados. Yarker estaba firmemente convencido de que la Masonería había existido entre los talladores de piedra operativos de la Edad Media y que ellos habían trabajado en una compleja serie de grados que abarcaba los tres grados azules (El Oficio) y muchos de los grados adicionales.

Creía también que dicho sistema había declinado y que su «resurgimiento» en el siglo XVIII constituía un renacimiento pero en una forma distorsionada. Para poder aceptar las tesis de Yarker, tendríamos que aceptar que los talladores de piedra medioevales eran hombres intelectualmente preclaros, dotados con el manejo de unas ideas que no ingresaron en el acervo de la filosofía occidental hasta después del Renacimiento.

Yarker vio la Francmasonería como la culminación o el summum bonum de todos los sistemas esotéricos. Al fracasar en la «depuración» del sistema existente, Yarker introdujo desde los Estados Unidos el Antiguo y Primitivo Rito de la Francmasonería. Este rito combinaba y reducía los noventa y siete grados del Rito de Misraim y los noventa y cinco grados del Rito de Menfis, convirtiéndolos en un popurrí de Egiptología, Gnosticismo, Rosacrucismo, Cábala, Alquimia, Misticismo Oriental y Cristianismo.
Resume perfectamente la mente ecléctica y acrítica de su principal promotor en Inglaterra. Este Rito a duras pe-nas sobrevivió a la muerte de Yarker.
Tal vez los representantes más característicos de la escuela mística son el Reverendo George Oliver y A. E. Waite.

Oliver fue un ferviente fundamentalista pre darwiniano que creía firmemente que la Francmasonería era esencialmente cristiana y había existido bajo una forma u otra desde el comienzo de los tiempos. En varios sentidos pudo haber sido el progenitor de la escuela auténtica. Leía con avidez cualquier libro masónico a su alcance y coleccionaba hasta las piezas de evidencia más ínfimas que podía encontrar; pero al igual que Yarker, su forma de lectura era acrítica y se inclinaba por la invención cuando escaseaba la evidencia.
Waite, como Oliver, creía que la Francmasonería era esencialmente cristiana tanto en su origen como en su carácter.

Él creía que la Francmasonería tenía sus raíces en el sistema de las guildas; pero que había sido convertida en un sistema místico. Sus rituales, en particular aquellos de los grados adicionales, contendrían conocimiento secreto dentro de la tradición de los Misterios.

Su desorganizada «Nueva Enciclopedia de la Francmasonería», en la cual hizo un pesado énfasis sobre los grados adicionales, tanto existentes como extintos, fue demolida por la crítica de la escuela auténtica en el momento de su publicación en 1921.
La escuela simbolista busca los orígenes de la Francmasonería mediante la comparación y la correlación del simbolismo y del lenguaje ritual, y trata de encontrar la filiación directa entre la Francmasonería y varias religiones, cultos, misterios y sociedades.

Al igual que la escuela esotérica, esta línea de investigación posee cierta validez; pero como una antropología del simbolismo y no como investigación acerca de los orígenes de la Francmasonería.

La incidencia de ciertos símbolos, gestos y terminología condujeron a esta escuela a comparar la Francmasonería con religiones de los amerindios, ceremonias Mayas, rituales mitraicos y aborígenes, pinturas de templos egipcios, marcas de casta hindúes, etc. El problema es que los símbolos Masónicos no son exclusivos de la Francmasonería, sino que son universales.

Dentro de la escuela simbolista se encuentran quienes han buscado el origen del ritual Masónico mediante la exégesis de obras de escritores bien conocidos, con el fin de encontrar ejemplos de «lenguaje masónico».

El más excéntrico de ellos fue probablemente Alfred Dodd, quien se convenció a sí mismo que Shakespeare (llámese Shakespeare, Bacon o Marlowe) compuso el ritual del Oficio(13).
En un sentido, los seguidores de la escuela romántica se acogen a la tradición andersoniana, ya que implícitamente creen en la conexión directa entre la Masonería Operativa y la Masonería Especulativa, bien sea que dicho vínculo se remonte a Adán, Salomón o a los constructores medioevales.

Difieren de la escuela auténtica por su rechazo a, o su desconocimiento de las numerosas formas en las cuales la Francmasonería ha cambiado y se ha desarrollado durante el período para el cual existen registros históricos. Están dispuestos a creer que el ritual ha sido practicado desde tiempo inmemorial, bien sea en sus formas fundamentales o bien conservando íntegramente su detalle.
La carencia de conocimiento acerca del origen de la Francmasonería y la variedad de aproximaciones que existen para enfocar este interrogante, explican tal vez la intensidad con la cual se investiga y la persistente atracción que ejerce.

La ausencia de dogmas oficiales implica que cada miembro de la Orden puede conferirle al ritual tanto o tan poco significado como desee. Ni siquiera en Inglaterra existe un patrón, ya se trate de un ritual controlado de manera centralizada o de una interpretación del ritual que deba ser aceptada por todas las logias.

El que alguna vez lleguemos a estar en medida de descubrir los verdaderos orígenes de la Francmasonería, es un interrogante que queda abierto.

«Los registros y documentos relacionados con la construcción medieval han sido revisados en su totalidad; pero los archivos religiosos, familiares y locales permanecen prácticamente inexplorados. Por otra parte, de ser cierta la afirmación de Anderson de que numerosos manuscritos fueron quemados deliberadamente en 1720 «por algunos hermanos preocupados de que dichos papeles fuesen a caer en manos extrañas», es bien posible que la evidencia crucial que buscamos ya esté perdida».


R:. H:. John Hamill, Bibliotecario y Curador de la Gran Logia Unida de Inglaterra y Past Master de la Logia de investigación Quatuor Coronati N° 2076.


Notas
[1]. Siguiendo la tradición masónica inglesa, el autor denomina El Oficio (The Craft) al conjunto de los tres grados fundamentales de la masonería y de sus miembros. Los tres grados fundamentales, Aprendiz, Compañero y Maestro, también se conocen como masonería azul.
[2]. James Anderson, Las Constituciones de los Francmasones. Con la historia, obligaciones, reglamentos Etc. de esta muy Antigua y Venerable Fraternidad, Londres, 1723.
[3]. Las Constituciones Góticas (Gothic Constitutions) son la recopilación de preceptos corporativos también conocida como Los Antiguos Deberes (The Old Charges)
[4]. Para una discusión sobre el tema de la leyenda de York, ver Begemann AQC 6 (1893); Gould AQC 5 (1892); Oliver AQC 61 (1948); Speth AQC 6 (1893) y Alex Horne La Leyenda de York en los Antiguos Deberes (The York Legend in the Old Charges) (Shepperton; A. Lewis, 1978). AQC: Anales de la Quatuor Coronati, Logia de estudios históricos perteneciente a la Gran Logia Unida de Inglaterra.
[5]. Anderson es la única fuente que puede citarse para sustentar la idea de que los eventos de 1717 constituyeron una restauración.
[6]. Los Pocket Companions comenzaron a aparecer en 1735 y eran una mezcla poco afortunada de plagios de las reglas y el recuento histórico de Anderson, junto con varios deberes y oraciones.
[7]. Ver Douglas Knoop, La Palabra Masónica (The Mason Word), AQC 51(1938).
[8]. El recuento más reciente de la teoría de la transición operativa-especulativa es 600 Años de Ritual del Oficio (600 Years of Craft Ritual) de Harry Carr, texto que se encuentra en el libro El Mundo de la Masonería de Harry Carr (Harry Carr’s World of Freemasonry) publicado en Londres por A. Lewis, 1984.
[9]. Ver C.F.W. Dyer, Algunas reflexiones acerca del origen de la Masonería Especulativa (Some Thoughts on the Origin of Speculative Masonry), AQC 95 (1982).
[10]. Andrew Durr, El origen del Oficio (The Origin of the Craft), AQC 96 (1983).
[11]. Henry Sadler, Hechos y ficciones masónicos (Masonic Facts and Fictions), Londres 1887; reimpreso por Wellingborough (Aquarian Press, 1984).
[12]. Ver J. S. M. Ward, La Francmasonería y los antiguos dioses (Freemasonry and the Ancient Gods) segunda edición (Londres, 1926). A. E. Waite, La tradición secreta en la Francmasonería (The Secret Tradition in Freemasonry), (Londres, 1911).
[13]. Alfred Dodd, Shakespeare: creador de la Francmasonería (Shakespeare: Creator of Freemasonry) (Londres, circa 1935) y ¿Fue Shakespeare el creador de los rituales de la Francmasonería? (Was Shake- speare the Creator of the Rituals of Freemasonry?), (Liverpool, sin fecha).

Saturday, June 10, 2006

Nos hermanamos en el saber

Quiero saludar a mis amigos y a mis lectores. Y asimismo, a los nuevos amigos que vendrán.

Mi presentación

El haberme incluido en el ámbito de un Blog, constituye una alternativa más para crear un espacio que permita dar a conocer ideas, opiniones y trabajos relacionados con el quehacer masónico y complemente lo que consignamos en www.hiramabif.org
Quienquiera que tenga acceso a nuestro Blog, podrá conocer aspectos de la Orden masónica claros y precisos. La intención es esclarecer al lector y despojar de prejuicios y anatemas, a una membresía espiritual e intelectualmente dedicada al Progreso de la Humanidad.
Aunque a veces ciertas frases parecieran ser eso, solo frases, la Masonería está imbuida de una Historia milenaria lo suficientemente consolidada doctrinariamente, como para poder mostrar claramente su andar civilizador.
Como en todas las instituciones humanas, los masones somos falibles. El lector puede acceder a muchísimas obras relacionadas con la Orden y mensurar que existen también variopintas versiones y opiniones sobre su andar. No debe asombrarse. Solo debe y puede ahondar en la temática y asì podrá saber que no somos "comecuras" ni estamos en contra de las religiones. Como tampoco estamos politizados conspirando desde las sombras.
Lo interesante de nuestra intencionalidad a través del Blog, es poder expresar con sencillez y síntesis periodística, aquello que también expresan, a lo mejor esotéricamente, los tratadistas de renombre que, como ocurre en las mejores Academías, no suelen dar en el clavo.
Esperemos cumplir con nuestro propósito.